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Zaragoza

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La jueza reabre la causa por prevaricación y falsedad contra el alcalde de Cosuenda

La instructora ha recibido una pericial caligráfica que concluye que el también diputado de la DPZ por el PSOE Óscar Lorente falseó una firma con la que se impulsó una reparcelación urbanística bajo sospecha

El alcalde de Cosuenda, Óscar Lorente, con las manos en los bolsillos, a su llegada este miércoles al juzgado de Daroca.
El alcalde de Cosuenda, Óscar Lorente, con las manos en los bolsillos, cuando declaró en el Juzgado de Daroca.
Macipe

El Juzgado de Daroca acaba de reabrir la causa por la que se investiga al alcalde de Cosuenda, Óscar Lorente Sebastián, como presunto autor de un delito de malversación administrativa y otro de falsedad documental. La denuncia fue presentada a comienzos del año pasado por un vecino del municipio que acusa al regidor y diputado provincial por el PSOE de impulsar una reparcelación urbanística con la única intención de perjudicarlo por los enfrentamientos que habían mantenido en el pasado. Y lo afirma porque, al salir adelante el proyecto, vio como le derribaban un almacén y el muro perimetral.

Como responsables del supuesto «atropello», el vecino señaló al alcalde y a la auxiliar administrativa Susana M. E., dado que, actuando como secretaria municipal accidental, esta habría firmado los documentos que se presentaron en el Registro de la Propiedad de Daroca para legitimar la reparcelación. Sin embargo, cuando fue interrogada como investigada, asistida por Edna Barroso y Javier Osés, dijo que ni estampó su rúbrica en los papeles ni los llevó a ningún sitio.

La empleada reconoció ante la instructora del caso que le presentaron el documento para que lo firmara como secretaria accidental, pero ella alegó que «no estaba preparada» y se negó a hacerlo. La auxiliar administrativa insistió en que ni la firma ni la letras manuscrita con su nombre son suyas.

Las explicaciones de la administrativa contradecían las de Óscar Lorente, que unos días antes había comparecido también ante la juez para negar cualquier prevaricación y declarar que la auxiliar fue nombrada secretaria municipal accidental para formalizar la inscripción de la reparcelación de terrenos. Según el alcalde, se hizo todo «de forma legal» y por «urgente necesidad».

El abogado Alejandro Uriel, que representa al denunciante, propuso a la instructora que designara un perito caligráfico para intentar aclarar de quién era la firma bajo sospecha. El letrado no descartaba que fuera el propio alcalde, al que defiende José Antonio Sanz, quien, haciéndose pasar por la administrativa, hubiera firmado los papeles que se llevaron al registro de Daroca. Y lo cierto es que las conclusiones del informe que encargó la instructora son reveladoras.

Del puño y letra del regidor

Según ha podido saber HERALDO, el estudio caligráfico elaborado por la especialista en grafística María Luisa Ferreira descarta que la firma y el escritura que se atribuyen a Susana M. E. fueran obra suya. Es más, tras pedir sendas muestras de escritura al regidor y a la administrativa para compararlos con la rúbrica dubitada, la perito llega a la conclusión de que dicha firma procede del puño y letra de Óscar Lorente.

«Se han encontrado numerosas analogías de identidad entre la muestra dubitada y el cuerpo de escritura indubitado de Óscar Lorente, tanto en lo que se refiere a las firmas, como al texto», señala la perito. «Todas las muestras han sido examinadas con objetividad –añade–, teniendo en cuenta tanto los aspectos gráficos generales como los detalles, gestos tipo, inconscientes e independientes de la voluntad de quien escribe».

Pide a las partes que califiquen

La jueza archivó provisionalmente la causa en enero a la espera del informe caligráfico. Ahora que lo tiene, dice que las pesquisas practicadas señalan indiciariamente que: «Óscar Lorente modificó un proyecto de reparcelación urbanística que no estaba justificado, y ello con la intención de perjudicar los intereses del denunciante». «Para ello –añade–, firmó un documento fechado el 27 de marzo de 2017 que accedió al Registro de la Propiedad de Daroca, y dado que Susana M. E. se negó a firmarlo como secretaria accidental designada por el alcalde, el propio alcalde firmó el documento suplantando la firma de Susana como si ésta fuese la secretaria accidental, cargo que no ostentaba».

Llegados a este punto, la instructora ha decidido sobreseer la causa respecto de la auxiliar administrativa y pedir a la acusación particular y a la Fiscalía que se pronuncien. Es decir, que presenten sus escritos de calificación contra el alcalde si consideran que ha quedado probada la comisión de los delitos de malversación o falsedad.

"Yo no he falsificado nunca ninguna firma"

El alcalde de Cosuenda, Óscar Lorente, se mostró este miércoles tajante: «Yo no he falsificado nunca ninguna firma. Lo único que hice fue escribir el nombre de la auxiliar en el lugar donde ella tenía que firmar después». El regidor no entiende cómo la perito judicial puede llegar a la conclusión de que él imitó la rúbrica de la administrativa y recuerda que aportaron a la causa otro informe caligráfico «más completo» que dice que la firma es de Susana M. E. Lorente insiste en que, ante la falta de secretario, «no quedó otros remedio» que recurrir durante dos meses a esta empleada. «Y el documento que se aportó en el registro es un diligenciamiento, una mera copia del original», añadió.

Según el alcalde, el Registro de la Propiedad dijo que había que subsanar una anomalía -relacionada con el hecho de que la firma que aparecía en los documentos fuera de una auxiliar-, "por lo que, en cuanto tomó posesión el nuevo secretario municipal, se volvió a enviar el expediente con su rúbrica".

Obras de la circunvalación que se ha construido en Cosuenda y que obligó a derribar la nave del vecino que ha denunciado al alcalde.
Obras de la circunvalación que se construye en Cosuenda y que obligaron a derribar la nave del vecino que ha denunciado al alcalde.
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El encausado aseguró a HERALDO que esta causa obedece al exclusivamente al «odio» que el denunciante le tiene desde que tuvo que declarar contra él en un juicio. Es más, recuerda que este hombre fue desterrado de Cosuenda. «Además, parece que hablamos de una operación urbanística millonaria, cuando lo que se ha hecho es arreglar una calle de un pueblo para sacar los tractores del centro. El almacén del denunciante llevaba 25 años abandonado y ha sido indemnizado por todo. Incluso por los dos magnolios que había a la entrada», concluye.

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