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Zaragoza

coronavirus en aragón

La hostelería se planta y la mayoría en Aragón descarta abrir por las restricciones

El comercio retomará la actividad parcialmente y los hoteles y casas rurales reclaman test y unos protocolos "claros".

Los hosteleros de la capital zaragozana comenzaron a recoger las terrazas este viernes.

Los sectores más afectados en Aragón por el estado de alarma se muestran muy críticos con el plan de desescalada por fases del Gobierno de Pedro Sánchez. Tanto es así que la hostelería ha decidido plantarse y la mayoría no abrirá sus establecimientos a corto plazo por las fuertes restricciones que plantea. El comercio, por su parte, subirá la persiana tímidamente, pero reclama medidas de protección para atender a sus clientes sin riesgos. Y hoteles y casas rurales critican los «palos de ciego» del Ejecutivo por permitir su apertura sin turistas ni unas mínimas garantías de seguridad.

Según los planes del Gobierno, bares y restaurantes podrán dar servicio desde el próximo lunes a puerta cerrada para ofrecer comidas a domicilio –como ya se venía haciendo– o, como novedad, para recogerlas en sus locales. En la fase siguiente, a partir del 11 de mayo, los establecimientos hosteleros podrían desplegar sus terrazas y veladores con un aforo máximo del 30%. «Creemos que, con las restricciones anunciadas, ningún negocio de la provincia estará en condiciones de reanudar su actividad», expresa José María Marteles, presidente de la Asociación Cafés y Bares de Zaragoza. A su juicio, «el panorama es desolador» después de comprobar cómo el plan de desescalada «no ha contado con las aportaciones del sector».

"Con las restricciones anunciadas, ningún negocio de la provincia estará en condiciones de reanudar su actividad"

En este sentido, la hostelería reclama contar con un protocolo de prevención sanitaria para aplicarlos en sus establecimientos, la extensión de la flexibilidad en los expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE) más allá del estado de alarma y la derogación de la cláusula de mantenimiento de empleo durante seis meses. Además, se insiste en la necesidad de disponer de planes de ayudas directas y líneas de financiación, así como en la suspensión del pago de los arrendamientos de los locales.

Desde Horeca coinciden en que el número de negocios hosteleros que abrirán en estas primeras fases será limitado. El plan de desescalada «resulta absolutamente inviable» para el sector «y más si este proceso y estas fases, no van acompañadas de muchas de medidas relacionadas con los ámbitos sanitarios, laborales o económicos», advierten desde esta entidad, que también reclama «saber cómo se va a poder proceder con aspectos esenciales como los ERTE o con la carencia en las amortizaciones de capital de las empresas en operaciones financieras».

Cita previa en las tiendas

Por su parte, el sector comercial ve con mejores perspectivas los planes del Ejecutivo central, ya que les permitirá subir la persiana en mayor medida pese a las restricciones. En su caso, los locales podrán abrir desde el lunes para atender a sus clientes de forma individual y con cita previa. Sin embargo, las tiendas también plantean numerosas dudas sobre la reactivación. «Celebramos que haya un calendario de vuelta a la nueva normalidad, pero desconocemos qué elementos habrá que utilizar para trabajar, como mascarillas, guantes o pantallas de metacrilato», comenta el presidente de la Federación de Empresarios del Comercio y Servicios de Zaragoza, José Antonio Pueyo.

En cuanto a la cita previa, una de las principales preocupaciones del sector en esta cuenta atrás para la reapertura, «habrá que habilitar medios como Whatsapp, correo electrónico y teléfono para dar horas y ponerlo en una agenda», asume Pueyo, que sin embargo ve dificultades en este sistema para sectores «como la moda».

En este sentido, desde la Cámara de Comercio de Zaragoza mostraron este miércoles su «preocupación» por las consultas que recibieron a lo largo de la jornada. «Muchos se ven incapaces de levantar la persiana y trabajar con las limitaciones impuestas, dado que las condiciones de apertura (aforo reducido, control de afluencia, cita previa) impiden cubrir gastos», afirmaron.

Por ello, la Cámara solicita una «inmediata regulación legal para que el comercio pueda conocer la normativa aplicable a su negocio de manera firme, evitando así situaciones de inseguridad jurídica y desamparo que pueden dañar aún más a un sector duramente golpeado por esta crisis sanitaria y económica».

"No se toma en serio al sector"

A juicio de los hoteles, el Ejecutivo central «no tiene en cuenta ni se toma en serio al sector», ya que lo importante, recalcan desde Horeca, no es el cuándo, sino el cómo. El colectivo reclama test individuales y material de protección para garantizar unas mínimas condiciones de seguridad. «Sin protocolos ni turismo ni movilidad interprovincial no se va a poder abrir. Así va a ser difícil que nadie se aloje, salvo en aquellos hoteles ya habilitados para servicios esenciales», resumió Antonio Presencio, presidente de la Asociación de Hoteles de Zaragoza.

En esta línea, el presidente de la Federación Aragonesa de Asociaciones de Turismo Rural, Jesús Marco, calificó el plan de desescalada de «globo sonda». «Tal y como se explicó es caótico. Abrir así no es viable, y muchos no lo harán, ya que apenas habrá clientes y a los gastos habituales habrá que sumar limpiezas y desinfecciones», razonó.

Teme, asimismo, que los viajes entre distintos puntos de la provincia produzca contagios en municipios que no los han tenido.

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