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Zaragoza

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Fernando Saldaña, decano de la Dolorosa: "La acción social también se lleva a cabo desde casa"

Este Miércoles Santo no se celebró físicamente el Encuentro en la plaza del Pilar entre la Dolorosa y Jesús Camino del Calvario, pero "el abrazo se sintió más que nunca", asegura Saldaña.

Fernando Saldaña, decano de la Hermandad de San Joaquín y la Virgen de los Dolores, desde el balcón.
Fernando Saldaña, decano de la Hermandad de San Joaquín y la Virgen de los Dolores, desde el balcón.
Laura Uranga

La samaritana y dos los cofrades de la esquina del Colegio Notarial fueron los únicos rostros que estuvieron anoche en la plaza del Justicia de Zaragoza, salvo algún ciudadano de pasada. La Dolorosa de Calero no estuvo arropada por el mutismo del Casco Histórico, que calla a su paso. Este Miércoles Santo le acompañó el silencio del interior de San Cayetano, donde nadie diría que es Semana Santa.

Las campanas del Pilar dieron las 00.00, como todos los días, sin embargo, no fue un Miércoles Santo común. La Hermandad de San Joaquín y la Virgen de los Dolores no se encontró con la Cofradía de Jesús Camino del Calvario ante cientos de personas. "Lo afrontamos más unidos que nunca con el Calvario y revivimos el Encuentro, minuto a minuto" son las palabras de Fernando Saldaña, hermano decano de la Dolorosa.

"Es una mezcla de melancolía y tristeza por no poder procesionar"

Esa cita es uno de los momentos más especiales de la noche de Miércoles Santo, tanto para Saldaña como para otros hermanos. También la salida desde San Cayetano, donde el paso lento y pendular  saca a la Dolorosa al compás de los redobles y bombazos de los instrumentos. "Acompañar a la Virgen es la razón de ser de la Hermandad. Es la culminación del trabajo de todo el año para demostrar públicamente nuestra fe en Ella", señala. El sentimiento en esta ocasión fue diferente: "Es una mezcla de melancolía y tristeza por no poder procesionar".

Los dolores no se pregonaron en Alfonso I, tampoco en Méndez Núñez ni en la Maestranza, pero se escucharon a través de las nuevas tecnologías. "Hicieron alusión a un tema común, con un hilo conductor original que fue ‘la madre tierra’, y se pudieron ver en un especial que emitimos por redes sociales", concreta el decano. La madrugada del Sábado Santo será la siguiente cita, para la que ya han preparado un trabajo sobre la procesión de la Soledad.

Colaboración fraterna

Fernando Saldaña cuenta con orgullo cómo se ha afrontado esta Semana Santa desde su hermandad. "Este año la acción social también se lleva a cabo desde casa y los actos principales son virtuales". No faltó una ofrenda de flores a la Virgen del Pilar el Viernes de Dolores ni la misa de esa misma tarde, que también se retransmitieron por internet con imágenes de otros años. Todo gracias a la colaboración de algunos hermanos que lo han hecho posible. A los nuevos miembros, que todavía no les han impuesto la medalla, les han enviado una carta de ánimo y la hermandad mantiene un contacto directo con los mayores para interesarse si precisan ayuda o están solos.

Es una unión desde los más veteranos hasta los pajes, que han enviado gestos de apoyo a los sanitarios y otros profesionales de la hermandad que prestan un servicio a la sociedad. Saldaña les recomienda que no estén tristes: "Quedan muchas procesiones por delante". Con esperanza mira a la Semana Santa del año que viene, que ya tiene en mente.

Ni la distancia evita el abrazo, que "se sintió más que nunca"

Cada Miércoles Santo impulsan desde Santa Engracia a Jesús para encontrarse con su madre. Desde San Cayetano acompañan a la Dolorosa en su pesar. Y en la plaza del Pilar se encuentran. Allí se abrazan los centros de la Cofradía de Jesús Camino del Calvario y de la Hermandad de San Joaquín y la Virgen de los Dolores. Esta vez no fue físicamente, pero "el abrazo se sintió más que nunca", asegura Fernando Saldaña, decano de la Dolorosa.

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