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Las cigüeñas de Peñaflor tendrán pronto un nuevo hogar

La torre disuasoria que los vecinos llevan tiempo reclamando ya cuenta con una asignación presupuestaria, y el Ayuntamiento de Zaragoza prevé que esta misma semana salga a licitación.

Caída de un nido de cigüeña de la torre de la iglesia de Peñaflor.
Caída de un nido de cigüeña de la torre de la iglesia de Peñaflor.
Heraldo

No están registradas en ningún padrón y tampoco forman parte del censo electoral de Peñaflor, pero lo cierto es que las cigüeñas siempre han formado parte del paisaje de este barrio rural. Desde hace años, estas aves han hecho de la torre de la iglesia su hogar, y sus nidos han protagonizado numerosos incidentes. Ahora, esa situación podría tener los días contados, ya que la colocación de una torre disuasoria está un paso más cerca de hacerse realidad.

La torre se colocará en una zona conocida como el Soto, que es precisamente donde las cigüeñas van a alimentarse. La idea es que esta estructura metálica, que se fabricará expresamente para este uso, sirva como nuevo lugar de residencia a las aves y dejen de instalarse en el campanario mudéjar de Nuestra Señora de Los Ángeles.

Fuentes del Ayuntamiento de Zaragoza explican que esta actuación, que surge del área de Medio Ambiente, ya cuenta con asignación presupuestaria y está previsto que esta misma semana salga a licitación

Tal y como explican desde el consistorio, una vez colocada la torre, los técnicos pondrán en ella unos nidos prefabricados, y las cigüeñas se trasladarán hasta allí para dejar libre la torre del campanario. Desde la alcaldía del barrio rural aseguran que el momento más adecuado para realizar ese traslado sería ahora. “Todavía no hay crías. Tienen que desovar en breve”, explica Mamen López, la alcaldesa. Y es que, la retirada de los nidos es una tarea compleja que, además, requiere de la autorización del Instituto Aragonés de Gestión Ambiental (Inaga).

La torre disuasoria llegará tras varios años de espera y demandas por parte del barrio rural, que en un principio iba a recibir la estructura cedida. “Solicitamos a Red Eléctrica una torre de alta tensión que fueran a retirar pero al final, dos años esperando para nada”, explica López. No obstante, desde alcaldía consideran que la torre será efectiva si se toman otras medidas complementarias, como el arreglo de la parrilla eléctrica del campanario. “Lleva años sin funcionar porque requiere de un mantenimiento. Y si no se arregla y no ponemos la torre, seguirán anidando en la iglesia”, lamenta.

La nueva torre de el Soto no serviría como aposento para otras especies, sino que permitiría a las cigüeñas seguir viviendo cerca de Peñaflor sin causar tantas molestias. “Aquí tenemos ratas, culebras y muchos insectos. Las cigüeñas hacen una labor muy importante y es fundamental que permanezcan en el barrio, pero hay que encontrar un lugar en el que no ocasionen tantos perjuicios a la gente y a la estructura de la torre”, afirma López.

Desprendimientos, suciedad y polluelos muertos

El mayor peligro que suponen los nidos del campanario son los desprendimientos. En varias ocasiones, los bomberos han tenido que intervenir para asegurarlos ante el riesgo de caída. La última de ellas el pasado fin de semana. “El jueves cayó medio nido en la entrada de la parroquia, y otro entero en el tejado de la iglesia. Por ello, bomberos retiró todos los nidos que había porque no había huevos en ninguno”, explica la alcaldesa. En estos momentos solo queda un nido asegurado, pero si no se actúa con celeridad, las cigüeñas volverán a construirlos.

Hasta el momento no ha habido que lamentar daños personales, aunque los nidos que han caído en Peñaflor tenían un peso de entre 200 y 300 kilos. No obstante, estas caídas sí que han provocado la muerte de alguna cría de cigüeña. “Algún pollo ha muerto, porque se ha caído con el nido cuando todavía no podía volar”, comenta López.

Por otra parte, el ir y venir de las aves genera mucha suciedad en la zona, y un esfuerzo extra para los vecinos que viven cerca de ellas. “En su traslado continuo van dejando residuos. Los tejados se ensucian y se obstruyen canaleras”, concluyen desde alcaldía.

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