Despliega el menú
Zaragoza

Campo de daroca

Daroca cierra las jornadas de la trufa con el objetivo de llegar a 10 toneladas de producción

Tras la cita técnica del sábado, Retascón acogió ayer un concurso de perros buscadores de hongos.

Los perros participantes tenían que encontrar ejemplares de tuber melanosporum.
Los perros participantes tenían que encontrar ejemplares de tuber melanosporum.
Macipe.

Las Jornadas de la Trufa Negra de la Comarca Campo de Daroca cerraron ayer su tercera edición con la segunda entrega del Concurso de Perros Truferos, que este año se desarrolló en la localidad de Retascón. Hasta allí se desplazaron 16 competidores llegados de varios puntos de España y asistieron un centenar de espectadores, entre familiares, vecinos de la demarcación y visitantes.

A esto se suman las cerca de 1.000 personas que se acercaron a los espacios técnicos y el mercado agroalimentario que tuvo lugar el sábado en la cabecera de la demarcación. "Una cita como esta es importante por el gran potencial que puede tener en nuestra zona como forma de diversificar cultivos", apuntaba Pedro Luis Aparicio, consejero de Cultura.

En este sentido, explicaba que en la demarcación hay 17 truficultores de los que, por el momento, solo tres están en fase de producción. "Según un estudio del Centro de Investigación Agroalimentaria de Aragón, en la zona se podrían dedicar hasta 10.000 hectáreas. Con las que hay ahora, cuando estén a pleno rendimiento, se podrán alcanzar las 10 toneladas de producto", detallaba. Asimismo, valoraba que la cultura de la trufa "todavía está por desarrollar, por lo que el potencial es mucho mayor". A la parte técnica del sábado, ayer se sumaba toda una competición para encontrar ejemplares de tuber melanosporum.

"Se intenta asemejar a la realidad: simulamos parcelas de 36 metros cuadrados, se colocan ramas de carrasca como si fuera un árbol, se esconden tres trufas enterradas y se dan tres minutos para encontrarlas", explicaba Carlos Diarte, miembro de la organización. De ahí, los que más piezas –o en menor tiempo lo consiguieran- pasaban a la final, donde había cuatro parcelas de 42 metros cuadrados y con dos arbustos de carrasca. "Se ponen cuatro trufas y se dan 4 minutos, para complícalo un poco más", apuntaba Diarte.

Entre los participantes, estaban Juan José Ruiz y su perra Uma, de Loscos, que en 2019 se llevaron el primer premio: "Le hemos enseñado desde los tres meses, con toallas y la verdad que no nos ha ido nada mal". Para Ana Cristina Quílez y Linda, que fueron las primeras en dar con uno de los preciados hongos, era una oportunidad para "disfrutar". "Es el pueblo de mi padre y me hacía ilusión participar y apoyar", explicaba esta truficultora.

Entre los más jóvenes en participar estaba Manuel Sebastián, de Zaragoza y acompañado de Corky: "Ha sido un poco complicado, pero hemos encontrado dos, por lo que estoy contento", explicaba. Desde Barcelona, Héctor de Abril, acompañado de Pakkun y Kiuby, reconocía que "este año la temporada en lo silvestre es escasa y hemos decidido hacer más rutas por concursos, que también sirven para hacer contactos". En su caso, después de seis años de experiencia que empezó como un pasatiempo, reconoce que "es un espectáculo entretenido, para que la gente vea cómo se trabaja y se entrenan".

A lo largo de las ponencias y mesas redondas del sábado, expertos y responsables políticos coincidieron en la necesidad de aunar esfuerzos bajo la marca Trufa de Aragón. Por su parte, Daroca ya tiene la vista puesta en la edición del año que viene y en la posibilidad de que el concurso de sabuesos tenga el carácter de prueba nacional.

Etiquetas
Comentarios