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Zaragoza

CURIOSIDADES

San Valero, ventolero, rosconero y ¿futbolero?

Se puede rezar, ir a besar la reliquia o atiborrarse a roscón, pero en la biografía de San Valero -entre la leyenda y la realidad- no hay nada que indique que fuera un obispo atlético o hábil con el balón. Eso sí, su nombre evoca la fortaleza y el valor que precisarán los de Víctor Fernández en el encuentro de este miércoles contra el Real Madrid.

Preparativos San Valero / Foto: Jose Miguel Marco [[[HA ARCHIVO]]]
La estatua de Pablo Serrano en la fachada del Ayuntamiento.
José Miguel Marco

Ventolero, rosconero y ¿futbolero? Este miércoles puede ser un día grande para los aficionados del Real Zaragoza si su equipo consigue eliminar al Real Madrid en la Copa del Rey. Que el partido coincida con la festividad local de San Valero contribuye aún más a dar al encuentro hechuras de cita importante, porque no se trata de un miércoles cualquiera. A buen seguro habrá zaragocistas que se encomienden al patrón de la ciudad y quien más quien menos le pedirá reeditar el 6-1 de las semifinales de hace trece años. Pero, ¿es San Valero un santo al que se le puedan pedir cosas? ¿Servirá de algo que los amantes del balón guarden su turno en la Seo para besar su reliquia? Eso es cuestión de fe, claro está, pero el obispo caesaragustano parece que en milagros se prodigaba lo justito, a juzgar por lo que se sabe de su hagiografía, en la que se entremezcla una parte de leyenda y otra de realidad, porque sí se conservan escritos y testimonios del poeta romano Prudencio, que ejerció de su biógrafo.

En la parte positiva y que puede generar algo de optimismo está el hecho de que su nombre evoca la noble estirpe romana de los Valerios y deriva del verbo ‘valere’, en el que subyace la idea de valiente, fuerte, eficaz, vigoroso… Vaya, todas las cualidades de las que precisarán los jugadores de Víctor Fernández para plantar cara a su todopoderoso rival.

En la parte negativa de la balanza está el hecho de que el obispo de Zaragoza sufrió una terrible persecución y fue desterrado. Interprétese esto como se quiera. Al menos, él se libró del martirio, y las torturas más sádicas y crueles no eran nimiedades: someterse al potro, desgarrar el cuerpo, sembrarlo de sal… El martirio recayó sobre su sufrido diácono San Vicente. Pobre, pues su cuerpo fue expuesto a las fieras y las alimañas antes de arrojarlo al mar...

Tampoco se pueden hacer excesivos símiles futbolísticos de lo más conocido de su personalidad y es que San Valero era poco hablador e, incluso, se cree que un poco tartamudo. Es por eso que tuvo que recurrir a San Vicente para continuar predicando y dando instrucciones a los fieles.

Entre lo más sobrenatural que se le atribuye, por si esto tuviera algún paralelismo con el partido del año en La Romareda, está el hecho de que -dicen- fue capaz de sacar el demonio de dentro de una mujer. Esta suerte de exorcismo está, incluso, representado en uno de los retablos del siglo XV de la Seo, en el que se ve cómo una especie de dragón alado abandona el cuerpo de la víctima al paso de la reliquia de San Valero. Son muchas las barrabasadas que Benzemá, Rodrigo y Vinicius pueden hacer, pero de ahí a tener que sacarles el demonio de dentro va un trecho… Habrá quienes vean a San Valero como gran custodio de Zaragoza, habida cuenta de que una de sus estatuas está ubicada en la cornisa del Pilar y otra flanquea la puerta del Ayuntamiento. En esta última, cuyo autor es Pablo Serrano, el obispo sujeta el báculo con energía y tiene un gesto casi de amenaza. Una actitud de lucha irredenta que invita a estar muy vivo y atento a todo lo que pueda ocurrir sobre el terreno de juego.

Parece que el desafío será montar una gran defensa para que el Madrid no tenga oportunidades y, como recogió hace unos años el profesor Antonio Beltrán, San Valero es el zaguero, al menos, en lo que a lo que la relación de los santos con el tiempo se refiere. “Para enero / San Sebastián el primero. / Aunque en fechas se anticipe / como varón San Antón. / Para Santa María, hora y más alarga el día. / Para San Blas, más y más / pero en las fiestas de enero / San Valero es el zaguero. Y ustedes que lo vean y disfruten”.

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