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Ayuntamiento de Zaragoza

"No me incomoda la palabra intrafamiliar porque se respeta la partida para las víctimas de violencia de género"

La concejal de Hacienda, María Navarro, dice que Vox le ha tenido "en vilo" con la negociación del presupuesto. Niega que el pacto lleve al gobierno hacia el extremismo.

La concejal de Hacienda, María Navarro, en el balcón del Ayuntamiento de Zaragoza.
La concejal de Hacienda, María Navarro, en el balcón del Ayuntamiento de Zaragoza.
Guillermo Mestre

Aprueba un presupuesto condicionado por la auditoría económica y con poca inversión. No son unas cuentas para lucirse.

Es un presupuesto para cumplir lo que hemos prometido. Es el mejor de los posibles con el agujero de más de 100 millones que nos encontramos y que limpia la mala gestión de gobiernos anteriores.

Pero la inversión cae.

La inversión cae en lo que es la partida presupuestaria. Pero si somos capaces de ejecutar la inversión que llevamos en el presupuesto será más del doble de la que se ejecutó en el último año. No hay que olvidar que el anterior gobierno se dejó 72 millones de euros sin invertir. De nada sirve presupuestar si luego no se ejecuta.

¿Ha sido muy difícil llegar a un acuerdo con Vox?

Nos tuvieron en vilo hasta el final.

¿Cuál ha sido el mayor escollo?

En materia de violencia de género no podíamos ceder ni al cambio de denominación de la partida, ni al cambio de las políticas que teníamos presupuestadas. El acuerdo con Vox respeta lo que este gobierno presupuestó, incluyendo el término intrafamiliar.

Añaden el concepto de intrafamiliar. ¿No se rompe el consenso en torno a la violencia de género, con más de un millar de víctimas?

No, porque respetamos la partida contra la violencia de género. Para nosotros era una línea roja el término violencia de género. Vox exigía quitarla, poner violencia contra la mujer y no cedimos.

Usted se ha definido como feminista. ¿No se siente incómoda con la palabra intrafamiliar?

Entiendo el feminismo como la lucha por la igualdad entre el hombre y la mujer. Por eso me defino feminista. No me incomoda porque se respeta la partida para las víctimas de violencia de género y la abre a la intrafamiliar.

"Para nosotros era una línea roja el término violencia de género. Vox exigía quitarlo"

También ha generado polémica el recorte a los fondos de cooperación internacional.

Somos el Ayuntamiento de España que más dinero destina a la cooperación al desarrollo. Y si hacemos una comparativa con la DGA, el porcentaje es cinco veces mayor. Reducir la partida para dotar el Albergue y a la Casa de Amparo de Zaragoza no es descabellado.

Ha repetido mucho que este gobierno es moderado. Tras el acuerdo con Vox, ¿no teme que se les acuse de girar a la extrema derecha?

Es un presupuesto sensato, que cambia las políticas de gestión económica de gobiernos de izquierdas y que baja los impuestos. Este presupuesto sigue siendo un presupuesto centrado en satisfacer las necesidades de la ciudad. Dígame a mí qué cesión ha hecho este gobierno a Vox que afecte al día a día de un ciudadano normal. Creo que ninguna.

La izquierda critica que se cree una oficina de atención a mujeres embarazadas, que tacha de «chiringuito de antiabortistas».

Esa oficina amplía todavía más la protección de mujeres en riesgo de vulnerabilidad social. Ya se aprobó en pleno por mayoría y por eso el gobierno accedió.

"El PSOE nunca ha tenido voluntad de negociar. Está desnortado y más cómodo con Cubero y Rivarés"

El PSOE ofreció un acuerdo al gobierno para aprobar el presupuesto. ¿Por qué no lo aceptó?

El PSOE no ofrece un acuerdo, hace un chantaje. Nos exige que para iniciar cualquier tipo de negociación excluyamos a un partido con legítima representación democrática. Este gobierno no puede negociar con cordones sanitarios. El PSOE nunca ha tenido voluntad de negociar, está desnortado, está más cómodo con Alberto Cubero (ZEC) y Fernando Rivarés (Podemos). Mientras el PSOE no se centre es complicado que lleguemos a un acuerdo.

Ha recibido muchas críticas por los cambios en las ayudas de urgente necesidad o la eliminación de varios convenios.

Son críticas que no entendemos. Se mete en el mismo saco a todas las entidades sociales y este gobierno defiende la extraordinaria labor que hacen por Zaragoza. El presupuesto de Acción Social aumenta un 8% y las ayudas también. Pero la izquierda solo presenta enmienda para defender a sus entidades, no a todas.

¿Quiere decir que las entidades que protestan están vinculadas a los partidos de izquierdas?

Las entidades que se manifiestan no representan a la generalidad del tercer sector de la ciudad. Se les ha dado mucho dinero público cuando gobernaba la izquierda.

Este año se reduce el IBI, pero no al mínimo legal, que es uno de sus compromisos.

Nos hemos comprometido a reducirlo al mínimo en los cuatro años de gobierno. En los seis meses que llevamos gobernando ha habido una bajada generalizada en el IBI con la que cumplimos en gran parte el compromiso.

Acaba de lograr un acuerdo con el Gobierno central para reducir la cantidad de deuda del tranvía que se imputa al Ayuntamiento.

Es la mejor noticia económica del Ayuntamiento en muchos años. Y ha sido porque un gobierno ha decidido acreditar al Ministerio que la inversión computada inicialmente no era la correcta.

¿En qué beneficia este acuerdo a las arcas municipales?

El Ayuntamiento está en el límite máximo de endeudamiento. Esto hará, si se considera, que podamos pedir créditos para volver a invertir. Además, podemos acceder a fondos estatales, nos da margen para cumplir con el programa y bajar aún más los impuestos...

Pero Zaragoza sigue siendo la gran ciudad más endeudada.

Por eso no hay que asfixiar a los ayuntamientos con el máximo endeudamiento, porque nos encontraríamos con la situación tan delicada que se produjo con los gobiernos de izquierdas. Y nosotros tenemos una política económica radicalmente opuesta.

Queda pendiente la comisión bilateral con la DGA. ¿Saldrá algún acuerdo importante?

El Gobierno de Aragón tendrá que sentarse en clave de que el 52% de la población vive en Zaragoza y que somos la capital. Tengo mucha esperanza en la bilateral, sobre todo en lo que compete a mi área. El Gobierno de Aragón tiene obligaciones de pago con el Ayuntamiento. Nos sigue debiendo los 30 millones de la línea 1 del tranvía, debe cumplir la ley de capitalidad, tendrá que pagar el sellado del vertedero, los usos de los juzgados de la plaza del Pilar, las deudas tributarias…

¿Y todo eso cuánto supone?

Más de 70 millones de euros.

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