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Desalojados 11 pisos okupas de uno de los edificios más conflictivos de Pignatelli

La Policía Nacional y la Local han colaborado con un juzgado de Zaragoza en el precintado del bloque ubicado en el número 76 de la calle de Pignatelli. Los agentes han tenido que tirar alguna puerta para acceder a las viviendas.

La Policía Nacional y la Local movilizaron numerosos agentes para llevar a cabo el desalojo de las viviendas okupadas.
La Policía Nacional y la Local movilizaron numerosos agentes para llevar a cabo el desalojo de las viviendas okupadas.
HA

Un juzgado de Zaragoza ha ordenado este jueves el desalojo de once viviendas del número 76 de la calle de Pignatelli, uno de los numerosos edificios okupados de esta degradada zona de la capital y señalado por los vecinos como foco habitual de conflictos. De hecho, fue en él donde se refugiaron varios de los implicados en la pelea multitudinaria que se produjo en la madrugada del pasado 25 de diciembre y en la que arrojaron a los agentes cuchillos, tijeras, botellas de cristal, barras metálicas y hasta un extintor. En el precintado del inmueble colaboraron tanto Policía Nacional como Local, que derribaron varias puertas para acceder a algunos de los pisos.

Según informó la Jefatura Superior de Aragón, aunque no se produjeron incidentes, los funcionarios identificaron a las once personas que hallaron dentro de las viviendas okupadas. «Se les pide la documentación para comprobar después si en los pisos que se habían instalados se han producido daños o algún pinchazo ilegal al suministro eléctrico», explicaba un portavoz de la Policía.

«Se les pide la documentación para comprobar después si en los pisos que se habían instalados se han producido daños o algún pinchazo ilegal al suministro eléctrico»

Cuando procedían a identificar a los okupas, los agentes vieron que uno de ellos era un inmigrante en situación irregular en España, por lo que procedieron a su detención. Al tiempo que expulsaba a estas personas, la Policía les pedía que se llevaran todos sus enseres y objetos personales, ya que a medida que salían se clausuraba cada uno de los pisos con una puerta de seguridad. Las viviendas desalojadas pertenecen a distintas entidades bancarias que, a raíz de las movilizaciones vecinales del pasado verano, impulsaron una demanda conjunta para vaciar el bloque. De hecho, solo quedan ya tres domicilios okupados que, por razones que se ignoran, no fueron desalojados ayer.

Numerosos edificios okupados

Durante los años previos a la Exposición de 2008, varios edificios del entorno de Pignatelli fueron rehabilitados, pero la crisis económica y social volvieron a sumir al barrio en un entorno de pobreza, marginalidad, prostitución y delincuencia. Buena prueba de ello son los seis inmuebles, degradados y sin condiciones de habitabilidad, que están ocupados ilegalmente al completo. Paradójicamente, están catalogados como bien de interés ambiental o artístico. Además, hay otras 19 fincas en el sector -entendiendo por tal las calles comprendidas entre Conde Aranda, Madre Rafols y César Augusto- que tienen varios de sus pisos okupados..

Un empleado de una empresa de seguridad cerraba este jueves la puerta del edificio desalojado en Pignatelli, 76, de Zaragoza.
Un empleado de una empresa de seguridad cerraba este jueves la puerta del edificio desalojado en Pignatelli, 76, de Zaragoza.
Toni Galán

Muchas de las viviendas pertenecen a bancos o a particulares que se han desentendido de ellas y no quieren hacerse cargo de su conservación. Y otras son de Hacienda, un patrimonio que ha adquirido a raíz de embargos por impagos o responsabilidades penales en juicios, como el que tuvo el dueño de Fincas Atlanta, Eduardo Lacasta, condenado por delitos contra Hacienda, estafa, insolvencia punible y grupo criminal.

Así ocurre con bloques como el del número 2 de José Zamoray, cuyos vecinos pagan directamente al juzgado su cuota mensual de alquiler de unos 250 euros. En este edificio vivía la niña de 4 años brutalmente agredida en abril por (presuntamente) el novio de su madre delante de esta; y residía un hombre de 49 cuyo cadáver en descomposición fue hallado el pasado jueves. Además del número 2 de Zamoray, a Lacasta se le enajenaron inmuebles en Pignatelli , Agustina de Aragón y Cerezo.

Pero también hay algún piso ocupado propiedad de la sociedad municipal Zaragoza Vivienda, concretamente uno en el 44 de la calle de Agustina de Aragón, como reconoce el Ayuntamiento, el cual tiene abierto un procedimiento judicial desde 2017 para desalojar a los inquilinos.

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