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Zaragoza

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Los bomberos apagaron 180 fuegos en 2019 provocados en los contenedores de Zaragoza

Estos actos vandálicos cuestan al Ayuntamiento, entre limpieza y reposición, una media de 156.723 euros al año.

Cuatro contenedores y cuatro vehículos en Las Fuentes.
Cuatro contenedores y cuatro vehículos en Las Fuentes.
Oliver Duch

Un total de 180 contenedores ardieron en 2019 en las calles de la capital aragonesa. Cada año, reparar los desperfectos que causan estos incendios provocados e instalar nuevos cubos de basura supone un desembolso de unos 156.723 euros de media (IVA incluido) de las arcas municipales, según datos del Ayuntamiento de Zaragoza. Las cifras son similares a las de 2018, cuando se incendiaron 171 contenedores.

Este tipo de actos vandálicos ha disminuido sustancialmente desde 2010, cuando fueron quemados 380 contenedores en la ciudad, pero los datos se mantienen desde entonces estables: en 2017 ardieron 154 contenedores, 172 en 2016 y 197 en el año 2015.

El recién estrenado 2020 ya registra dos nuevos incendios que se produjeron durante sus primeras horas en dos puntos distintos de la ciudad. Los bomberos tuvieron que apagar la pasada Nochevieja un fuego provocado en la calle de Océano Atlántico, en el entorno de la vía de la Hispanidad, y otro en la calle de Predicadores, en el Casco Histórico.

La tarea de reponer cada uno de estos depósitos no dura más de 24 horas, según indican fuentes de FCC, la empresa encargada de llevar a cabo el proceso, pero cada uno cuesta, depende de sus características, entre 800 y 1.800 euros. A este gasto hay que sumar, además, el coste de la actuación del Cuerpo de Bomberos y de las tareas de limpieza.

En múltiples ocasiones las llamas también alcanzan a los vehículos estacionados junto a los contenedores y afectan a las fachadas de los edificios cercanos. Asimismo, "en verano, si las ventanas están abiertas, el humo puede entrar en los domicilios y provocar intoxicaciones", apuntan desde FCC.

La quema de estos elementos es la causante de numerosos perjuicios que no se traducen únicamente en pérdidas económicas, sino que también ponen en peligro la vida y la salud de los vecinos residentes en la zona y, recuerdan desde el Ayuntamiento de Zaragoza, de los policías y bomberos que intervienen para subsanar la emergencia.

La mayoría de los 180 contenedores incendiados el año pasado fueron de residuos urbanos: un total de 78. También se quemaron 44 contenedores de reciclaje de papel y cartón, 37 de envases y 20 destinados al vidrio. En 2018 se incendiaron además dos contenedores de 1.000 litros de capacidad. Del resto, 55 fueron de residuos urbanos, 50 de papel y cartón, 42 de envases y 22 de vidrio.

Según recuerdan desde el consistorio, la quema de contenedores es un delito que puede llegar a suponer penas de prisión y los Cuerpos de Seguridad del Estado colaboran "de manera fluida" en la persecución de los vándalos y pirómanos que llevan a cabo estos incendios.

Contenedores inteligentes

Para luchar contra estos actos que no parecen por ahora disminuir, el gobierno PP-Cs baraja, según indicó en septiembre la concejal de Servicios Públicos, Natalia Chueca, la posibilidad de incorporar a los contenedores tecnología que detecte, mediante sensores, los cambios de temperatura, para actuar rápidamente cuando un incendio se origine. La responsable del área dijo que esta mejora se prevé incorporar en el próximo contrato, que este año debe salir a licitación.

Estos contenedores inteligentes sirven además para detectar cuándo el cubo está lleno, registrar las horas más frecuentes de uso o avisar de si ha sido volcado o desplazado por el viento.

Son varias ya las ciudades del país que hacen uso de esta tecnología o que están llevando a cabo pruebas piloto para comprobar su funcionamiento. Sin ir más lejos, alrededor de cien de estos contenedores se instalaron hace tres meses en las calles de la localidad zaragozana de Calatayud a modo de prueba y se quedarán, como parte del proyecto Smart City, hasta el mes de marzo.

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