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Zaragoza

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“La conexión con la A-68 permitiría a los bomberos acudir más rápido en caso de emergencia”

La Asociación de Vecinos de Casetas exige que se habilite una salida desde la N-232 a la autovía para que los bomberos puedan incorporarse rápidamente y atender emergencias en Utebo.

Vecinos de Casetas exigen que se habilite una salida desde la N-232 a la A-68.
Vecinos de Casetas exigen que se habilite una salida desde la N-232 a la A-68.
Heraldo.es

El recién inaugurado cuartel de bomberos de Casetas da servicio a las localidades de Alagón, Pinseque, Sobradiel, Torres de Berrellén y Utebo, además de a la propia Casetas. En caso de emergencia en Alagón y sus alrededores, los equipos de extinción se dirigen rápidamente hacia la N-232, pero la cosa cambia si reciben un aviso en Utebo. Si es así, tienen que cruzar todo el centro del barrio a través de la avenida Logroño, con los problemas que eso puede acarrear. Por este motivo, la Asociación de Vecinos de Casetas reclama la conexión con la A-68, con el fin de dar una salida rápida hacia la zona de Utebo y Zaragoza.

“La conexión con la A-68 permitiría a los bomberos acudir más rápido en caso de emergencia”, señala José Luis Almenara, presidente del colectivo vecinal. Y es que la otra opción para desplazarse hasta Utebo es subir hasta el puente de Sobradiel y entonces sí, incorporarse a la autovía. El problema de tener que cruzar el barrio por la avenida de Logroño y el Paseo Ciudadano son los obstáculos que los bomberos pueden encontrarse en su camino. “El hecho de que esté el camión de basura cargando los contenedores ya puede generar un tapón, porque solo hay un carril de ida y otro de vuelta”, señala Almenara. Lo mismo ocurriría si se toparan con el ‘casetero’ recogiendo o dejando viajeros; vehículos aparcando, alguna avería o alguno de los camiones que, a menudo, quedan atascados en medio del barrio.

Además, desde la asociación recuerdan que esta no es una reivindicación nueva, ya que no ha surgido a raíz de la inauguración del nuevo parque de bomberos, sino que llevan tiempo insistiendo en el asunto. “En la década de los 90 se inaugura la variante de Casetas, la antigua travesía se convierte en Paseo Ciudadano y, en 2007 se hace el bulevar y en la segunda rotonda ya se deja abierta una posible conexión con la A-68. Ahora hay tres bolardos de hormigón, pero está lista para hacerse”, aseguran desde el colectivo vecinal. De hecho, Almenara señala que son solo 500 metros de descampado los que habría que expropiar, y que tan solo habría que realizar un carril de entrada y un puente para incorporarse a la autovía.

“Es una obra de bajo coste que beneficiaría tanto al servicio del nuevo parque de bomberos como a la movilidad de todo el barrio, porque también serviría para aligerar mucho el tráfico de la avenida de Logroño”, comentan.

El problema, según cuentan, es que el responsable de realizar esta actuación es el Ministerio de Fomento, y la comunicación con los gabinetes del gobierno central resulta más complicada a las pequeñas entidades de barrio. “Yo creo que pasarán bastantes años hasta que esto sea haga realidad, porque estas cosas van despacio”, lamenta Almenara. El mejor ejemplo lo tienen a tan solo unos kilómetros, en La Cartuja Baja. Este año, el barrio rural ha conseguido que el proyecto de soterramiento de la A-68 con la rotonda del Cuarto Cinturón se redacte, y están a la espera de que se incluya una partida para su ejecución en los Presupuestos Generales del Estado. Este avance ha supuesto a los vecinos de La Cartuja varios años de lucha y movilizaciones. Con todo, la Asociación de Vecinos de Casetas asegura que seguirá reclamando esta nueva conexión con la autovía del Ebro.

“El antiguo parque estaba en unas condiciones deplorables”

La reivindicación de los residentes de Casetas volvió a sonar con fuerza el día de la inauguración del nuevo parque de bomberos del barrio, celebrada a finales de diciembre.

El colectivo vecinal ha celebrado el buen resultado de las nuevas instalaciones, ubicadas junto a las piscinas municipales. Su construcción ha requerido una inversión de 1,4 millones de euros al Ayuntamiento y la Diputación Provincial de Zaragoza, y supondrá mejoras como poder dar servicio durante las 24 horas del día.

“Ha quedado bien. El antiguo se hizo en el bajo de un edificio anexionando parte de la alcaldía vieja y estaba totalmente obsoleto, en unas condiciones deplorables”, concluye Almenara.

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