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Zaragoza

sucesos

El fiscal no ve tentativa de homicidio en un ataque con machete a 2 policías en Zaragoza

El agresor, contra el que tuvieron que disparar los agentes cuando se les echaba encima en un portal de la calle de Ramón Pignatelli, se negó a declarar ayer ante el juez.

El tiroteo se produjo sobre las 4.30 de la madrugada del domingo en este portal del número 76 de la calle de Ramón Pignatelli de Zaragoza.
El tiroteo se produjo sobre las 4.30 de la madrugada en este portal del número 76 de la calle de Ramón Pignatelli de Zaragoza.
José Miguel Marco

El magistrado que investiga a Jamal E. M., de 37 años, por atacar a dos policías nacionales con un machete de 43 centímetros de hoja en la noche del pasado 29 de junio en la calle de Ramón Pignatelli, ha dado por concluidas las pesquisas. Por ello, ayer citó al encausado para llevar a cabo la declaración indagatoria, en la que, una vez practicadas todas las pruebas, el presunto agresor tenía oportunidad de aclarar lo que considerara oportuno.

Sin embargo, el presunto agresor, al que representa la letrada Olga Oseira y que se encuentra en prisión provisional por esta causa, se acogió a su derecho a no declarar. Por lo tanto, el juez instructor emplazará ahora a la Fiscalía y a la acusación particular para que califiquen los hechos y pidan pena, de cara a dictar el auto de apertura de juicio oral.

Según el auto de procesamiento, aquella noche Jamal E. M. estuvo con varios amigos en su casa tomando alcohol y drogas hasta bien entrada la madrugada, cuando se desató una acalorada discusión que terminó en una pelea dentro del piso, situado en el número 76 de la calle de Pignatelli. La refriega continuó después en la vía pública, donde se enfrentaron con los puños y botellas rotas de vidrio.

Cuando llegó la Policía, todos los implicados salieron corriendo en direcciones distintas. El único que permaneció allí fue el encausado, que al ver a los agentes corrió hacia su portal para refugiarse. De hecho, fue allí donde el fugado se abalanzó con el machete sobre sus perseguidores al grito de: «Putos policías os voy a matar».Ello que hizo que los funcionarios desenfundaran sus armas y disparan contra él hasta once veces para evitar que les alcanzara.

Pese a ello, a través de un informe remitido al juez instructor, la Fiscalía considera que lo sucedido no puede ser calificado como homicidio frustrado, ya que, dice, no está acreditada la voluntad de matar del agresor. De hecho, para la acusación pública solo cabría hablar de amenazas y de un delito de lesiones en grado de tentativa.

No lo considera así el abogado que representa a los policías, para el que, claramente, Jamal E. M. pretendía acabar con la vida de los agentes que trataban de detenerlo. Así lo entendió también finalmente el magistrado al decidir transformar las diligencias en sumario.

11 disparos en un portal sin luz

El informe del Grupo de Homicidios sobre el tiroteo revela hasta qué punto los agentes se jugaron la vida para arrestar a Jamal E. M. Sobre todo, porque este se refugió en un portal sin luz (es un edificio okupado íntegramente) y aguardó la llegada de los policías agazapado en el segundo rellano de la escalera.

Gracias a sus linternas, los policías comprobaron que el marroquí ocultaba uno de sus brazos detrás de la espalda, por lo que supusieron que escondía algún arma y extremaron las precauciones. Le pidieron varias veces que se entregara, pero no lo hizo. Y cuando el delincuente estaba a apenas dos metros de uno de los agentes, sacó el machete y se lanzó sobre él. Los policías se vieron entonces obligados a abrir fuego y el agresor recibió tres disparos.

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