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Zaragoza

sucesos en zaragoza

El conductor ebrio y sin carné que cayó al canal puede pasar más de 3 años en prisión por reincidente

La Fiscalía pidió este lunes para él 2 años y 4 meses de prisión por la temeraria fuga en la que chocó con ocho vehículos en Zaragoza. Pero en caso de ser condenado, debería cumplir también la pena que tenía suspendida por unos hechos similares en agosto de 2017. En total: tres años y medio.

HERALDO .ES. Paseo Colon.Coche en el canal / 01-12-2019 / FOTO: GUILLERMO MESTRE [[[FOTOGRAFOS]]]
HERALDO .ES. Paseo Colon.Coche en el canal / 01-12-2019 / FOTO: GUILLERMO MESTRE [[[FOTOGRAFOS]]]
Guillermo Mestre

La decisión de pisar el acelerador para intentar huir de la Policía puede salirle muy cara a Petre C., el conductor que la madrugada del pasado 1 de diciembre acabó con su Mercedes en el Canal Imperial tras una temeraria fuga por la calles de Zaragoza en la que se saltó todos los semáforos en rojo que encontró a su paso, circuló casi 200 metros en dirección contraria y chocó contra ocho vehículos. Por este cúmulo de imprudencias, la Fiscalía pidió este lunes para él dos años y cuatro meses de prisión, ya que lo acusa de dos delitos contra la seguridad vial –por circular bebido y sin carné– y uno de atentado –por embestir contra el coche patrulla que le salió al paso–. Sin embargo, en caso de ser condenado, su estancia en prisión se prolongaría hasta los tres años y medio por reincidente, ya que tenía suspendida otra pena por unos hechos similares ocurridos en agosto de 2017 que ahora se vería obligado a cumplir.

"Si hubiera querido hacer daño a los policías solo tenía que haber chocado directamente contra ellos"

«Cuando los policías me dieron el alto, mi primera intención fue detenerme. Pero no sé qué pasó por mi cabeza», contestó ayer el conductor a preguntas de la fiscal. «¿No será que se acordó usted de que tenía retirado el carné durante cuatro años por otra sentencia y trató de huir?» «Puede ser», reconoció Petre C., para asegurar después que nunca fue su intención herir a los agentes que le perseguían cuando trataron de cortarle el paso. «El coche patrulla estaba justo delante del mío. Si hubiera querido hacerles daño, solo tenía que haber chocado directamente contra ellos.Pero lo único que yo quería era huir, vi un hueco y pasé», declaró el hombre, al que asiste el letrado Armando Martínez.

El acusado reconoció que había bebido «tres o cuatro copas de güisqui» antes de ponerse al volante y que lo hizo consciente de que tenía retirada la licencia hasta el 6 de octubre de 2022. De lo que dijo no acordarse es de la concatenación de infracciones que cometió desde la calle de San Juan de la Cruz, donde fue interceptado por la patrulla de Policía Local, hasta el paseo de Colón, donde fue incapaz de trazar una curva y terminó precipitando su coche al Canal Imperial.

El conductor tampoco recuerda que en su temeraria huida causó daños de consideración a siete vehículos que estaban correctamente estacionados y al de la Policía, cuya reparación nadie sabe ahora quién pagará. El acusado trabaja como albañil, pero está en paro y tan solo cobra un subsidio de 400 euros. Y ni su compañía ni el Consorcio de Seguros quieren hacerse cargo de la factura.

Pagó el seguro después del suceso

La abogada de Pelayo, la aseguradora con la que Petre C. suscribió la póliza justo un mes antes del suceso, alega que este incumplió las condiciones del contrato, puesto que el 1 de diciembre, cuando ocurrieron los hechos, aún no había pagado el recibo. Sin embargo, parece que la mujer del encausado abonó el importe después. Algo a lo que se aferra el letrado que representa al Consorcio de Seguros para no ser declarado responsable civil subsidiario. A eso y al hecho de que Pelayo no remitiera una carta certificada al conductor diciéndole que su póliza estaba cancelada.

Por lo tanto, será la titular del Juzgado de lo Penal número 6 quién concrete la pena a imponer –la defensa pide una multa– y diga a quién corresponde hacerse cargo de las indemnizaciones.

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