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La Bozada espera que el nuevo año traiga consigo el asfaltado de varias calles

El mal estado del firme, el relleno de alcorques y la instalación de una nueva marquesina en Universitas son algunas de las mejoras que la asociación de vecinos del barrio espera conseguir a lo largo de 2020.

Jardines de Avempace, en La Bozada.
Jardines de Avempace, en La Bozada.
L. R.

Se acaba el año y toca hacer balance tanto de las pequeñas victorias como de las promesas que han quedado sin cumplir. Es lo que durante estos días están haciendo desde la Asociación de Vecinos María Guerrero del barrio de La Bozada. A través de un boletín informativo, el colectivo ha hecho llegar a sus más de 650 socios las mejoras conseguidas a lo largo de 2019 y también las reivindicaciones en las que centrarán su trabajo a partir de 2020.

El asfaltado de varias calles, la suciedad de las zonas verdes y el relleno de alcorques que ya han provocado alguna que otra caída son las cuestiones que más preocupan a la entidad en estos momentos. “Lo principal ahora es el asfaltado de la calle Díaz de Mendoza, Castilla, y Juan Carlos I, donde hay agujeros que son verdaderos canales”, señala Ángel Izaguerri, tesorero y portavoz de la asociación. Lo mismo ocurre en el tramo de Duquesa Villahermosa más cercano al Parque Delicias, donde el firme se encuentra “en muy mal estado”.

Izaguerri también espera que el 2020 traiga consigo la instalación de una marquesina en Vía Universitas, a la altura de los números 13, 15 y 17, en dirección a Torrero. Allí paran los autobuses de las líneas 22, 42 y C2, pero a pesar de haber remitido esta petición hasta en tres ocasiones al Ayuntamiento de Zaragoza, todavía no la han conseguido.

Otro de los problemas que la asociación ha detectado en el barrio es la presencia de alcorques muy profundos en los que algún vecino ya ha tropezado. Es lo que ocurre en la calle Teresa de Calcuta, a la altura de la parada de autobús de la línea 33. “La acera es muy estrecha y a veces el conductor no sabe bien dónde para y las puertas del bus coinciden con un alcorque muy profundo. Hace falta que lo rellenen porque la gente ya se ha caído alguna vez”, explican desde la asociación.

Además, en su escrito, el colectivo asegura que también trabajarán para mejorar el aspecto y la limpieza de las zonas verdes del barrio, ya que algunos parques como el de Teresa Serrato, el de Avempace y el de Avicebrón están “un poco abandonados”. En estos espacios, en los que según denuncian hacen falta más papeleras, también reclaman más vigilancia para evitar prácticas como el botellón.

Jardines de Avempace, en La Bozada.
Jardines de Avempace, en La Bozada.
L. R.

En esta zona de Zaragoza, como en otras de la ciudad, también preocupa la suciedad que generan las mascotas y los propietarios incívicos que no recogen sus excrementos. Pero en la Asociación de Vecinos María Guerrero quieren ir un paso más allá, y piden que además de retirar las deposiciones de sus perros, los dueños viertan agua para limpiar sus orines de las aceras y el mobiliario.

No obstante, a lo largo de 2019, el Ayuntamiento de Zaragoza también ha intervenido para dar respuesta a alguna de las solicitudes de la asociación. El colectivo pidió en marzo que se habilitara un aparcamiento para motos en la calle María Guerrero y, poco después, entró en funcionamiento.

En el mes de octubre hicieron llegar al consistorio un inventario en el que se señalaban todos los árboles que faltaban en el barrio y, según informan desde la asociación, ya han comenzado a replantarlos.

Casi tres décadas de trabajo en el barrio

El pasado mes de noviembre, la asociación cumplió 29 años de actividad. Cerca de tres décadas de trabajo vecinal que han servido para transformar el barrio y mejorar la calidad de vida de sus vecinos. “Cuando nació la asociación no estaba ni la parroquia, esta se ubicaba en frente de nuestra sede, en un local que tenía los tejados de uralita”, recuerda Izaguerri, que asegura que hace treinta años no había nada alrededor de la zona vieja de La Bozada.

“Se han hecho muchas cosas, pero aún faltan. Lo que queremos es mantener el barrio bien para que la gente viva feliz”, afirma el portavoz. Todavía queda trabajo por hacer e infraestructuras por construir, por eso el colectivo forma parte de la Comisión Pro Centro Cívico de Hispanidad. La mesa de trabajo está integrada también por miembros de la Asociación Vecinal Hispanidad y la Asociación de Vecinos La Floresta, que desde 2009 luchan para dar impulso al desarrollo de estas instalaciones municipales.

“Hemos mantenido alguna reunión con Urbanismo e Infraestructuras y nos dan buenas expectativas. No queremos lanzar campanas al vuelo, pero nos dicen que en tres o cuatro años podría estar funcionando”, señala Izaguerri, que se muestra escéptico con los plazos. “Hasta que las máquinas no estén allí trabajando no me lo creeré”, concluye.

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