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Zaragoza regulará el tiempo de uso de 210 zonas de carga y descarga para fomentar la rotación

El Ayuntamiento pondrá en marcha una prueba piloto para agilizar el tráfico urbano de mercancías. Los repartidores tendrán una ‘app’ que detectará el vehículo y les dirá cuánto puede estar aparcado

Zona de carga y descarga reservada en la plaza de Santa Engracia.
Zona de carga y descarga reservada en la plaza de Santa Engracia.
José Miguel Marco

Zaragoza regulará el uso de las zonas de carga y descarga de la ciudad a través de una prueba piloto que llegará a cerca de 600 de estas plazas de estacionamiento restringido. El Ayuntamiento ha presentado el proyecto al Plan Moves para obtener la financiación necesaria, pero incluso si no se logra, se llevará a cabo una propuesta que busca reducir la contaminación y aumentar un 25% la rotación de los vehículos de reparto, cada vez más presentes en las calles por el auge del comercio ‘online’.

En concreto, el Ayuntamiento controlará 210 zonas de carga y descarga todavía por decidir, donde se instalarán 240 señales verticales equipadas con un dispositivo ‘bluetooth’ que tendrá un alcance de entre 30 y 40 metros para conectar con la aplicación móvil que se habrán instalado los repartidores. Dicha ‘app’ servirá para registrar la entrada y salida a la plaza de estacionamiento de la furgoneta de reparto.

Una de las principales novedades del proyecto, que tiene un marcado carácter tecnológico, será que el tiempo máximo de estacionamiento permitido será variable. Es decir, el sistema, al detectar la llegada del vehículo, le comunicará cuántos minutos puede permanecer en la zona, y no siempre serán los mismos. Dependerá de variables como la ubicación y la hora del día, el perfil del usuario (profesionales, personas con movilidad reducida, comerciantes...), el tipo de vehículo o las emisiones que emite, entre otros.

"Así es posible establecer, por ejemplo, que un vehículo con emisiones B disponga de un tiempo máximo permitido de 30 minutos, que uno eléctrico disponga de una hora y que un automóvil sin etiqueta no pueda estacionar durante un episodio de contaminación en la ciudad", detalla el proyecto presentado por el Ayuntamiento.

Para llevar a cabo esta iniciativa, el Consistorio planea modificar la ordenanza municipal, de forma que se incorpore la regulación de las plazas de carga y descarga con medios telemáticos. Además, y dado que el control solo se llevará a cabo en estacionamientos de la zona azul, se prevé incluir en el futuro contrato de este servicio, que expira el próximo año, el mantenimiento del proyecto.

También se pondrá en marcha un plan de comunicación dirigido a los conductores profesionales para informarles del nuevo sistema y evitar en la medida de lo posible que sean sancionados. Porque aunque los repartidores podrán seguir usando las zonas de carga y descarga de forma gratuita, serán multados si exceden del tiempo de estacionamiento concedido.

Para la concejal de Movilidad, Natalia Chueca, el reparto urbano de mercancías, también conocido como Distribución en la Última Milla (DUM) "no ha recibido la atención qué merece" en los últimos años, pese al "visible incremento" que está registrando, en parte, por el auge del comercio online.

"Hay que facilitar tanto la labor de quienes trabajan en la distribución como la rapidez con la que la ciudadanía reciba sus envíos", señala la edil, que ve para ello "imprescindible" utilizar las nuevas tecnologías. "Ayudarán a optimizar estos servicios, favoreciendo recorridos más cortos y dando la posibilidad de prever los espacios libres disponibles. Esto se traduce en menos emisiones, más rapidez y menos congestión de tráfico", concluye.

El Consistorio, entre los objetivos que se propone con esta iniciativa, prevé aumentar un 25% la rotación y la disponibilidad de aparcamiento. También se estima que caería a la mitad el uso inadecuado de este tipo de plazas y que se favorecería la compra de vehículos eléctricos.

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