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Zaragoza

accidente laboral

Avanza considera que su actuación en el caso del conductor fallecido fue "diligente"

La empresa de autobuses asegura en un comunicado remitido a la plantilla que de las conversaciones con el chófer "no se podía intuir este desenlace". 

Los compañeros del conductor fallecido se concentraron el martes en la plaza de Aragón con el lema "no más muertes por accidente laboral en Avanza".
Los compañeros del conductor fallecido se concentraron el martes en la plaza de Aragón con el lema "no más muertes por accidente laboral en Avanza".
Guillermo Mestre

La empresa de autobuses urbanos Avanza habló este miércoles por primera vez  públicamente sobre la muerte del conductor Óscar D. R., de 48 años, ocurrida el 3 de octubre en las urgencias del Hospital Provincial casi una hora después de comunicarle a la compañía que sentía un fuerte dolor en el pecho.

La concesionaria del transporte público de Zaragoza, tras transmitir que lamentaba «profundamente» su fallecimiento y «el de cualquier otro trabajador», aseguró a Heraldo  que la investigación interna abierta para analizar las circunstancias de la muerte ha revelado que «en todo momento hubo una actuación diligente». 

La multinacional mexicana añadió que «condena» las «informaciones inciertas que se están vertiendo sobre lo sucedido» y que «por respeto a la familia y al fallecido» no hará más declaraciones.

No obstante, la dirección de la empresa se dirigió este miércoles también por primera vez a toda la plantilla para trasladarle cómo sucedieron los hechos desde su punto de vista. A través de un comunicado interno, hace un relato cronológico que comienza a las 18.16 del jueves 3 de octubre, cuando el conductor de la línea 23 contacta con el SAE (Sistema de Ayuda a la Explotación) y le informa de que sufría un fuerte dolor en el pecho.

Según la empresa, «el operador que lo atendió le ofreció enviarle un reserva para relevarlo o, en su defecto, dirigirse directamente al paseo de Pamplona para sustituirle allí».

«A las 18.37 fue atendido y relevado por un inspector que, tras interesarse y conversar con él unos minutos, lo remitió a la cabina de la plaza de Aragón. Una vez allí, el técnico del turno de tarde le indicó que fuese al Hospital Provincial, que era el centro asistencial más cercano, ya que la mutua estaba cerrada».

Efectivamente, Óscar D. R. se fue andando solo hasta el Provincial, donde falleció en los boxes de urgencia cuando se disponían a tomarle la tensión. Con él llevaba una mochila con su documentación, entre ella el DNIy la tarjeta sanitaria, su hoja de servicio y la recaudación del bus.

A media mañana del viernes 4 de octubre, según el escrito interno de Avanza, «el técnico de cabina del siguiente turno intentó en repetidas ocasiones ponerse en contacto con Óscar sin éxito. Finalmente consiguió hablar con un familiar que le dijo no saber dónde se encontraba».

No es hasta las 18.30 cuando el compañero del conductor (que preguntó por él en el Hospital Miguel Servet, el Clínico, la Quirón, el Hospital Militar, la Mutua de Accidentes y, en último lugar, en el Provincial) comunica a la cabina de Avanza de la plaza de Aragón que Óscar D. está muerto.

«La empresa hasta ese momento no tenía ningún conocimiento de la situación real del trabajador, por lo que no se pudieron activar los protocolos habituales en estos casos», indicó la dirección de la compañía a la plantilla.

El escrito recoge que, en relación a las noticias publicadas en los últimos días, quieren «dejar patente que en ninguna de las conversaciones que mantuvo Óscar con el operador del SAE, el inspector y el técnico de cabina se podía intuir ese desenlace». Por eso, muestran su «desacuerdo» ante las «informaciones infundadas, las denuncias vertidas y la manipulación de la información que se está llevando a cabo».

"La empresa no se preocupó de su estado ni evolución"

Sin embargo, tanto sus compañeros como su familia discrepan de que las cosas sucedieran así y reprochan a la empresa que hiciera «peregrinar» al conductor tanto con el vehículo como andando y que, después, no se preocupara de su estado ni su evolución. De hecho, al día siguiente lo puso en la hoja de servicio sin saber que había muerto.

El compañero que tenía que dar el relevo afirma que hasta las 15.40, que fue cuando él se dio cuenta de que Óscar no se presentó al trabajo y empezó a buscarlo, Avanza no había hecho nada. 

Además, critica que cuando llamaron a casa de la madre de su compañero y ella les confirmó que no sabía nada de él ­–«lo que le generó un mayor nerviosismo»– no dijeran a la mujer que el día anterior había pedido relevo y se había tenido que ir al Hospital Provincial.

Por su parte, tanto el grupo municipal Podemos-Equo como el de ZEC calificaron de «negligente» la actitud de Avanza y criticaron la permisividad del Ayuntamiento con la empresa. El concejal de ZEC Alberto Cubero señaló ayer que preguntará en la próxima Comisión de Servicios Públicos qué información tenía el Ayuntamiento sobre el fallecimiento del conductor y qué medidas ha exigido a la empresa para que algo así no vuelva a ocurrir.

Mientras, la concejala de Servicios Públicos en el grupo municipal de Podemos-Equo, Amparo Bella, dijo que estas lamentables situaciones se producen «por la concesión a empresas privadas de servicios tan importantes como el del transporte público», que deberían ser de titularidad pública.

"Es una excusa bastante banal y fuera de lugar", dice la familia

Miguel D. R., hermano de Óscar, afirmó este miércoles que, tras conocer las circunstancias que han rodeado su muerte tiene la convicción de que la empresa Avanza "da más importancia al autobús que a la persona". "Entiendo que debería tener un protocolo de actuación para casos como este, pero está claro que no es asi", dijo.

Para el hermano, la explicación de la empresa sobre que de las conversaciones de Óscar D. R. con el operador, el inspector y el técnico «no se podía intuir el desenlace» final, le parece una «excusa bastante banal» y «fuera de lugar». «Demuestra muy poca preparación de la persona que tiene que estar en ese puesto de responsabiliad y de las que tiene por encima», dijo.

La familia del fallecido, que ha puesto el caso en manos de un abogado, no solo ha tenido que enfrentarse a una «mala actuación» de Avanza desde que Óscar D. pidió un relevo porque tenía un fuerte dolor en el pecho hasta que murió en urgencias. También tuvo que bregar con el despropósito ocurrido en el hospital que provocó que no conocieran su deceso hasta 22 horas después.

 Miguel D. contó que su madre había echado de menos a su hermano porque no había ido a dormir y que fue el compañero de Óscar quien lo encontró y llamó a la mujer para decir que tenía un infarto. «Lógicamente no le podía decir que había muerto», relató.

El hermano fue con su madre al Provincial y allí les indicaron que el cuerpo estaba en el Instituto de Medicina Legal. Nunca llegó a verle allí, sino fue al juzgado y, tras indentificarse, ordenaron su traslado al tanatorio.

«Nadie me brindó la oportunidad de identificarlo. Fui yo quien lo tuvo que pedir en el tanatorio y comprobar que era él. Al día siguiente fui a buscar sus objetos personales»

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