Zaragoza

pueblos en fiestas

Vibrantes carreras en los cabezudos de Las Delicias

Los personajes han puesto a prueba la velocidad de los jóvenes al ritmo de la charanga y los aplausos.

El ruido de la multitud mezclado con las canciones de la charanga se apreciaba mucho antes de adentrarse en la calle Ávila del barrio zaragozano de Las Delicias. A mitad de esta vía y frente a la peña Los 5000, centenares de vecinos han esperado esta tarde el inicio del segundo recorrido de cabezudos de estas fiestas. Varios miembros de la comisión se han convertido en estos populares personajes, y ataviados con sus características vestimentas y portando un látigo en la mano, han causado expectación entre pequeños y mayores.

No ha faltado ninguno. Desde estrellas como el diablo, los baturros, el payaso o el torero hasta un peculiar dúo cazador-león. Ha habido niños que se han acercado a saludarles y otros, más asustadizos, se han resguardado tras las piernas de sus padres. También ha habido algunos que se alejaban y otros, en un alarde de valentía les retaban. «No me vas a pillar, ¡feo!», desafiaba una niña al diablo.

A ritmo de pasodobles y mítimos temas de charanga ha arrancado la comparsa por Ávila, Tarragona y Martín Cortés. Los vecinos coreaban ‘La Cucaracha’ y ‘La Macarena’ e incluso se creó un ambiente propio de La Romareda con cánticos de apoyo al Real Zaragoza justo antes de que todos se pararan en seco en la calle de Unceta. Entonces ha sonado ‘Bella Ciao’ –popular canción en la actualidad gracias a la serie ‘La Casa de Papel’– y el diablo ha salido disparado.

Sus compañeros le han seguido a toda velocidad y han perseguido a los chavales más atrevidos. Tanto ha sido el esfuerzo que el cazador ha acabado siendo cazado y en un pequeño traspiés ha tropezado y ha besado el suelo. No ha habido que lamentar lesiones porque, entre risas, ha asomado la cabeza por uno de los agujeros laterales de su armatoste. En ese momento ha extendido las manos pidiendo ayuda para levantarse, ya que su incómoda y rígida cabeza le impedía volver a la acción.

Los protagonistas han dosificado esfuerzos y han cogido un poco de aire para arremeter de nuevo en la estrecha calle Bolivia. De esta manera, los chavales se han agolpado a los laterales de la vía o se han escondido entre los coches aparcados. Aun así han sido presas fáciles de los cabezudos, porque hasta los más despistados han recibido algún recado de estos personajes.

El recorrido ha acabado a las 19.00 en el parque Delicias, pero antes de que finalice la jornada los vecinos podrán disfrutar de una fiesta de la espuma y unas actuaciones musicales en el Teatro de las Esquinas y en el anfiteatro del parque.

Los cabezudos volverán mañana a las calles de este barrio, aunque cambiarán el recorrido –saldrán desde la peña Delicias (Terminillo, 76) y terminarán en el interior del parque Delicias–.

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