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El parque de Macanaz y su ribera, en el punto de mira de los vecinos del Arrabal

Desde la Asociación de Vecinos Tío Jorge-Arrabal creen que si esta zona verde se acondicionara, se convertiría en un gran atractivo para los turistas por su cercanía con el aparcamiento de autobuses.

Estado del parque de Macanaz
Estado del parque de Macanaz
L. R.

Pese a estar situado en un enclave privilegiado a orillas del río Ebro y tener enfrente un reclamo artístico como es la basílica del Pilar, los vecinos del Arrabal creen que el parque de Macanaz podría lucir con mucho más esplendor si se llevaran a cabo algunas actuaciones de mejora.

Este espacio verde de más de 35.000 metros cuadrados que discurre en paralelo a la ribera ha sufrido en los últimos años un considerable deterioro, según señalan desde la Asociación de Vecinos Tío Jorge-Arrabal. El colectivo apunta a la falta de árboles como uno de los principales problemas del parque, ya que muchos se han ido cayendo o talando sin reposición y hay muchas zonas en las que no hay sombra. “Es necesaria la plantación de ejemplares. Antes, Macanaz era una arboleda, ahora es un secarral”, lamenta Rafael Tejedor, presidente de la entidad.

Otra de las cuestiones en las que hacen hincapié es la necesidad de adecuar las orillas y la ribera del parque. La asociación advierte de que en años anteriores “no ha habido nada de mantenimiento” y de que la vegetación que ha crecido de manera salvaje se entremezcla con troncos y árboles secos. Tanto es así, que el ciudadano apenas puede disfrutar de las vistas que ofrece Macanaz. “La mayoría de miradores no sirven de nada, porque no hay nada que ver”, apunta Tejedor.

En su lista de demandas también se encuentra la eliminación de dos casetas para palomas que hay instaladas tanto en el parque de Macanaz como en el del Tío Jorge. Se construyeron a mediados de los 90 con el objetivo de trasladar a la superpoblación de palomas de la plaza del Pilar y llevan más de dos décadas inutilizadas. “Fueron un fracaso absoluto. Se soldaron los accesos y ahora están ahí sin ningún uso. Además, las aristas que las anclan al suelo son peligrosas”, comentan. También señalan que les gustaría que el quiosco de Macanaz tuviera unos horarios fijos, ya que los vecinos acuden a él sin saber si se lo van a encontrar abierto o con la persiana bajada.

Y es que, según el colectivo vecinal, estas situaciones dificultan la presencia de turistas en la zona, a pesar del gran potencial que podría tener este parque. “Si creas y mantienes una zona verde, invitas al turista a que antes o después de subir al bus, que aparca aquí al lado, se de una vuelta”, consideran.

Limpieza de la vegetación del Puente de Piedra

En otro orden de cosas, la asociación de vecinos también señala su preocupación por la proliferación de árboles y arbustos en las pilastras del Puente de Piedra. Creen que sus raíces podrían deteriorar la construcción y acabar trayendo problemas, por lo que demandan una actuación para limpiar la zona, ya que la última se realizó hace tres años.

No obstante, desde el Ayuntamiento de Zaragoza quieren lanza un mensaje de tranquilidad y aseguran que no hay motivo para la alarma. Fuentes municipales han confirmado que Infraestructuras ya está al corriente de la situación y que al tratarse de un Bien de Interés Cultural (BIC), la intervención es más delicada. Además, la vegetación que crece junto al puente constituye una zona de anidación del vencejo blanco, por lo que el área de Medio Ambiente deberá estudiar cuándo es la mejor época del año para actuar. Por otra parte, para hacerlo, el caudal del río tiene que ser bajo y no llevar mucha agua.

Por último, los vecinos han vuelto a recordar que existen varios focos en el barrio en los que la presencia de ratas es muy alta. Tras las denuncias de la semana pasada de un vecino que captó varios roedores campando a sus anchas por la calle Torrecillas, el Ayuntamiento se puso manos a la obra para desratizar y limpiar la zona. De hecho, el Instituto Municipal de Salud Pública ya ha limpiado el solar del número 18 y se ha requerido la limpieza del 20 a sus propietarios. Si no la realizan en unos días, el propio consistorio actuará de manera subsidiaria.

La asociación advierte de que en la calle Palencia, García Arista y la zona de Balsas de Ebro Viejo también se han detectado ratas, y así hasta en una decena de puntos del barrio. Ante esta situación, el Ayuntamiento ha decidido tomar cartas en el asunto y la propia consejera de Servicios Públicos, Natalia Chueca, ha hablado con la entidad y se ha ofrecido para estar “en contacto permanente” con ellos.

El Ayuntamiento cree que las ratas pueden provenir de la calle Matheu que se está reformando de manera integral, y en la que se ha intervenido en un colector. Por este motivo, han puesto en marcha un nuevo protocolo entre Servicios Públicos, Urbanismo e Infraestructuras para poder conocer más rápido la propiedad de los solares y agilizar así su intervención. Además, cuando haya que realizar alguna obra, se desratizará la zona previamente, para evitar que el foco pueda desplazarse.

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