Despliega el menú
Zaragoza

ANIMALES EXÓTICOS

Encuentran otra pitón real en Caspe a 500 metros de donde apareció la primera hace un mes

La serpiente, que no es peligrosa pero puede llegar a morder, estaba en la calle junto a la puerta de una cochera y medía en torno a metro y medio. Fue capturada por los bomberos de la Diputación de Zaragoza, que tras informar a la Guardia Civil la entregaron a los agentes de protección de la naturaleza.

Los bomberos de la Diputación de Zaragoza han entregado la pitón a los agentes de protección de la naturaleza del Gobierno de Aragón.
La serpiente, que aparentemente acababa de tragarse algún pequeño animal, estuvo tranquila y en ningún momento se mostró agresiva.
Heraldo

Un vecino de Caspe encontró el lunes por la noche otra pitón real a unos 500 metros del lugar en el que apareció la primera hace solo un mes. La serpiente, que no es peligrosa pero puede llegar a morder, estaba en la calle, junto a la puerta de una cochera. Fue capturada por los bomberos de la Diputación de Zaragoza, que tras informar a la Guardia Civil de este segundo hallazgo de un mismo reptil exótico en apenas cuatro semanas la entregaron ayer a los agentes de protección de la naturaleza del Gobierno de Aragón.

La serpiente, que no es peligrosa pero puede llegar a morder, estaba en la calle junto a la puerta de una cochera y medía en torno a metro y medio. Fue capturada por los bomberos de la Diputación de Zaragoza, que tras informar a la Guardia Civil la entregaron a los agentes de protección de la naturaleza

El aviso se recibió en torno a las 22.30 y procedía de un edificio situado en la avenida Río Ebro de Caspe, a medio kilómetro aproximadamente de la vivienda en cuyo jardín el pasado 20 de julio se encontró la otra pitón real.

Una vez más, la casualidad quiso que el lunes en el parque de Caspe estuviera de servicio Eduardo Lapuente, un bombero de la DPZ con experiencia en el manejo de reptiles que acudió al lugar junto con otros dos compañeros y que también estuvo en la captura del primer animal. “Nos dijeron que había aparecido una serpiente grande y, como es normal, pensé que sería algún ejemplar autóctono. La sorpresa me la volví a llevar al acercarme y ver que otra vez se trataba de una pitón real o pitón bola”, cuenta.

“Al principio tuve alguna duda porque había poca luz y me pareció que podía ser negra, pero luego ya vi claro que era el mismo animal que hace un mes y lo atrapé con las manos usando los guantes de protección”, explica Lapuente. “Primero intentamos que entrara al tubo que llevamos para este tipo de intervenciones, pero como no quiso aproveché un momento de distracción para cogerla por la parte de atrás de la cabeza”.

Los bomberos de la Diputación de Zaragoza capturaron la serpiente con las manos y la metieron en un tubo que llevan para este tipo de intervenciones.
Los bomberos de la Diputación de Zaragoza capturaron la serpiente con las manos y la metieron en un tubo que llevan para este tipo de intervenciones.
Heraldo

Al igual que la primera, la pitón real que se encontró este lunes se mostró tranquila y en ningún momento se puso agresiva. “Me pareció que esta era aún más dócil que la otra, pero evidentemente te puede morder y darte un buen susto, sobre todo si quien se la encuentra es un niño”, destaca Lapuente, quien se fijó en que la serpiente “acababa de cenar”. “No sé qué se habría comido, supongo que algún roedor, pero en el cuerpo se le notaba el bulto que se les forma cuando se tragan un animal hasta que lo digieren”, señala.

Lapuente también subraya que dos hallazgos tan similares y cercanos en tan poco espacio de tiempo “no parecen casualidad”. “No sé si las dos pitones eran de una misma persona, si tenían dueños distintos o si alguien se dedica a criarlas, pero en cualquier caso es una irresponsabilidad tremenda, sobre todo si, como parece, las soltaron intencionadamente”, critica este bombero.

Acaba de ser incluida en el catálogo de especies invasoras

La pitón real (‘Python regius’) es una serpiente exótica propia del África tropical que suele utilizarse como mascota porque, a pesar de su llamativo nombre, es de pequeño tamaño y tiene un carácter muy tranquilo. De hecho, también es conocida como pitón bola porque su timidez le lleva a enrollarse sobre sí misma metiendo la cabeza en el centro y formando una especie de bola.

No es una especie venenosa, sino constrictora, lo que significa que atrapa a sus presas y se enrosca en torno a ellas para matarlas por asfixia. Los ejemplares adultos suelen medir entre 90 y 150 centímetros, por lo que no supone un peligro para el hombre, aunque si se siente atacada puede llegar a morder y causar una herida.

Además, la pitón real es otro ejemplo de libro de una especie que empieza utilizándose como animal de compañía y acaba convirtiéndose en un problema de conservación por la amenaza que representa para la fauna autóctona. Por eso acaba de ser incluida por el Gobierno central en el catálogo español de especies exóticas invasoras junto con el cerdo vietnamita, la tortuga de Florida y el varano de la sabana.

Qué debo hacer si tengo una pitón real

Este cambio legal significa que para cualquiera de esos animales queda prohibida la posesión, la venta y el transporte de ejemplares vivos. No obstante, aquellas personas que ya tengan uno pueden quedárselo siempre y cuando regularicen su situación antes del 1 de enero de 2022. 

En cualquier caso, desde el Departamento de Desarrollo Rural y Sostenibilidad del Gobierno de Aragón subrayan que, si alguien quiere deshacerse de un animal de este tipo, debe llevarlo al Centro de Recuperación de la Fauna Silvestre de La Alfranca, avisar a los agentes de protección de la naturaleza para que se hagan cargo de él o preguntar en puntos de venta de animales de compañía y núcleos zoológicos legalmente establecidos. “Lo fundamental es que no lo suelte en cualquier sitio”, insisten las mismas fuentes, que recuerdan que la introducción de especies exóticas en el medio natural es un delito recogido en el Código Penal que además puede conllevar fuertes sanciones administrativas.

Etiquetas
Comentarios