Zaragoza

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Amplio inventario de propuestas y de olvidos

El inmueble estuvo llamado a ser el Espacio Goya, el Archivo Provincial y, ahora, se postula como un centro audiovisual.

Recreación del proyecto del estudio de arquitectura Herzog & De Meuron.
Recreación del proyecto del estudio de arquitectura Herzog & De Meuron.
HA.

Ha tenido muchas novias pero ninguna ha acabado camino del altar. El inventario de proyectos fallidos de la antigua Escuela de Artes Aplicadas y Oficios Artísticos es amplio y desdichado, sobre todo, cuando se ven algunas de esas idílicas recreaciones con lo que pudo haber sido pero se quedó en mero papel mojado.

Uno de los proyectos más bonitos e interesantes fue el que ganó allá por mayo de 2006 un ambicioso concurso de ideas. El mejor proyecto para transformar el inmueble en el nuevo Espacio Goya correspondió al equipo de arquitectos Herzog & De Meuron, cuyo planteamiento incluía una pasarela que conectaría el Museo Provincial con la nueva pinacoteca. La idea era dedicar un museo propio al pintor de Fuendetodos e, incluso, llegó a ser una de las bazas de Zaragoza cuando aspiró a ser capital europea de la cultura en 2016. El centro, tal y como lo concebían los arquitectos suizos, tendría un elemento icónico en varias pasarelas que se unirían sobre lo que hoy es el parquin de la calle de Moret.

Desde que se descartó aquella idea –en la que se llegaron a invertir unos cinco millones de euros–, ha habido un puñado de propuestas e iniciativas dispares para darle uso, ninguna de las cuales ha llegado a cuajar. Hace unos años, desde el Gobierno de Aragón entonces con Dolores Serrat al frente de Cultura, se propuso transformar el inmueble para que albergara el Archivo Provincial de Zaragoza, pero la oposición lo consideró técnicamente inviable porque el edificio no reunía las condiciones necesarias. Igualmente se sugirió que las instalaciones de la Escuela sirvieran de apéndice y ampliación del Museo Provincial –que exhibe una mínima parte de sus fondos– pero la idea tampoco acaba de fructificar pues dependería de inversiones no previstas del Gobierno central.

Una de las últimas propuestas es la que ha hecho el presidente de la Real Sociedad Fotográfica de Zaragoza (RSFZ), quien ha sugerido a la DGA que el inmueble sea un centro del audiovisual, con talleres y exposiciones. Julio Sánchez Millán considera que podría crearse un espacio multicultural que constatara que Aragón es una tierra de cine y que permitiera concentrar todo el material "tan disperso, tan descontrolado y tan rico en todas las disciplinas".

En ningún momento se quiere reconocer que la vieja escuela se haya convertido en una suerte de cadáver arquitectónico, pero su historia es cada día más semejante a la del Teatro Fleta. Quienes prefieran quedarse con un recuerdo bonito de la Escuela siempre pueden consultar el mimado libro ‘Oficios e industrias. Cien años de enseñanzas técnicas en Zaragoza (1895-1995), del historiador Carlos Forcadell, que acaba de llegar a las librerías de la mano de la Institución Fernando el Católico.

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