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Azcón pide reunir la Junta Local de Seguridad para atajar los problemas del sector Pignatelli

El Ayuntamiento quiere coordinarse con la DGA y la Policía ante el auge de delincuencia en la zona.

Una patrulla de la Policía Local, en la calle de Ramón Pignatelli el pasado viernes
Una patrulla de la Policía Local, en la calle de Ramón Pignatelli el pasado viernes
José Miguel Marco

El Ayuntamiento de Zaragoza va a solicitar la convocatoria de una Junta Local de Seguridad con el objetivo de abordar y atajar los problemas de convivencia en el entorno de la calle de Pignatelli. En este céntrico y degradado sector de la capital aragonesa han disparado las quejas vecinales ante las peleas, ruidos, robos y suciedad que, en muchos casos, han llegado de la mano de nuevos okupas, la mayoría jóvenes delincuentes que se instalan en edificios abandonados. Tanto es así que los afectados han convocado una concentración de protesta para el próximo 6 de septiembre en la plaza del Pilar.

«Es una zona de especial conflictividad que no tiene fácil solución, ni se puede arreglar en dos días lo que no se ha hecho en años», advierte la concejal de Infraestructuras y Policía Local, Patricia Cavero. «En el pasado se han cometido errores que no queremos repetir, como la falta de colaboración entre instituciones, y por eso vamos a solicitar la reunión de la Junta Local de Seguridad», detalla la edil, que apuesta por «trabajar de forma coordinada con las instituciones y dar voz a los vecinos».

"Es una zona de especial conflictividad que no tiene fácil solución, ni se arreglará en dos días"

El gobierno municipal responde así a las quejas vecinales publicadas este sábado por este periódico. El colectivo Calles Dignas advierte de que la llegada de un perfil nuevo de okupas, ligado a la delincuencia más violenta y al tráfico de drogas, está poniendo en jaque la convivencia en la zona de Pignatelli, donde se apropian incluso de pisos y casas municipales de la sociedad pública Zaragoza Vivienda. Según Cavero, el Consistorio va a implicar a todas las áreas con capacidad para aportar soluciones de forma global al problema, como Urbanismo, Vivienda, Acción Social y Policía Local.

Las propuestas de la oposición

Por su parte, los grupos de la oposición también apuestan por medidas consensuadas y desde variados enfoques. En el PSOE advierten de que «la okupación es un problema con muchas aristas, detrás del cual están las dificultades de acceso a una vivienda, que no se resuelve criminalizando a sus protagonistas». Por ello, piden abordar la situación del sector Pignatelli con «distintos recursos» y reclaman una reunión en la que estén presentes todos los grupos municipales, el tejido social y otras administraciones. Por todo ello, fuentes socialistas exigen al gobierno de la ciudad «que actúe con rapidez y diligencia».

Desde ZEC entienden que «es necesario dar una respuesta», eso sí, «diferenciando entre lo que tiene que ver directamente con actividades delictivas, a las que hay que poner coto, y lo vinculado a las situaciones de precariedad, falta de vivienda o carencia de hábitos que no tienen nada que ver con la delincuencia». Por ello, los comunes creen que «es preciso sumar a las necesarias medidas de seguridad, acciones para la regeneración de todo el entorno, degradado por una situación de pobreza estructural, falta de inversión pública y segregación».

Desde Podemos, Amparo Bella recuerda que los problemas del entorno de Pignatelli reflejan, por un lado, el «abandono endémico e histórico de esta zona» de la ciudad, y por otro, evidencia que «la delincuencia es producto de un sistema que no ofrece soluciones a las capas sociales más pobres».

Por su parte, Julio Calvo (Vox), muestra su «preocupación», pide más vigilancia y considera «muy grave» la okupación de pisos municipales. «Es una irregularidad que deja entrever falta de control por parte de Zaragoza Vivienda».

«Los vecinos necesitamos una policía más activa»

Después de tantos años de «olvido», prefieren ser prudentes y valoran más los hechos que las palabras. En cualquier caso, los vecinos de la calle de Pignatelli y su entorno recibían ayer con satisfacción la noticia de que el alcalde de Zaragoza, Jorge Azcón, solicitará la convocatoria de una Junta Local de Seguridad para buscar una solución al repunte de la violencia que ha generado la llegada de nuevos okupas a esta degradada zona de la capital aragonesa. Así lo reconocían ayer desde el colectivo Calles Dignas, promotor de la protesta ciudadana que tendrá lugar en la plaza del Pilar el próximo 6 de septiembre.

«Al no estar constituidos como asociación sino como colectivo vecinal –algo que pretenden cambiar después del verano–, no se nos invita a las juntas. De todas formas, nosotros ya hemos pedido una reunión con la nueva corporación municipal y les invitamos a que nos consulten y pidan lo que necesiten», comentaba ayer un portavoz de la plataforma vecinal. Según este, los residentes siempre han mostrado una actitud colaborativa. «Pero sí que es verdad que muchas veces hemos notado que se rechaza nuestra ayuda. Es verdad que llamamos muchas veces a la Policía, pero no por gusto.Es que realmente aquí pasan demasiadas cosas», apunta.

El colectivo Calles Dignas cree que no basta con que las patrullas –dicen ver más de la Policía Nacional que de la Local– pasen de vez en cuando por la calle de Pignatelli y alrededores.«Los vecinos necesitamos una policía más activa, menos pasiva. No pueden pedirnos la documentación cuando nos ven pasear con el perro atado e ignorar que al lado hay varios chavales traficando. No se puede mirar hacia otro lado», señal.

Desde hace unos días, Calles Dignas está buzoneando ‘invitaciones’ para la movilización que han programado para el día 6 de septiembre a las once de la mañana. Lo hacen no solo en las casas, sino también en las tiendas y negocios del barrio. Después de los últimos sucesos, con peleas y agresiones de madrugada, confían en que la respuesta sea contundente.

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