Zaragoza

El ocio nocturno se consolida en varias zonas de Delicias ante la preocupación de sus vecinos

Los colectivos de este barrio de Zaragoza reconocen que ha habido un aumento de las quejas por el ruido y la suciedad que generan algunos locales y piden más control a la administración.

La calle Lastanosa, en el barrio de Las Delicias
La calle Lastanosa con Arias, en el barrio de Delicias
Leyre Ruiz

Hasta hace muy poco, salir de fiesta por Zaragoza significaba moverse por el Casco, el Tubo, la Zona o el Rollo, lugares asociados tradicionalmente al ocio nocturno. No obstante, de un tiempo a esta parte, los locales de marcha han ido extendiéndose hasta otras zonas de la ciudad en las que no eran para nada habituales. Es el caso de algunas zonas del barrio de Delicias, donde varios bares están en el punto de mira de los vecinos debido a la suciedad, los altercados y el ruido que generan.

La Asociación de Vecinos de Delicias Manuel Viola confirma esta realidad, y asegura que, en los últimos meses, el malestar de los residentes que viven cerca de estos locales ha ido en aumento. “Ocurre en varias zonas del barrio. Últimamente han venido bastantes vecinos a quejarse, aunque hay denuncias desde hace varios años”, apunta Silvia Ortín, técnica de la entidad.

A los conflictos que desde hace años manifestaban los vecinos de las calles Lastanosa o Arias, muy próximas a la calle Rioja, se han sumado varios nuevos focos problemáticos. Las quejas más recientes hacen referencia a locales de las calles Borja, Celanova y Antonio Sangenís.

Para Lorenzo Gastón, secretario de la plataforma Aragón Despierta, lo que ocurre es que se trata de una zona que no se ha asociado nunca al ocio nocturno. “Por ende, no hay tantos servicios de limpieza ni tanta vigilancia. Durante el fin de semana otras zonas están superdotadas de patrullas y brigadas de limpieza, pero esta no”, señala. Esto hace que, tras una noche de juerga, sea habitual encontrar cristales, vómitos, orines y todo tipo de suciedad en la vía pública. Además, según los colectivos, también son constantes las peleas y los altercados, lo que aumenta la sensación de “inseguridad” de algunos vecinos. “La policía aparece cuando el caso ya se ha ido de madre”, lamenta Gastón. Hace tan solo un par de semanas, la plataforma denunció a través de las redes sociales la quema de dos contenedores en la calle Lastanosa.

Desde la asociación de vecinos aseguran que informan al Ayuntamiento de Zaragoza mediante su servicio de quejas y sugerencias de cuáles son las zonas que más protestas acumulan, y aconsejan a los vecinos que sufren las consecuencias del ocio nocturno que lo comuniquen a las autoridades. “Les recomendamos que, en cuanto haya problemas con el ruido o cualquier altercado, llamen a la Policía Nacional o a la Local, porque hay que denunciarlo”, comenta Ortín.

La plataforma Aragón Despierta, que surgió hace un par de años a modo de colectivo sociocultural, pide a la administración que sea “más rigurosa” haciendo cumplir la legislación a los locales, que no solo abren hasta altas horas de la madrugada los viernes y sábados. “Se produce un efecto llamada. Como los fines de semana abren y les va bien, y además nadie les dice nada, pues entre semana también organizan fiestas. Hay una cierta permisibilidad”, considera Gastón. Además, desde la plataforma señalan que “se está produciendo una bola de nieve” en la que muchos bares abren, cierran y, más tarde, reabren con otra licencia. “Hecha la ley, hecha la trampa”, comentan.

Por eso reclaman más presencia policial y medidas que ayuden a frenar el problema. “Entendemos que no se puede llegar a todo, pero hay que hacerle frente cuando el problema todavía no es gordo, y ahora no es demasiado grave”, apuntan.

Aragón Despierta forma parte de la Plataforma afectados por el Ocio Nocturno de Zaragoza, que trabaja por el cumplimiento de la normativa autonómica y estatal y la defensa de los derechos ciudadanos.

“La calle Delicias se ha estropeado mucho”

Otra de las quejas que se escuchan a menudo entre los vecinos de la zona es la acumulación de desperdicios y suciedad en alguna de las vías más comerciales del barrio. Es el caso de la calle Delicias, cuyos recodos se convierten, casi a diario, en papeleras improvisadas. “Es algo que ocurre con cierta frecuencia. El resto de la calles también presentan mucha suciedad. Da una imagen penosa”, asegura un vecino que lleva 42 años viviendo en el barrio.

Esta calle concentra numerosas tiendas y bares, y es una de las zonas más bulliciosas del barrio desde la mañana hasta la noche. No obstante, este residente considera que el comercio poco tiene que ver con la imagen que presenta la calle en muchas ocasiones. “Siempre ha sido una calle muy activa y llena de vida. De toda la vida ha habido terrazas, lo que pasa es que ha aumentado el incivismo. Se ha estropeado mucho”, comenta. Como ejemplo de esta falta de decoro señala el pasaje que va desde la calle Delicias a Don Pedro de Luna, “lleno de orines y pintadas de diversas ideologías”.

A pesar de todo, este vecino considera que “se puede ir tranquilo” por el barrio, aunque en ciertas zonas y a según qué horas “puede haber cierta sensación de inseguridad”.

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