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José Antonio Mérida: "Una sola víctima en accidente de tráfico es inaceptable"

El jefe provincial se marca un solo objetivo posible: "Cero lesionados en siniestros viales". Es un convencido de la educación vial y la concienciación.

José Antonio Mérida, en su despacho de Vía Univérsitas.
José Antonio Mérida, en su despacho de Vía Univérsitas.
Francisco Jiménez

Después del repunte de víctimas mortales en accidentes en los últimos años llegamos al puente de agosto con una ligera mejoría de la siniestralidad. ¿Estamos ante un cambio de tendencia?

Soy optimista por naturaleza. En Aragón, a día de hoy se han registrado 7 víctimas mortales menos que en el mismo periodo de 2018. Que hay un cambio de tendencia parece evidente, pero también soy realista y una sociedad como la española no puede admitir tener más de 1.000 muertes de tráfico en un año. Quiero resaltar que la siniestralidad no se puede reducir a contabilizar el número de fallecidos: hay que tener en cuenta a los heridos hospitalizados, la gravedad de las lesiones, el parque automovilístico, el número de desplazamientos, el censo de conductores... En este sentido no hay que perder de vista que cada año nos visitan 70 millones de turistas y muchos circulan en coche.

¿Qué se puede hacer para reducir los accidentes mortales?

Nuestro objetivo no debe ser otro que cero lesionados. Para ello debe insistirse machaconamente en la concienciación del problema de la siniestralidad vial. Me acuerdo de una conferencia de Francisco Ureta, presidente de Aesleme Aragón, en la que nos recordó a todos que una sola víctima es inaceptable. Reflexionemos solo por unos instantes e imaginemos que esa víctima es nuestro hijo, nuestra madre, nuestro compañero... ¿lo aceptaríamos como asumible? Seguro que ninguno de nosotros responderíamos afirmativamente.

Hablando de concienciación, ¿ha calado ya el mensaje ‘consumo cero’ de alcohol y drogas?

Hoy en día existe una reprobación casi generalizada de la sociedad al ciudadano que bebe y circula. Además, la mayoría de los conductores asumen que no se pueden mezclar conducción y alcohol. Con las drogas no ocurre igual: es una batalla que libramos desde hace menos tiempo.Casi un 7% de los conductores implicados en accidentes mortales en Zaragoza en 2018 dio positivo en drogas.

¿Toda la población entiende esta consigna o los jóvenes siguen resistiéndose?

Los accidentes de tráfico son la primera causa de muerte en la franja de edad de 5 a 24 años. La población joven es uno de los objetivos prioritarios de esta Jefatura. Este año hemos presentado el espectáculo ‘Road show’ con Aesleme y la asociación Trafpol-Irsa. Es un proyecto de educación vial al que han asistido 800 escolares. Creo que no se debe estigmatizar a los jóvenes por el mero hecho de serlo. Suelen ser personas comprometidas a las que hay que ganar para la causa mediante la concienciación y el convencimiento.

¿Es el uso del móvil al volante uno de los grandes desafíos?

Conducir requiere toda nuestra atención y usar el móvil es un factor de riesgo de gran magnitud. Mirar un whatsapp a 120 km/h significa circular sin prestar atención a la carretera, conducir ciego, durante más de 100 metros, o lo que es lo mismo, el tamaño de un campo de fútbol. Si se responde, la distancia puede llegar a triplicarse y hasta quintuplicarse. La conducción distraída estuvo presente como factor concurrente en un 32% de los accidentes mortales de 2018.

Se han cumplido 6 meses de la limitación a 90 km/h en vías convencionales. ¿Cuál es el balance?

Entre febrero y julio se ha denunciado por exceso de velocidad en carreteras convencionales de Aragón a 1.138 vehículos. Independientemente del número de denuncias, el balance siempre será positivo, pues la velocidad inadecuada es el segundo factor más importante presente en accidentes mortales.

¿Qué opinión le merece que se hayan vuelto a penalizar los delitos leves de tráfico?

Estoy totalmente a favor del endurecimiento de sanciones y penas a los conductores que tienen comportamientos incívicos y egoístas, con desprecio a las normas y sometiendo a un riesgo innecesario la vida propia y la de los demás. La ingesta de alcohol y drogas, la conducción temeraria y el uso de dispositivos durante la conducción no son fallos humanos, pues se tiene suficiente información para saber la influencia negativa en la conducción y sus consecuencias.

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