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El fracaso de la recogida selectiva de basura orgánica en la avenida de Goya

La prueba piloto en el Centro recoge un 47% de restos impropios en las bolsas. El gobierno municipal descarta ampliar la experiencia a otros barrios y se centrará en los grandes productores de residuos.

Contenedor distribuido por el Ayuntamiento para la recogida de basura orgánica en los domicilios.
Contenedor distribuido por el Ayuntamiento para la recogida de basura orgánica en los domicilios.
Toni Galán

La recogida selectiva de basura orgánica no se extenderá por la ciudad. Al menos, a corto o medio plazo. Esa es la decisión que ha tomado el nuevo gobierno PP-Ciudadanos, que ha decidido apostar por trabajar con los residuos que generan los grandes productores (colegios, hospitales, restaurantes, etc.) y paralizar la extensión de la experiencia que el anterior gobierno ZEC lanzó en el Actur y en el entorno de la avenida de Goya. En este segundo punto, la experiencia ha sido especialmente negativa.

El proyecto de recogida selectiva de basura orgánica pretendía concienciar a los ciudadanos de la necesidad de separar los restos de comida que se genera en los hogares, con el objetivo de tratarlos de manera diferenciada, reducir las toneladas de basura desechada y, de paso, fabricar compost que se pueda aprovechar en huertos y campos.

Para ello, se probaron dos sistemas. En julio de 2018 se inició una experiencia en el Actur con un quinto contenedor, de color marrón, que se colocó en las calles junto al resto de cubos. Es una iniciativa voluntaria, en la que los vecinos que lo desean piden una llave con la que se abre el contenedor y dejan allí sus residuos orgánicos.

El resultado ha sido positivo en cuanto a la calidad de los desechos obtenidos, algo que es importante para lograr un buen compost. Tras varias comprobaciones, se ha detectado un nivel medio de impropios del 3,85%, es decir, que de cada 100 kilos, solo menos de 4 kilos son de restos no orgánicos. Eso sí, el proyecto ha contado con una participación más baja de la prevista. Según el Ayuntamiento, estarían colaborando unas 5.200 personas, de los 45.000 que viven en esta zona.

En noviembre de 2018 se activó otra experiencia en el entorno de Goya y Gran Vía, en comunidades de vecinos que tienen el contenedor en el portal. Allí deben sacar la basura orgánica de forma alterna. Los lunes, miércoles y viernes solo deberían tirarse en el contenedor comunitario los desperdicios de comida, mientras que el resto de días se debería tirar la fracción resto (todo lo que no se puede reciclar). Los estudios que se ha hecho el Consistorio han detectado un nivel de impropios en esta zona del 47,24%. Es decir, que casi la mitad de la basura que se tira los lunes, miércoles y viernes no es orgánica, cuando debería serlo.

Los servicios técnicos propusieron en abril del año pasado que se cambiara el sistema de recogida de esta zona, implantando el método empleado en el Actur –el quinto contenedor en la calle que se abre con una llave–. Sin embargo, esta opción se ha descartado pese a los malos resultados obtenidos con la recogida alterna.

En total, desde que empezaron las pruebas hace ahora un año se han recogido 550.820 kilos de basura orgánica en el Actur y 2.650.440 en el entorno de la avenida de Goya. Aunque, en el segundo caso, de una calidad más que mejorable.

El alcalde de Zaragoza, Jorge Azcón, calificó de «desiguales» los resultados de las pruebas piloto, y valoró como «bastante deficiente» el funcionamiento de alguna de ellas. Por eso, descartó ampliar su implantación al resto de la ciudad, como pensaba hacer ZEC. «Queremos centrarnos en los grandes productores, que generan el 30% de los residuos orgánicos y sobre los que no actuamos», dijo Azcón. El alcalde no concretó cómo se va a trabajar con ellos ni qué coste va a tener el proyecto, pero aseguró que será «más eficiente» que el plan de recogida orgánica en los domicilios. «Invertiremos menos dinero y reciclaremos muchísimo más que lo que se venía reciclando en los proyectos del anterior equipo de gobierno», aseguró. Eso sí, por el momento no se suprimirá el plan de recogida del Actur y del entorno de Goya, y se esperará a que termine la contrata de limpieza y recogida (en 2020) para tomar una decisión sobre la basura domiciliaria.

En visita que ayer cursó al Centro al Complejo para el Tratamiento de Residuos Urbanos de Zaragoza (Ctruz), ubicado en La Cartuja Baja, el alcalde mostró su confianza en que, con el trabajo que va a iniciar con los grandes productores de restos orgánicos, Zaragoza logre llegar al objetivo marcado por la Unión Europea de que las ciudades reciclen en 2020 al menos el 50% de la basura que generan. Según apuntó, actualmente la capital aragonesa está «en el 48%», por lo que pidió «dar un pequeño salto» durante los próximos meses con el objetivo de que la ciudad «siga siendo una referencia» en materia de reciclaje.

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