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Zaragoza

tribunales

Un altercado en un bar de Pinseque acaba con una petición de seis años de cárcel

Un cliente agredió a un policía local, primero, y a un agente de la Guardia Civil, después, lo que lo llevará próximamente al banquillo de la Audiencia Provincial.

En la imagen, una patrulla de la Policía Local de Pinseque.
En la imagen, una patrulla de la Policía Local de Pinseque.
Heraldo

Hasta seis años de prisión. Esa es la pena a la que se enfrenta Ion P. por agredir y amenazar, presuntamente, a un agente de la Policía Local y otro de la Guardia Civil durante un altercado en un bar de Pinseque. La camarera del establecimiento, ubicado en la plaza de España, se vio obligada a pedir auxilio al comprobar que el encausado estaba muy alterado y no dejaba de molestar a los clientes. Sin embargo, parece que, lejos de calmarse, al ver llegar a los funcionarios el hombre se encaró con ellos y llegó a atacarles.

La Audiencia Provincial todavía no ha puesto fecha al juicio, pero la Fiscalía y la Asociación Española de Guardias Civiles (AEGC), que ejerce la acusación particular, ya han presentado sus escritos de calificación. Según estas, los hechos se produjeron sobre las 10.50 del 10 de octubre de 2018 en el Bar Rojer de Pinseque, donde Ion P. arremetió con violencia contra el primer policía municipal que trató de identificarlo.

«Tú no eres nadie, ¿quién eres tú?», le gritó, al tiempo que lo agarraba del cuello y hacía ademán de golpearle con el brazo. Afortunadamente, el agente estuvo ágil y logró evitar que lo alcanzara. Pero el agresor siguió arremetiendo contra él, lo que obligó al funcionario a retroceder hasta que poco a poco lo fue tranquilizando.

Según la Fiscalía, el policía local consiguió trasladar finalmente al encausado hasta el Ayuntamiento de Pinseque, desde donde pidió refuerzos al cuartel de la Guardia Civil de Alagón. Sin embargo, al ver lo que hacía, el detenido volvió a ponerse nervioso y a proferir amenazas tanto contra el agente como contra su familia. El hombre volvió a levantar el puño con intención de agredir al policía, pero este le sujetó el brazo y logró esposarlo.

Cuando llegó la patrulla de la Benemérita para llevárselo al calabozo, el arrestado se negó a caminar y empezó a bracear. Dada su actitud, el policía local y los dos guardias civiles tuvieron que coger en volandas al detenido para meterlo en el coche patrulla. Fue entonces cuando Ion P. pisó al municipal provocándole un esguince de tobillo que lo mantuvo apartado de sus obligaciones durante ocho días. Uno de los agentes de la Benemérita también resultó herido en el antebrazo, lesiones de las que tardó cuatro días no impeditivos en recuperarse.

El ministerio público acusa al encausado de un delito de resistencia y otros dos, leves, de lesiones, por los que pide cinco meses de prisión, 960 euros en multas y otros 960 en indemnizaciones. Mucho más severa se muestra la acusación particular, a cargo del letrado Jorge Piedrafita, que eleva la petición de cárcel a seis años (tres por atentado, dos por amenazas y uno por resistencia). «Se solicita una condena superior a la Fiscalía con el objeto de buscar una pena conforme a la gravedad de los hechos y que resarza adecuadamente a los agentes que se vieron atacados en el ejercicio de sus funciones para preservar la seguridad ciudadana», mantiene el abogado de AEGC.

El acusado, a través de su defensa, lo niega todo y alega que iba tan bebido que es imposible que pudiera articular palabra o siquiera moverse.

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