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Zaragoza

pornografía infantil

Absuelven al fotógrafo al que acusaban de difundir un vídeo pedófilo desde Zaragoza

La Fiscalía pedía 6 años de prisión para el acusado, pero la Audiencia de Zaragoza recuerda que no se encontró "ningún rastro" del archivo sospechoso en sus equipos informáticos. 

El acusado, durante el juicio celebrado ayer en la Audiencia de Zaragoza.
El abogado Fernando Rodríguez Burgués, encargado de la defensa, durante el juicio celebrado en la Audiencia de Zaragoza. 
Aránzanzu Navarro

La Audiencia Provincial acaba de absolver al fotógrafo zaragozano D. J.A. del delito de tenencia y distribución de pornografía infantil por el que la Fiscalía solicitó la semana pasada para él una condena de seis años de prisión y otros seis de libertad vigilada. La Brigada Central de Investigación Tecnológica de la Policía Nacional detuvo al encausado en noviembre de 2017 tras recibir una información de Estados Unidos que advertía del uso de su dirección IP –número que identifica a cada dispositivo dentro de internet– para subir a la red un vídeo de contenido pedófilo. Sin embargo, tras valorar las pruebas, tal y como solicitaba la defensa, a cargo del letrado Fernando Rodríguez Burgués, el tribunal ha entendido que no quedaba acreditada la autoría del delito.

Los investigadores intervinieron el ordenador y todos los dispositivos de almacenamiento digital que hallaron durante el registro de la vivienda del acusado, que no fueron pocos, puesto que tanto él como su mujer son fotógrafos profesionales. Como recuerdan ahora los magistrados de la Sección Tercera a través de su sentencia, en la computadora «no se encontró rastro alguno de pornografía infantil ni de adultos».

Al analizar el resto de dispositivos de almacenamiento de datos requisados, el Gabinete de Policía Científica comprobó que estaban vacíos.Pese a ello, los técnicos lograron rescatar una serie de fotografías de pornografía infantil de un disco duro externo, de ahí que la Fiscalía decidiera mantener la acusación.

El encausado y su mujer, que compareció como testigo en la vista oral, explicaron que aquel dispositivo lo habían comprado de segunda mano y hacía mucho tiempo que no lo utilizaban, ya que se había quedado viejo y tenía poca capacidad. El primero negó que hubiera descargado o almacenado nunca archivos pedófilos y dejó entrever que el material localizado debía pertenecer al antiguo propietario del dispositivo.

Los magistrados consideran ahora que su explicación es verosímil, por lo que optan por la absolución. Máxime, cuando tampoco se encontró el archivo que supuestamente se había subido a internet a través de la IP del fotógrafo.

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