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Zaragoza

tarazona y el moncayo

La cloración salina, presente en la comarca en las piscinas de Torrellas

Son las únicas instalaciones de Tarazona y el Moncayo que utilizan este sistema con el que se consigue una mayor calidad del agua.

Los niños de la ludoteca visitan todas las semanas las piscinas municipales.
Los niños de la ludoteca visitan todas las semanas las piscinas municipales.
N.B.

Las piscinas al aire libre son la estrella del verano en la comarca de Tarazona y el Moncayo. Las hay grandes y pequeñas, con el agua más o menos fría, con más o menos césped… pero todas son el mejor reclamo de los meses estivales, sobre todo para los niños.

Las piscinas de Torrellas tienen algo que las diferencia del resto, y es que su sistema de depuración se realiza con cloración salina. Se trata de un proceso en el cual se añade sal común (cloruro sódico) al agua de la piscina, y mediante un aparato eléctrico se separan el cloro del sodio. El cloro desinfecta el agua, y vuelve a combinarse con el sodio, repitiéndose el ciclo indefinidamente.

Supone un gasto inicial más elevado que el tradicional, pero el mantenimiento es menor y se gana en calidad del agua. “Hace tres años que lo instalamos y creo que es la única de la comarca. Nos decidimos por esto cuando había que renovarlo porque conocimos otras experiencias. En su día se instaló un sistema subterráneo, pero había mucha humedad y se estaban estropeando las válvulas y decidimos sacarlo al exterior y a la vez cambiar el sistema de depuración”, recuerda la alcaldesa Pilar Pérez.

La repercusión que tiene la cloración salina en el cuerpo es beneficiosa para los bañistas, sin ojos irritados ni piel reseca por el cloro. “Las madres están encantadas y les gusta muchísimo. No lo venden mucho porque como son unas piscinas pequeñas, para que no venga tanta gente, pero vienen personas precisamente por el tratamiento del agua”, subraya Pérez.

Los niños de la ludoteca municipal de Torrellas son unos usuarios habituales de las piscinas. Todos los miércoles pasan la mañana a remojo. “Tenemos inscritos treinta niños, de tres a doce años. Es una experiencia muy positiva tanto para padres, abuelos y los propios críos que están muy contentos con las monitoras”, asegura la alcaldesa.

La temporada de baño se alarga hasta septiembre, así que los baños y chapoteos en las piscinas de Torrellas están garantizados todavía durante varias semanas.

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