Zaragoza

VACACIONES EN PAZ

Un oasis para los niños saharauis

El alcalde de Zaragoza recibe a los menores del campo de refugiados de Tindouf que vienen a pasar el verano en la ciudad con sus familias de acogida.

El alcalde de Zaragoza, Jorge Azcón, charla con varios de los niños llegados a la capital
El alcalde de Zaragoza, Jorge Azcón, charla con varios de los niños llegados a la capital.
Daniel Marcos

Un gran estruendo se pudo escuchar en las escaleras que acceden al Ayuntamiento de Zaragoza. Pero esta vez la razón no era algún pacto de investidura con negociaciones contrarreloj que tuviera a los concejales corriendo por el Consistorio, sino algo mucho más alegre. Los causantes del ruido eran alrededor de 25 niños saharauis que acompañados por sus familias de acogida acudieron a la tradicional bienvenida que les brinda el alcalde de la capital aragonesa. Estos chavales provienen de la pobreza más extrema, del desierto, del campamento de refugiados de Tindouf (Argelia) y llegan al oasis de Zaragoza para pasar el verano gracias al Proyecto Vacaciones en Paz, gestionado en Zaragoza por las entidades UM-DRAIGA y ARAPAZ- MPDL. Además, el Consistorio aporta 30.000 euros anualmente a esta iniciativa.

Los niños vienen de Argelia ligeros de equipaje, pero siempre portan con ellos su característica sonrisa. El salón de recepciones estaba preparado para la ocasión. Una mesa rectangular repleta de comida y bebida esperaba a los menores. Antes de poder centrarse en la merienda fue el turno de los discursos institucionales, entre ellos el del primer edil, Jorge Azcón, que fue el encargado de recibir a los niños en un acto que contó con la presencia del anterior alcalde, Pedro Santisteve y de todos los grupos municipales. En estas alocuciones se desgranaron los principales objetivos del programa: mejorar la alimentación y realizar visitas médicas.

Pero también se trata de divertirse gracias al gran número de actividades que se programan para estos días. Los gustos entre los pequeños son similares. Por ejemplo, Mahdi, con lo que más había disfrutado era con el parque de atracciones. "Mi atracción preferida es la montaña rusa", señaló con timidez mientras con la mano imitaba el gesto de subir y bajar que caracteriza a este tipo de entretenimientos. Otros prefieren poner sus intereses en el deporte. Es el caso de An-Diz y Bah que encuentran en el fútbol su mejor pasatiempo. Eso sí, con rivalidad, ya que el primero de ellos es del Barcelona y el segundo del Madrid. Donde no existe esa disputa es en la piscina, porque a ambos les encanta. Ese gusto por el agua lo secundaba Bakina, quien afirmó que pasaba "todas horas del día en remojo".

Otros pequeños aún no sabían hablar español y afrontaban esta visita por primera vez. A pesar de ello miraban con curiosidad toda la escena que a su alrededor se montaba, con cámaras, comida y muchas personas reunidas. Entre las familias de acogida, alguna se puso reivindicativa y señaló que "hacen falta más, que la gente se anime más".

Con los juegos y las excursiones, este grupo de niños viven el verano de sus vidas. Cuando llegue el momento de partir y este sueño se acabe, tanto ellos como las familias de acogida lamentarán que no se puedan quedar más tiempo en este oasis.

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