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La jueza deja libre al joven encarcelado por amputar el pene a su compañero de piso

La víctima, de 33 años, se fue a Inglaterra a falta del informe final de los forenses, pero aseguró antes a la jueza instructora  del caso que había recuperado la plena funcionalidad. El investigado sigue negando los hechos. 

El encausado, Aarón Jonás B., fue juzgado y condenado la pasada primavera por delitos de maltrato en el ámbito familiar.
El encausado, Aarón Jonás B., fue juzgado y condenado la pasada primavera por delitos de maltrato en el ámbito familiar.
Oliver Duch

Cuatro meses después de su ingreso en prisión provisional, la titular del Juzgado de Instrucción número 2 de Zaragoza acaba de decretar la puesta en libertad de Aarón Jonás B. L., el joven de 29 años al que la Policía Nacional detuvo el pasado mes de marzo como presunto autor de la amputación del pene a su compañero de piso. El caso acaparó la atención de todo el país, ya que la víctima, un hombre de 33 años y origen británico, deambuló por las calles de la capital aragonesa desangrándose, hasta que fue asistido por una patrulla de la Policía Local.

Por increíble que pudiera parecer en un primer momento, los cirujanos no solo consiguieron reimplantar el miembro viril a la víctima, sino que han logrado que recupere su plena funcionalidad. Como informó HERALDO, así se lo hizo saber el propio amputado a la magistrada que dirige la investigación cuando prestó declaración en mayo. A preguntas de la instructora, la víctima le explicó que podía orinar con normalidad y que incluso había mantenido ya relaciones sexuales. «Los médicos me dicen que está yendo bien y que dentro de nada será como si nada hubiera pasado», apuntó.

«Los médicos me dicen que está yendo bien y que dentro de nada será como si nada hubiera pasado»

La amputación del pene se produjo el pasado 8 de marzo, por lo que, transcurrido un tiempo prudencial y dada la buena evolución del paciente, la juez pretendía que este fuera reconocido por los forenses del Instituto de Medicina Legal de Aragón (IMLA). Principalmente, porque habrán de ser ellos quienes aclaren si la víctima se ha recuperado completamente o si por el contrario le queda alguna secuela. Sin embargo, el perjudicado ha regresado a su país y hasta el momento ha sido imposible contactar con él para comunicarle que debe someterse a un reconocimiento.

Perdonado por la víctima

En cualquier caso, cabe recordar que el británico aprovechó su última entrevista con la instructora del caso para indicarle que él no se consideraba perjudicado y que tampoco tenía intención de reclamar indemnización alguna. De hecho, descartó el ofrecimiento que le hizo el juzgado para personarse en la causa como acusación particular.

El perdón de la víctima y su rápida recuperación parecen haber jugado a favor del presunto autor de la amputación, que, defendido por el letrado José Luis Melguizo, acaba de obtener la libertad provisional. Según fuentes judiciales, Aarón Jonás B. L. compareció la semana pasada ante la magistrada para darle su versión de los hechos. Era la primera vez que declaraba en sede judicial, ya que, aconsejado por su entonces abogado de oficio, se negó a hacerlo cuando fue detenido y pasó por el juzgado de guardia.

Como ya hiciera en comisaría ante los funcionarios del Grupo de Homicidios, el joven volvió a negar haber amputado el pene a la víctima, con la que compartía una vivienda –junto a otras personas– en la calle de Calatayud de Zaragoza. Según el investigado, fue el propio ciudadano inglés quien se autolesionó y se presentó después en su habitación diciendo: «He conseguido lo que quería».

La defensa niega la mutilación

La defensa confía en que, una vez practicadas todas las pruebas que se consideren pertinentes, el caso acabe archivado. En cualquier caso, lo que de antemano no comparte esta con la Fiscalía es la calificación inicial del delito. Y así se lo hizo saber a la jueza instructora cuando solicitó la puesta en libertad de Aarón Jonás B. L. En su escrito, el abogado José Luis Melguizo recordaba que se encarceló a su cliente como supuesto autor de un delito del artículo 149 del Código Penal, que castiga a aquellos que causan una mutilación genital en cualquiera de sus manifestaciones. Dado el óptimo resultado de las intervenciones quirúrgicas a las que se sometió la víctima, la defensa entiende que no cabría hablar de mutilación. Además, atendiendo a la declaración que el británico hizo ante la jueza, el letrado remarca que «habría mediado consentimiento válido, libre, espontáneo y expresamente emitido».

La pasada primavera, el investigado por la amputación del pene fue juzgado y condenado a 22 meses de cárcel por cinco delitos de violencia familiar, de los que fueron víctimas tanto su madre como un hermano menor, al que llegó a tirar unas tijeras.

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