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Zaragoza

SUCESOS

"Tenía plena confianza en él, era como un hermano, nunca pensé que podría hacerle esto a mi niña"

La Fiscalía pide 6 años de cárcel para un zaragozano al que acusa de abusar de la menor de 8 años a la que debía cuidar.

El juicio se celebró en la Audiencia Provincial de Zaragoza.
El juicio se celebró en la Audiencia Provincial de Zaragoza.
Guillermo Mestre

A finales de septiembre de 2017, al zaragozano José Ignacio G. G. una de sus mejores amigas le confió por unos días el cuidado de su pequeña, de solo 8 años. La mujer tenía que hacer un curso de formación en Madrid y la canguro no podía quedarse a dormir con la niña, así que la madre le preguntó a este hombre si podía hacerse cargo de ella por las noches. Él se mostró dispuesto a hacerle el favor, pero parece que su voluntad era otra. De hecho, la Audiencia Provincial lo sentó ayer en el banquillo de los acusados por los presuntos abusos sexuales a los que sometió a la pequeña, hechos por los que se enfrenta a una pena de seis años de prisión y siete de alejamiento.

"Yo conozco a Nacho desde hace 20 años, ha estado en todos los acontecimientos importantes de mi vida. Tenía plena confianza en él, era como un hermano y nunca pensé que podría hacerlo este a mi niña", declaró ayer la madre durante el juicio. Según esta, ella se marchó de casa un lunes y los hechos ocurrieron esa misma noche. "Fue al día siguiente, martes, cuando me llamó por teléfono la niñera y me dijo que mi hija quería hablar conmigo. La chica tenía tanta vergüenza que no se había atrevido a adelantarle nada a la canguro. Pero a mí me lo contó todo", indicó.

Pese a lo difícil que resulta asimilar unos hechos de esta naturaleza, máxime a tan corta edad, la pequeña fue capaz de volver a rememorar ayer con bastante soltura lo sucedido. Ayudó bastante el tono amable con el que tanto el presidente del tribunal como la fiscala se dirigieron a ella. Así, tras un largo silencio inicial, la niña empezó a contar que, cuando ya se había ido su cuidadora, José Ignacio G. G. le dio de cenar.

Pensó que era una pesadilla

"Después me dijo que íbamos a dormir juntos en la cama grande de mi madre. Nos echamos a la vez. Yo me quedé dormida pronto, pero me desperté porque el me bajó el pantalón del pijama y me puso la cola en el culo. Me daba vergüenza y no le dije nada", explicó la menor. "Me pellizqué para ver si era una pesadilla, pero no lo era. Entonces él se hizo pis encima de mí, así que me levanté y me fui al baño a limpiarme con toallitas. Le dije que quería llamar a mi madre, pero me contestó que no tenía batería. Así que me fui a dormir a mi cuarto", siguió contando la niña.

En cuanto la madre supo de lo ocurrido al día siguiente, llamó enseguida a su exmarido y a otra amiga para que fueran a por la niña. Tras llevarla al hospital para someterla a un reconocimiento, presentaron la correspondiente denuncia.

Durante su comparecencia, el acusado lo negó todo. Según este, la niña miente cuando dice que se acostaron en la misma cama y que se aprovechó de ella mientras dormía. Es más, cree que la chica podría haberse inventado esta "historia" porque no le quiso dejar el móvil para llamar a su madre y se enfadó. Pero tanto la forense que vio a la menor en urgencias como las psicólogas del Instituto de Medicina Legal de Aragón que la examinaron después dan credibilidad al relato de la denunciante, descartando por completo que pudiera confundir una pesadilla con la realidad.

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