Zaragoza

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Absuelven al empresario al que un discapacitado acusó de violación

El tribunal cree imposible que un hombre de 70 años pueda inmovilizar a otro de 48, más alto y fuerte, para penetrarlo.

La firmeza de la Justicia no debe estar reñida con la humanidad.
La Audiencia Provincial no ha encontrado pruebas de que así se fuera.
Javier Pardos / HERALDO

La falta de pruebas de cargo y la predisposición de la supuesta víctima a magnificar las cosas han llevado a la Audiencia Provincial a absolver al empresario zaragozano A. L. B., de 70 años, del delito de violación por el que la Fiscalía y la acusación particular pidieron para él una condena de entre 13 y 18 años y medio de prisión. Según el denunciante, un hombre de 48 años que tiene una minusvalía psíquica del 54% y está tutelado por la DGA, el encausado le hizo una llave y logró inmovilizarlo para penetrarle. Sin embargo, para el tribunal, resulta "contrario a los criterios de la lógica y la experiencia" que un hombre de la edad y complexión del encausado pudiera doblegar a una persona mucho más joven, alta y fuerte.

A la hora de exonerar al empresario, los magistrados de la Sección Tercera han tenido también muy en cuenta el testimonio de los dos urólogos propuestos como peritos por la defensa, a cargo del letrado Enrique Trebolle. Según los especialistas, el denunciado padece una disfunción eréctil grave, lo que, sumado a las circunstancias anteriores, aboca al tribunal a dictar una sentencia absolutoria.

Un guión preconcebido

Los magistrados tampoco han pasado por alto el testimonio de los forenses del Instituto de Medicina Legal de Aragón (IMLA), quienes "con toda rotundidad y de manera clara" dijeron en el juicio que el acusado "tiene una manifiesta tendencia a simular y maximizar su disminución psíquica". En los mismos términos se pronunció la psicóloga del IMLA_Cristina Andreu, según la cual , el discapacitado "arrojó un resultado altamente positivo de simulación en cuanto a su disminución psíquica". De hecho, la especialista considera que el relato que el denunciante hizo de la supuesta violación es compatible con un ‘script’ o guión preconcebido.

Los hechos que dieron lugar a este procedimiento se denunciaron en septiembre de 2017, después de que el disminuido psíquico contara a su tutora que había sido víctima de una agresión sexual. El hombre carecía de recursos económicos, por lo que vivía en una nave industrial de la que es propietario el encausado y en la que le permitía cobijarse "por caridad". Allí tenía una habitación y un baño, donde, según este, el empresario se aprovechó de él. Sin embargo, la Audiencia Provincial no ha encontrado pruebas de que así se fuera.

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