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Casetas insiste en que cese el paso de vehículos pesados por el centro del barrio

Pese a que en 2014 la Delegación del Gobierno fijó recorridos alternativos, muchos conductores siguen circulando por la avenida de Logroño a pesar de la prohibición que impide el paso de vehículos de más de 12,5 toneladas.

Una vez más, Casetas se ha puesto en marcha para intentar que se cumpla la normativa de tráfico que impide el paso de vehículos pesados por el centro del barrio, un problema que los vecinos llevan años teniendo que sufrir pese a sus continuas denuncias.

Para tratar de solventar el asunto, la Asociación de Vecinos de Casetas registró hace unos días un escrito en el que pedían al alcalde del barrio rural, José Luis Román, que se pusiera en contacto con la Policía Local y con al área de Movilidad del Ayuntamiento de Zaragoza para atajar el problema. Su misiva ha tenido un efecto casi inmediato, ya que está previsto que todas las partes –incluido el colectivo vecinal- se reúnan en los próximos días para analizar la situación y conocer de primera mano los perjuicios que supone para quienes viven en el Paseo Ciudadano, la zona más afectada por el tráfico pesado. “Esperamos que la buena disposición de la Policía y el Ayuntamiento sirvan para dar una solución definitiva al problema. Agradeceremos cualquier gesto que ayude a hacer cumplir la normativa”, asegura José Luis Almenara, presidente de la asociación.

El problema del tráfico de vehículos pesados por el centro del barrio se remonta varios años atrás. La vía principal, lo que ahora se conoce como avenida de Logroño o Paseo Ciudadano, era antiguamente la N-232, arteria que soportaba un gran volumen de circulación. Sin embargo, a raíz de un accidente de tráfico mortal ocurrido a mediados de los 80, el barrio se volcó en el propósito de sacar el tráfico pesado del centro. A comienzo de los 90 se abrió al tráfico la variante de Casetas y, en 2007, tras la cesión del Ministerio de Fomento al Ayuntamiento de todo el tramo de la vía, comenzó la remodelación de la avenida. “Se dejó un solo carril por sentido, se ensancharon las aceras y se plantaron árboles. En definitiva, la zona se pacificó”, explica Almenara, que lamenta que todavía siga habiendo vehículos de más de 12,5 toneladas que pasen por ahí.

El problema del tráfico se agrava sobre todo durante los meses comprendidos entre marzo y noviembre, coincidiendo con la campaña de la alfalfa, ya que es entonces cuando más tractores de gran tonelaje circulan por el Paseo, día y noche. “Van a una velocidad indebida y con la carga sin cubrir, por lo que por las mañanas está todo lleno de hierbajos que se les caen”, lamenta el portavoz de la asociación. Además del ruido, que obliga a los vecinos a dormir con las ventanas cerradas incluso durante estos días de más calor, y de la suciedad, el colectivo teme que pueda producirse algún accidente grave en el que haya que lamentar heridos. Por este motivo, recuerda que la Delegación del Gobierno ya marcó en 2014 unas directrices muy claras a este respecto: los vehículos pesados deben tomar el camino de Garrapinillos, la vía de servicio de la actual a-68, en su día variante de Casetas, y los caminos rurales de la zona para evitar cruzar Casetas, aunque muchos conductores esgrimen sus razones para no hacerlo. “Es más rápido pasar por el medio del barrio que coger el recorrido alternativo y, además, dicen que no caben por ahí”, añaden desde la asociación.

No obstante, también hay casos puntuales en los que conductores de camiones grandes llegan hasta el centro de Casetas “despistados” por lo que les indican sus GPS. “Yo mismo he tenido que indicar a alguno por dónde ir”, señala Almenara, que asegura que estos vehículos han protagonizado alguna que otra escena surrealista en las calles. “Alguna vez han tirado semáforos, les dan con la parte de atrás cuando tienen que hacer maniobras para rectificar la dirección y la Guardia Civil ha tenido que dirigir el tráfico cuando alguno se ha quedado atascado”, comenta.

Por último, ante los comentarios de algunos vecinos en redes sociales, Almenara ha aclarado que los tractores que pasan por el centro de Casetas no tienen ni como origen ni como destino el barrio, que solo están de paso. También puntualiza que los tractores que van a Agroveco son de un menor tonelaje y que eso les exime de la prohibición de circular por el Paseo Ciudadano. “Hay gente que piensan que son parte del problema, pero sus vehículos sí que pueden circular por aquí”, aseguran desde la asociación.

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