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El alcalde y la caballería vuelven al Corpus

Por primera vez desde 2014, el regidor zaragozano, en este caso Jorge Azcón, participa en la procesión, que recupera a los caballos de la Policía Local.

El Corpus Christi es una celebración muy tradicional, pero este año venía con cambios. Por primera vez desde el año 2014, el alcalde de Zaragoza, en este caso el recién nombrado Jorge Azcón, ha cerrado la procesión de la corporación municipal, que ha llegado con un gesto: la unidad de Caballería de la Policía Local ha vuelto a participar en el desfile. Pero sobre todos ellos, los grandes protagonistas han sido un grupo de niños que han celebrado la primera comunión este año y que han sido el alma de la celebración en la basílica del Pilar.

A la espera del inicio de la misa a las 11.00, parte de la corporación municipal se ha reunido en el zaguán de la Casa Consistorial para iniciar el desfile hasta la basílica para participar en la misa pontifical. Han asistido solo los ediles del PP, con Azcón a la cabeza, y Vox. Faltaban los concejales del PSOE, Cs, ZEC y Podemos, como ha sido habitual en los últimos años.

Poco antes de salir en corporación, Azcón ha explicado por qué él participa en esta celebración. "Esto es un acto de coherencia. Yo siempre he salido en el Corpus como concejal de la oposición y sería inexplicable que no lo hiciera siendo alcalde de Zaragoza. Es bonito que se respeten las tradiciones en Zaragoza", ha señalado. Ha expresado su deseo de que en la ciudad "haya libertad" para aquellos que quieren participar en celebraciones religiosas y para quienes no quieren hacerlo.

Respecto a la ausencia de Cs, ha aceptado de buen grado la decisión de su socio de gobierno, que nunca se suma a este tipo de actos. “Libertad, quien quiera participar que participe. Que exista libertad es lo que más me gusta”, ha dicho. También ha expresado su respeto para un grupo de activistas del Movimiento hacia un Estado Laico (MHUEL), que se han concentrado en las puertas del Consistorio para expresar su rechazo a la participación de las instituciones en actos religiosos. "Eso también forma parte de la libertad", ha afirmado.

Con la música de los timbales y las trompetas y precedidos por dos agentes con uniforme de gala a caballo, la comitiva han iniciado el desfile entre los carteles que exigían un Ayuntamiento laico. Los activistas, que han seguido a los ediles hasta las puerta de la basílica, se han mostrado respetuosos en todo momento con la corporación municipal y no ha habido incidentes, más allá de algún reproche puntual a los participantes en la protesta.

Tras la llegada al Pilar se ha celebrado la misa pontifical, que se ha prolongado durante más de una hora. Después se ha iniciado la procesión, en la que los grandes protagonistas fueron los niños procedentes de las distintas parroquias zaragozanas, que han hecho la primera comunión este año, y que arrojaron pétalos de rosa durante el desfile.

Como es tradicional, la procesión la encabezó el Gancho de la parroquia de San Pablo y los guiones de las asociaciones eucarísticas. Además de en los niños, la atención de los fieles estuvo en la custodia del siglo XVI, obra del orfebre Pedro Lamaison, que fue trasladada en una monumental carroza que portaba la cofradía de la Institución de la Sagrada Eucaristía. Tras el acto religioso, la corporación ha regresado al Ayuntamiento, donde los concejales del PP han recibido con aplausos al alcalde.

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