Zaragoza

Varios ciudadanos interceptan a un conductor que iba ebrio, haciendo eses y con dos niños en el coche

Estuvo a punto de arrollar a varios transeúntes en el paseo de la Ribera tras chocar con una farola
e invadir el carril bici.

La Policía Local acudió al lugar de los hechos.
La Policía Local acudió al lugar de los hechos.
Heraldo

La reacción de un ciudadano que no dudó en meter la mano por la ventanilla del coche de Luis Medardo P. Q. y sujetar el volante evitó que siguiera circulando con su vehículo y, seguramente, haber causado daño a alguna persona.

Este conductor de 41 años y que conducía en un más que evidente estado de embriaguez (superaba la tasa penal de alcohol fijada en 0,60 l/mg) fue interceptado por los ciudadanos en el paseo de la Ribera en la tarde del pasado domingo, donde se organizó un gran revuelo. 

Sobre las 20.30, varias personas que estaban a la altura del Balcón de San Lázaro, junto al puente de Piedra, se alarmaron al oír un fuerte golpe, seguido de un chirriar de ruedas por un frenazo brusco y un derrapaje. Acto seguido, vieron cómo se aproximaba hacia ellas un turismo que, al mismo tiempo, invadía el carril bici. En ese momento, la zona estaba muy concurrida por la presencia del mercado medieval y había bastante gente en ambas aceras y en la marquesina de la parada del autobús.

Según explicaron ayer fuentes policiales, estuvo a punto de atropellar a una chica, que luego tuvo que ser atenida por un ataque de ansiedad. Al disminuir la velocidad, un viandante metió la mano por la ventanilla y logró detener el vehículo a pesar de que lo arrastró varios metros. Una vez parado, salió la esposa del conductor y cogió a los dos niños que viajaban detrás en sillas adaptadas, mientras que los ciudadanos, muy enojados, insultaban al infractor e intentaban hacerlo bajar del coche.

La rápida llegada de la Policía Local, que estaba en las inmediaciones, evitó males mayores y se llevó detenido al infractor.

Luis Medardo P. Q., de 41 años, fue puesto a disposición judicial ayer por conducción de vehículos bajo la influencia de bebidas alcohólicas y conducción temeraria. En un principio se iba a celebrar un juicio rápido pero como faltaban testigos por declarar y no se han determinado los daños, la causa se instruirá como un procedimiento ordinario.

El conductor, que fue asistido por la abogada Olga Oseira, no declaró y la juez en funciones de guardia lo puso en libertad tras retirarle el carné como medida cautelar.

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