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Zaragoza

SOLIDARIDAD CINCO VILLAS

Los mejores recortan contra el cáncer

Las exhibiciones de reconocidos profesionales de Aragón y Navarra con un fin solidario comenzaron hace cuatro años y han reunido ya cerca de 50.000 euros.

El grupo de recortadores, en una exhibición en Cortes de Navarra con las camisetas contra el cáncer.
El grupo de recortadores, en una exhibición en Cortes de Navarra con las camisetas contra el cáncer.
N.B.

Hace ya cuatro años que decidieron poner su valentía y coraje al servicio de la mejor causa. Las exhibiciones organizadas por los recortadores veteranos han logrado recaudar cerca de 50.000 euros a favor de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) mediante la organización de exhibiciones que reúnen a los veteranos más conocidos de Navarra y Aragón. La iniciativa ha devuelto a las plazas a recortadores míticos como los cincovilleses Fernando González el Tano o Gregorio García- Varellos, varias veces campeones de España en la modalidad, a Manolo Cuenca de Alcalá de Ebro, o los navarros José Manuel Vargas de Pamplona, Morillas de Marcilla, Fran Salvatierra de Milagro o Josean Giménez de Santacara, entre otros grandes del quiebro ante los astados.

La idea ha tenido tanto éxito que los veteranos tuvieron que "pedir refuerzos" para que se sumaran recortadores más jóvenes pero también contactaron con otros ya retirados de los ruedos, como Pericolo de Villafranca o el ejeano Armando Sancho.

"A los que somos un poco más jóvenes nos hace mucha ilusión recortar con los veteranos porque eran nuestros ídolos, la gente en la que nos fijábamos. Cuando yo era un chico, Gregorio García, de Tauste, era mi ídolo, al que quería imitar. Cuando yo empecé, el ya se retiraba y no hemos coincidido en los ruedos hasta ahora", dice Armando Sancho. Puntualiza que consideran veteranos a aquellos que "tienen de 45 años para arriba, hay gente de 60, hay algunos que solo salen en la presentación y no a las vacas pero están con todos". Además cuentan con la colaboración de todos los de la zona en la que se organiza el evento. "Hay un grupo donde salen padres e hijos y recortan juntos, como Gregorio y su hijo Gabriel o la saga de los Chueca de Buñuel. Está Gerardo y su padre pero son tíos, sobrinos, padres, hijos y la verdad lo hacen muy bien".

Hace solo un mes estuvieron en El Burgo de Ebro y a finales del verano tienen cita en Paniza, Mallén y Santacara(Navarra). Además de la colaboración económica con la AECC "también es un apoyo moral a los enfermos y a los familiares. Siempre hay un mensaje de ilusión, de motivación y de lucha".

La idea surgió después de que Josean Giménez, recortador de Santacara, superara un cáncer. Además de recorrer el Camino de Santiago pensó en organizar un evento porque conocía la demanda de los aficionados de volver a reunir a los recortadores más conocidos. "Nos juntamos los veteranos en Cadreita, pasamos el capote a la manera tradicional y la recaudación fue para AECC. Salió bien y surgió la posibilidad de continuar, a la gente le gustó mucho y a los recortadores también", apunta Gregorio García. Ahora ya no pasan el capote. Se distribuyen unas huchas en las gradas donde los espectadores depositan su aportación voluntaria. El Ayuntamiento se encarga de recoger y de entregar la recaudación. "Lo que hacemos es aprovechar un día de vaquillas que ya estaban programadas en las fiestas de manera que al Consistorio no le supone ningún gasto extra ya que nuestra actuación es desinteresada".

Asumen que el riesgo aumenta con la edad, por eso recortan con vaquillas emboladas. "Esto es un reto y un riesgo, porque el cuerpo ya no tiene la misma rapidez, los mismos reflejos, la misma agilidad que se tenían hace 20, 25 o 30 años. Y luego es el riesgo que si tienes una cogida o cualquier accidente al día siguiente tenemos que ir a trabajar".

De la psicología a las plazas

La Psicología es su profesión, aunque la gran afición de Armando Sancho son los festejos populares. Hasta tal punto que en 2006 decidió hacerse ganadero y recuperar el hierro de Ripamilán. "Me hice ganadero con la idea de recuperar este hierro antiguo de Ejea que era una ganadería del siglo XIX muy prestigiosa. Compré unas vaquillas y ahí seguimos peleando aún", dice, precisando que es una actividad que se hace por puro romanticismo y que los ingresos nunca alcanzan a los gastos.

"La idea es que el ganado tenga las características tanto de fenotipo como de comportamiento de aquellas vaquillas antiguas de hace 100 años. Intentamos que sea ganado de la tierra, ganado bravo autóctono del Valle del Ebro. Son animales más bien pequeños, con mucha agilidad, muy avispados, muy inteligentes que adquieren sentido en seguida, difíciles de lidiar con el capote, pero ideales para los festejos populares, encierros, capeas, recortadores, roscaderos". Precisa que la selección de los animales es una labor a largo plazo y que los resultados no se ven hasta pasados los años.

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