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Zaragoza

sucesos en zaragoza

La Policía multa a Koko por un patín mal aparcado con el que tropezó un invidente

Los dispositivos de seguridad y geolocalización del vehículo permitirán averiguar si el último usuario lo estacionó mal. Según la empresa, en tal caso, se le cargará a él la multa.

El patín, con el boletín de denuncia, en la acera de la calle de Agustines, junto a la Audiencia de Zaragoza.
El patín, con el boletín de denuncia, en la acera de la calle de Agustines, junto a la Audiencia de Zaragoza.
Heraldo.es

La nueva ordenanza de vehículos de movilidad personal de Zaragoza deja muy claro por dónde deben circular los patines eléctricos y en qué lugares está prohibido aparcarlos. Y no importa que estos sean de uso particular o compartido, porque siempre que se cometa una infracción se sancionará al propietario. De ahí que la Policía Local no dudara este jueves en multar con 36 euros a la empresa Koko al comprobar como uno de sus patines había sido estacionado en una acera de la calle de Agustines e impedía pasar a un invidente.

Según explicaron fuentes de la empresa a HERALDO, en estos casos ellos abonan inicialmente la multa, pero automáticamente se abre una investigación para averiguar quién fue el último usuario y en qué condiciones dejó el patín. Porque si fue este quien aparcó de forma indebida, la compañía le identificará como el infractor y le hará pagar la sanción.

Tras la adjudicación a Koko de una de las dos licencias municipales, se renovó la flota y se dotó a los vehículos de una tecnología (IOT) que permite saber si alguien los ha movido a la fuerza tras ser aparcados. Por lo que si un usuario sancionado alega que él aparcó correctamente, se podrá comprobar si dice la verdad.

Roba un patín y se va a Logroño

Las nuevas medidas de seguridad de Koko permitieron detener el pasado lunes a un hombre que robó un vehículo en Zaragoza, lo metió en un coche y se lo llevó después a Logroño. Allí lo esperó la Policía Nacional, ya que gracias al dispositivo de geolocalización la empresa pudo alertar del robo y una pareja de agentes aguardaba al ladrón en la capital riojana. Al superar el precio del patín los 400 euros, el delincuente fue arrestado como autor de un delito contra la propiedad.

Según explicó un portavoz de Koko, el pasado día 10 de junio fueron los dos intentos de robo registrados en la capital aragonesa. De hecho, en la central se activó otro aviso al comprobar que un vehículo que no estaba siendo utilizado se desplazaba a gran velocidad. Como en el caso anterior, alguien lo había metido en el maletero de un coche y lo intentaba sacar de Zaragoza. 

En esta ocasión, los responsables de seguridad optaron por activar la señal acústica de emergencia que llevan incorporada cada uno de los más de 800 patines eléctricos que Koko tiene repartidos por la ciudad. El molesto ruido hizo desistir al ladrón, que optó por detener su turismo y abandonar el patín en la cuneta de una carretera de la periferia, donde más tarde fue recuperado.

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