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Zaragoza

"El lobo no va a salir de esta zona y para nosotros va a ser la ruina"

El rebaño de Jesús Seral, de Leciñena, ha sufrido uno de los ataques más mortíferos del cánido, que ha matado 17 de sus ovejas y ha dejado 16 heridas.

Los animales atacados del rebaño de Jesús estaban fuera de la protección de la paridera.
Los animales atacados del rebaño de Jesús Seral estaban fuera de la protección de la paridera.
Heraldo.es

"No se puede vivir con este miedo y con esta incertidumbre; el lobo va a acabar con la ganadería en nuestros pueblos". Así se expresa Jesús Seral, de Leciñena, después de que su rebaño sufriera el pasado fin de semana uno de los ataques más mortíferos de los cometidos hasta la fecha por el cánido detectado en Los Monegros. De momento, a la espera de que puedan sumarse nuevas bajas, el saldo es de 17 ovejas muertas y 16 heridas.

"Las pérdidas son tremendas e imposibles de paliar", indica Seral, al explicar que las reses estaban preparadas para criar durante el próximo mes de septiembre y por lo tanto, perderá parte de los corderos previstos así como el trabajo invertido en la planificación de la explotación. "Las ayudas no son la solución. El dinero solo te sirve para empezar de cero, pero no cubre las pérdidas reales", añade el ganadero.

Desde que el lobo apareciera hace dos años, Leciñena es uno de los municipios más castigados, junto a San Mateo de Gállego y Tardienta. De hecho, la mayoría de los ataques se concentran en esta zona, donde, según los ganaderos, goza de la protección de la sierra de Alcubierre. "El lobo no va a salir de aquí y para nosotros va a ser la ruina. Las ganaderías de estos municipios no van a poder resistir", indica Seral, que reclama la intervención de la administración. En su opinión, la única solución pasa por la captura y traslado del animal.

En esta ocasión, tras quedarse rezagados, los animales atacados estaban fuera de la protección de la paridera, según ha explicado el ganadero, que ya había sufrido un primer ataque en enero de 2018. En esa ocasión, los animales estaban dentro del cercado.

"Un simple despiste te puede llevar a la ruina y no es justo", indica el ganadero, recordando que se trata de un oficio "muy sacrificado" y, al mismo tiempo, fundamental para el asentamiento de la población en el medio rural. "No podemos estar vigilando al rebaño día y noche; ni es posible ni rentable", indica.

Desde el Gobierno de Aragón, han confirmado que "todo hace indicar" que este nuevo ataque es obra del lobo detectado en esta zona de Los Monegros. Además, llaman a la protección del ganado con el uso de vallados especiales y recuerdan la existencia de ayudas para paliar la presencia de este depredador.

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