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Zaragoza

Animales

De culebras que viajan en coche y polluelos que saltan de sus nidos

La Unidad Verde de Zaragoza anda atareada estos días retirando culebras de escalera de los lugares más insospechados. Desde trasteros a muebles de televisión.

Los técnicos de la Unidad Verde retirando una culebra de escalera en Zaragoza
Los técnicos de la Unidad Verde retirando una culebra de escalera
Unidad Verde

La Unidad Verde de Zaragoza está que no para estos días porque los zaragozanos andan encontrándose culebras y polluelos en los lugares más insospechados. Cabe imaginar, además, que por desconocimiento, los asustados ciudadanos llamarán a veces para solicitar su intervención alertando de la presencia de "grandes serpientes" por la ciudad. 

Ayer mismo dos técnicos de la Unidad Verde tuvieron que personarse en un aparcamiento de la carretera de Madrid para retirar una corpulenta culebra de escalera de metro y medio que se había encaramado a una valla. "Era recia, de las más grandes que había visto y tenía bastante fuerza... pero no, estas culebras no son peligrosas. Al contrario, son muy beneficiosas porque se alimentan de pequeños roedores", cuenta Alberto Esteban, uno de los trabajadores que participaron en el rescate.

Eso mismo es lo que el equipo de la Unidad Verde intenta explicar a los ciudadanos durante sus intervenciones. Como por ejemplo el otro día en Montañana, cuando fueron movilizados para retirar otra culebra de escalera de un huerto. "Le dijimos al propietario que la culebra estaba en el mejor sitio que podía estar y que incluso sería su aliada en el tema de los roedores pero, como suele ocurrir, nos solicitó que la retirásemos porque si la veía su mujer no querría entrar en casa", cuenta divertido un técnico. 

Cuestión de equilibrio

Y esa es muchas veces la clave de su labor. Como ellos mismos dicen, la Unidad Verde de Zaragoza trata de encontrar el equilibrio y resolver el 'conflicto humano-animal'. "Explicamos que estos animales nunca van a atacar al ser humano pero aún así nunca desdeñamos el miedo que les tiene el humano y las alejamos del lugar, trasladándolas a parajes más propicios", cuentan. 

De donde sí las retiran sin titubear es de la zonas urbanas. Esteban cuenta que a estas culebras "les gusta el calorcito" y que por eso no es extraño que lleguen a la ciudad montadas en algún vehículo y que luego aparezcan por cualquier parte. También es habitual que se muevan sin problemas la red de suministro eléctrico

Esta época del año, entre finales de mayo y principios de junio, es la más propicia para encontrar culebras en Zaragoza. Estos animales silvestres suelen hibernar y se mueven con más entusiasmo durante estos días. Por eso, la Unidad Verde no deja de recibir llamadas. 

"El otro día recogimos a otra culebra de escalera que se había metido en un trastero de la calle de Volver a Empezar de Valdespartera. Los vecinos vieron cómo accedía a él desde el garaje, por la rendija de debajo de la puerta, y la taponaron para que no saliera". En estos casos hay que sacarlas porque si se introduce en un vehículo o dentro del motor puede dar un buen susto al propietario", comentan. El día anterior, habían intervenido también en un quiosco de la calle África, junto al Canal, porque su propietario se topó con una culebra bastarda de un metro. "Estos quioscos están cubiertos por un forrado metálico que calienta bastante y estaba a gusto allí". 

También un día antes fueron movilizados para acudir a la calle Solidaridad, en Santa Isabel, porque una familia se encontró con una culebra en su salón, debajo del mueble de la televisión.

Crías de ave

Pero no solo de culebras va la cosa estos días. También es la época en la que los polluelos empiezan a saltar del nido y los pequeños aparecen por cualquier parte. "Ayer mismo nos trajeron dos crías de lechuza que un agricultor que transportaba paja había cargado en su camión sin darse cuenta". 

Y como si de la abuelita de Silvestre y Piolín se tratara, una señora llamó a los técnicos medioambientales el otro día para que rescatasen a la cría de gorrión que le había llevado a casa su gato tras darse un paseo por su cuenta. "Aquí le tuvimos que decir que el gato es un animal doméstico y que, como tal, no lo puede dejar salir solo por ahí". 

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