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Condenan a Pinilla y 2 exediles a pagar 12,5 millones por la quiebra de la sociedad urbanística

La juez de lo Mercantil número 2 de Zaragoza declara culpable el concurso y cómplice al dueño de Aranade.

La juez de lo Mercantil número 2 de Zaragoza declara culpable el concurso y cómplice al dueño de Aranade.
La juez de lo Mercantil número 2 de Zaragoza declara culpable el concurso y cómplice al dueño de Aranade.
M. A. Coloma | Marta Garú

La titular del Juzgado de lo Mercantil número 2 de Zaragoza ha declarado culpable el concurso de la Sociedad Urbanística de La Muela (SULM) y ha condenado a la exalcaldesa María Victoria Pinilla y a los exconcejales Fernando Barba y Juan Carlos Rodrigo Vela, como presidenta, vicepresidente y secretario, respectivamente, que fueron de la mercantil encargada de gestionar el urbanismo en la localidad zaragozana hasta 2009. La magistrada los considera responsables de la quiebra de la SULM y los condena a pagar solidariamente 12.436.600 euros, cantidad que corresponde al importe total de la masa pasiva del concurso.

La juez, tal y como solicitó la Fiscalía, condena igualmente a Julián de Miguel, representante legal de Aragón Navarra de Gestión SL (Aranade), la empresa contratada por la SULM en 1997, cuando Pinilla ya estaba al frente de la alcaldía, para encargarse del urbanismo a cambio de un 10% por cada venta. En su caso, entiende que su participación es en calidad de cómplice pero, al igual que a los otros tres demandados, lo inhabilita para administrar bienes ajenos o representar a cualquier persona por un plazo de 15 años y priva a los cuatro de cualquier derecho que pudieran tener como acreedores concursales.

Irregularidades relevantes

La sentencia analiza las conductas de las cuatro personas y llega a la conclusión de que cometieron "irregularidades relevantes"para la "comprensión"de la situación patrimonial y financiera de la SULM, circunstancia que, por sí sola, "justifica la calificación del concurso como culpable".

Recoge que la administración concursal detectó que en la contabilidad de la sociedad se compensaban y cancelaban cuentas acreedoras y deudoras "sin que hubiera ningún tipo de justificación documental".

El fallo judicial señala que el fiscal y el administrador concursal alegaban la existencia de activos ficticios como un campo de golf con una inversión de 4.815.490 euros del que "se desconoce su existencia y ubicación". La misma consideración de activos tenían los "proyectos paralizados"o cuyo valor de solar estaba "contabilizado muy por encima del valor de mercado".

La juez ha constatado que los saldos de la sociedad concursada no coinciden con los que manifestaba el Consistorio y que se llegó a cancelar la cuenta ‘Ayuntamiento de La Muela/clientes empresas del grupo’ por considerarla un activo ficticio que no obedecía a valores reales.

El auditor de la SULM, López Remiro, fue preguntado por la falta de conformidad del Ayuntamiento con las cuentas desde el ejercicio de 2006 y dijo que entendía que "como se iban liquidando"había conformidad. También reconoció que –a pesar de que los afectados por la calificación trataron de justificar dicho activo– no conocía si había tasación de la obra del campo de golf si bien estaba activado desde el año 2004. Admitió que ignoraba si existía proyecto urbanístico, algo que fue justificado con las facturas del topógrafo, la depuradora, las balsas y el convenio con ERZ.

Según la sentencia, la sociedad padecía una "manifiesta falta de liquidez"y se encontraba con una alta probabilidad concursal desde el ejercicio 2009, pero no se solicitó el concurso hasta el cambio del consejo de administración de mayo de 2012. También destaca que no han colaborado con la administración concursal y que esta ha tenido que recurrir a sus propios medios y al auxilio judicial para conocer las cuentas.

Esta sentencia, que puede ser recurrida, recae sobre María Victoria Pinilla cuando aún está pendiente de conocer la de la Audiencia de Zaragoza por varios delitos por los que la Fiscalía pide 25 años de prisión y su abogado defensor, Santiago Palazón, la absolución.

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