Zaragoza

Zaragoza busca ejemplares de náyades en el Ebro por ampliación de escollera

Se trata de especies con alto valor ecológico y que actualmente se encuentran en peligro.

El puente del Tercer Milenio.
Oliver Duch

El Ayuntamiento de Zaragoza procederá este verano a ampliar la escollera de la margen derecha del puente del Tercer Milenio en el Ebro, para lo que previamente está realizando un rastreo con buzos para localizar ejemplares de náyades con el fin de proceder a una eventual reubicación en otras zonas.

En el rastreo participan dos equipos de buzos, que recorren la zona 50 metros aguas arriba del puente y 200 aguas abajo, con el fin de localizar posibles colonias o ejemplares de Unio mancus, Potomida littoralis, Anodonta anatina y Margaritífera Auricularia.

Se trata de especies con alto valor ecológico y que actualmente se encuentran en peligro, como es el caso de la Margaritífera Auricularia, un bivalvo de agua dulce prácticamente extinto cuya presencia se restringe prácticamente al Ebro.

El objetivo de las prospecciones es descartar la presencia de ejemplares vivos para su traslado, en coordinación con el Servicio Provincial de Desarrollo Rural y Sostenibilidad de Zaragoza, informan fuentes municipales en una nota de prensa.

La exposición Internacional celebrada en Zaragoza en verano de 2008 supuso una gran reforma de las riberas del río Ebro, con la ejecución de nuevas infraestructuras entre las que se encuentra el puente del Tercer Milenio, además de la limpieza y adecuación de las márgenes del río y la creación de andadores y zonas verdes.

En la inspección rutinaria realizada por el Servicio de Conservación de Infraestructuras se ha observado, en la margen derecha inmediatamente aguas arriba del estribo derecho, que se está produciendo erosión del talud que puede afectar a la escollera de protección ejecutada bajo el Puente.

Motivo por el que se ha determinado ampliar dicha escollera en una longitud aproximada de 25 metros aguas arriba del Puente, con el fin de dotarla de una nueva configuración más estable desde el punto de vista de hidrodinámica fluvial.

La escollera se colocará hasta una altura de 0,50 metros por encima del nivel medio del cauce, mediante bloques de piedra procedente de cantera, de peso específico mínimo 2,65 t/m3 y peso mínimo de 250 kilogramos. En la cara exterior del talud se dejarán las piedras de mayor tamaño y rellenando por detrás con piedra de rechazo que colme los intersticios de la escollera.

Los huecos que se generen entre bloques de escollera se rellenarán con tierra vegetal para facilitar la colonización con especies de ribera espontáneas.

Previamente a la instalación de la capa filtrante y la escollera será necesario sanear el terreno actual, compuesto de rellenos alotrópicos, para lo que será necesario apear siete árboles y la vegetación que se encuentra en la zona.

En la zona ocupada por las obras se protegerá el arbolado existente y, posteriormente, y en todo el talud por encima de la cota de la escollera, se prevé utilizar técnicas de bioingeniería para estabilizar el talud resultante y permitir la posterior revegetación.

El presupuesto estimado de las obras es de 80.000 euros que se pagarán con cargo a la partida de mantenimiento de puentes.

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