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Movilidad mantendrá el colorido pintado de las chicanes de la calle de Antonio Leyva

El Ayuntamiento hace alusión a que "en ningún momento" se está incumpliendo con la normativa de seguridad vial que establece que "los elementos de canalización no pueden ser de colores", ya que las chicanes "se utilizarán como "espacios peatonales".

Chicanes pintadas de colores en la calle de Antonio Leyva del barrio del Oliver de Zaragoza.
Chicanes pintadas de colores en la calle de Antonio Leyva del barrio del Oliver de Zaragoza.
Oliver Duch

El Ayuntamiento de Zaragoza ha asegurado que mantendrá el colorido pintado de las chicanes que se instalaron hace escasos días en la calle Antonio Leyva del barrio zaragozano de Oliver ya que "en ningún momento se está incumpliendo la normativa de seguridad vial porque se utilizan como espacios peatonales y no como elementos de circulación", según han explicado en relación a la polémica surgida con las diferentes asociaciones de vecinos del barrio y algunos miembros de la Policía Local que, basándose en la legislación, alegan que los "elementos de canalización e isletas no pueden ser de colores".

"En el momento en que tu señalizas con una línea continua y unos bolardos que hay un espacio dedicado al tránsito de peatones y en ningún caso de vehículos ni estacionamiento, dentro de ese lugar se puede hacer lo que convenga ya sea pintar como poner césped o baldosas. Se está realizando todo basándose en la normativa y la legalidad", explican las fuentes municipales, al tiempo que recuerdan que ha habido lugares en el que los pasos de peatones "se han pintado de colores". 

Tal como comenta el presidente de la asociación Oliver Centenario, Antonio García, "lo de las chicanes puede tener una explicación, pero lo de los colores es totalmente innecesario y se están haciendo en el barrio cosas sin contar con los vecinos". Ante esto, el Consistorio determina que fue una decisión conjunta que se llevó a cabo en una Comisión de Urbanismo y que todavía no es definitiva ya que "se preguntará a los vecinos qué mobiliario urbano poner encima de las chicanes ya sean bancos o maceteros".

Las chicanes se instalaron en esta calle zaragozana con el objetivo de "pacificar el tráfico y reducir el exceso de velocidad y las carreras ilegales" que se sucedían en esta zona zaragozana, sin embargo, los vecinos preferían colocar 'cojines berlineses' (elevaciones en medio de la vía para reducir la velocidad). La postura del Ayuntamiento de Zaragoza es también muy clara respecto a la decisión adoptada y es que explican que este tipo de medidas "no sirven para reducir la velocidad lo suficiente como se espera en la vía".

Se mantendrán los aparcamientos 

Según cuenta el presidente de la asociación Oliver Centenario, "en el barrio no podemos permitirnos pagar 40 o 50 euros al mes por un aparcamiento así que en vez de las chicanes podrían haberse puesto aparcamientos a ambos lados de la vía Antonio Leyva". Y es que uno de los principales temores de los vecinos cuando comenzaron las obras en esta zona zaragozana  era, entre otras cosas, perder los aparcamientos ubicados enfrente del colegio Ramiro Solans. Sin embargo, el Ayuntamiento ha asegurado que estos aparcamientos se mantendrán e incluso se está estudiando realizar otras zonas nuevas aunque, por el momento, no pueden confirmar nada.

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