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Zaragoza

elecciones 2019

Una reflexión elevada al cubo

La jornada de hoy es un descanso, aunque tiene poco sentido en tiempos de internet. De hecho, los candidatos volverán a sobreactuar esta mañana, aunque en plan ‘casual’.

CAFE CIUDADANO EN VILLANUEVA DE GALLEGO / RODRIGO GOMEZ Y DANIEL PEREZ ( CIUDADANOS ) / ELECCIONES GENERALES 2019 / 17/04/2019 / FOTO : OLIVER DUCH [[[FOTOGRAFOS]]]
CAFE CIUDADANO EN VILLANUEVA DE GALLEGO / RODRIGO GOMEZ Y DANIEL PEREZ ( CIUDADANOS ) / ELECCIONES GENERALES 2019 / 17/04/2019 / FOTO : OLIVER DUCH [[[FOTOGRAFOS]]]
Oliver Duch

Va implícito, pero no es obligado. Nada exige que la reflexión sea en torno al voto y, de hecho, si fuéramos uno de esos personajes de Juan Carlos Ortega tan amantes de la literalidad, la jornada de hoy nos serviría para pensar sobre lo divino y lo humano. Para casarnos, divorciarnos, cambiar de religión seis veces, divagar sobre la fragilidad de la condición social y escribir un ensayo de mecánica cuántica. "Quise pensar sobre política, pero me senté en el sofá, cerré un poco los ojillos y la mente se me fue por otros derroteros", se justifica uno de sus ‘alter egos’ radiofónicos.

Ayer en la carpa provisional del Mercado Central, por donde han pasado estos días el pleno de los aspirantes a la alcaldía zaragozana, no se reservaba demasiado margen para la meditación e, incluso, algún cliente decía que ya venía "reflexionado de casa". Las inquietudes ciudadanas iban más por el precio de las alcachofas que por acudir a las urnas. "El domingo hay que votar tres veces, ¿no? Pues que hagan tres jornadas de reflexión, que bastante paliza nos han dado ya con tanta campaña", comentaba una mujer poco después de pedir la vez. Su compañera se enteraba de esta forma de que también hay elecciones europeas en menos de 24 horas y cuando se preguntaba por los candidatos a presidir el parlamento europeo... ¡Otro pleno! Ni uno solo de los encuestados –como es natural, dado que la campaña se ha articulado en clave local– había oído hablar de Frans Timmermans ni de Manfred Weber, los dos candidatos con más papeletas a hacerse con el trono de Bruselas.

Hoy, en su jornada no tanto de reflexión como de descanso tras quince días intensitos, los políticos harán de forma ‘casual’ eso que nunca harían de normal. Observar cómo baja el Ebro entornando la mirada, caminar por el Casco con un ventilador que haga bailar sus melenas o hacer estiramientos en el parque, con ínfulas de ‘runner’, aunque luego solo echen una carrera de dos metros. Hacer flexiones durante la reflexión sería un oxímoron.

El final de la campaña también fue ayer de traca. El equipo de comunicación del gobierno de ZEC –poco dado a eso de la luz y los taquígrafos que predicaban– entregó cuatro notas de prensa y otros tantos concejales, cuatro, comparecieron ante los periodistas. También se descubrió una placa (¡qué demonios!) en el arco de banderas sobre la avenida de Cataluña. Hay que apurar el cargo hasta el último minuto o, como también decían ayer en el mercado, cumplir con el dicho «ni un solo día sin demagogia».

Tampoco aflojan los socialistas ni los populares, que ayer parecían pluriempleados y que incluso hoy, cuando inocentemente parezca que solo toman vermú, estarán moviendo sus hilos –acaso telequinésicos– para tratar de arañar votos. ¿Qué hubiera sido de todos nosotros si la campaña durara diez días más? Embolias aparte, ¿serviría para posicionarnos mejor y decidir con más tino el voto? Por lo pronto, la única ganadora de debates, encuentros y confrontación de opiniones ha sido la confusión. Los indecisos siguen teniendo el futuro en su mano y parece poco probable que la jornada de reflexión les ayude a decantarse. Muchos dudan –claro, por ello son indecisos– de que el día de hoy, así como la prohibición de encuestas, tengan sentido en los tiempos de la comunicación sin fronteras y en los que los emojis pueden sustituir a las siglas. Dicho lo cual, mediten, cavilen, discurran y reflexionen, o aprovechen para ir al cine y voten por impulso. Vale igual.

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