Despliega el menú
Zaragoza

sucesos en zaragoza

El Supremo confirma la pena de 11 años por la paliza que causó daños cerebrales a Iván Ramírez

El tribunal se opone a calificar de mera imprudencia los repetidos puñetazos que el agresor asestó en la cabeza al atleta.

Juicio del caso Iván Ramírez
Un momento del juicio contra Iván Krasimirov en la Audiencia de Zaragoza
José Miguel Marco

El Tribunal Supremo acaba de desestimar todos y cada uno de los motivos que alegó la defensa para intentar rebajar la pena de 11 de años de prisión que la Audiencia Provincial de Zaragoza impuso a Iván Krasimirov Stefanov por la paliza que propinó el 7 de octubre de 2017 al atleta Iván Ramírez en Ejea de los Caballeros y que lo dejó en estado "cuasi vegetativo". El abogado del agresor llegó a solicitar al Supremo que ordenara repetir el juicio con un tribunal distinto que tuviera en cuenta las pruebas supuestamente omitidas. Sin embargo, como ya hiciera en su día el Tribunal Superior de Justicia de Aragón (TSJA), el magistrado Manuel Marchena vuelve a dar por bueno el primer fallo y concluye que no hay ningún motivo que justifique la celebración de una nueva vista.

Por medio de un recurso de casación que incluía hasta seis motivos de impugnación, el acusado intentaba convencer al Supremo de que el grave resultado de las lesiones neuronales que sufrió el deportista –y que lo mantuvieron más de seis meses ingresado en el Hospital Clínico de Zaragoza y en el Instituto Guttman de Badalona– debían atribuirse a una mera imprudencia. De hecho, según este, difícilmente pudo prever que "un par de puñetazos en el rostro" pudieran provocarle tan fatales consecuencias.

Para empezar, el Alto Tribunal le recuerda al procesado que idéntico argumento utilizó ya sin éxito cuando intentó conseguir una rebaja de la condena recurriendo en apelación ante el TSJA. Entonces, los magistrados rechazaron su alegato diciendo que "no es imprevisible" que al dar varios golpes "fortísimos" en la cabeza a una persona se produzcan las gravísimas lesiones que sufrió Iván Ramírez, al que los tribunales médicos le han reconocido la incapacidad permanente y que actualmente depende de terceras personas para su vida cotidiana.

Ahora, el Tribunal Supremo vuelve a rechazar la tesis exculpatoria del agresor e insiste en que "quien golpea a otro fuertemente en la cabeza no puede por menos que hacerlo advirtiendo y asumiendo que de entre los resultados que se puedan producir se encuentren daños cerebrales o neurológicos".

Hechos probado

En su intento por conseguir una condena menos severa, el acusado alegó también ante el Tribunal Supremo que él mismo compareció voluntariamente ante la Guardia Civil para confesar su participación en los hechos. Sin embargo, los magistrados le recuerdan que en la redacción de los hechos probados de la primera sentencia no se aprecian motivos que permitan apreciar la atenuante de confesión. De hecho, vuelven a remitirse a lo que dijo ya en su día a este respecto el TSJA. Este aclaraba que los investigadores atribuyeron la autoría de la paliza a Iván Krasimirov antes de que se entregara.

Cabe recordar que el atleta acudió el día de los hechos a Ejea de los Caballeros "en la creencia de que iba a encontrarse con su prima de tercer grado y menor de edad, a la que había conocido días antes". Sin embargo, esta le condujo a un corral donde le aguardaban tanto su novio, el condenado, como un primo de este. Al ver al atleta, Krasimirov se abalanzó sobre él golpeándole "con los puños en la cabeza repetidas veces". Tras propinarle la paliza, dejaron a la víctima malherida en el interior de su coche, donde después lo descubrió un vecino.

El Supremo tampoco estima la atenuante de reparación del daño, ya que se impuso una indemnización de 600.000 euros y el agresor solo adelantó una mínima parte antes de la celebración del juicio.

Etiquetas
Comentarios