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Vox se atreve con la inmigración en un debate al que Cs llega en bus urbano

Las preguntas de vecinos anónimos a los candidatos y el test de Heraldo animan el debate a ocho.

Los candidatos responden a una pregunta con la pizarra
Los candidatos responden a una pregunta con la pizarra
TONI GALAN

Como sucedió en el debate para las elecciones autonómicas organizado por HERALDO, tanto las preguntas de un grupo de ciudadanos anónimos a los que los candidatos accedían de forma aleatoria como el cuestionario de la pizarra han animado este jueves el encuentro entre los candidatos al Ayuntamiento de Zaragoza.

Aunque en el primer bloque los cabezas de lista elegían un número al azar de entre varios vecinos -16, de forma que hay dos preguntas por candidato-, ha sorprendido que Julio Calvo, de Vox, optara por un inmigrante, cuya pregunta lógicamente se ha referido a las políticas del candidato en este ámbito. En principio, se trata de una cuestión espinosa para la formación de extrema derecha, que ha hecho bandera de las políticas antiinmigratorias. A su izquierda, los candidatos de Ciudadanos, Sara Fernández; el PSOE, Pilar Alegría, y CHA, Carmelo Asensio, han esgrimido una sonrisa de cierta sorpresa. Sin embargo, la respuesta de Calvo ha estado marcada por una también desconcertante moderación. “El problema de la inmigración es la inmigración descontrolada”, ha empezado Calvo, que ha recordado que países occidentales como Canadá tienen “normas muy estrictas” al respecto. Pero a continuación ha recordado que la inmigración en España contribuye a “rejuvenecer a la población” y pidió que estas personas sean “mejor acogidas”.

Del resto, y dado el elemento de azar en las preguntas, ha habido para todos los colores. Violeta Barba (Podemos-Equo) ha salido bastante bien parada, ya que ha sido cuestionada sobre el azud del Ebro y su política respecto a la bici, cuyo “uso” ha dicho, como era previsible, que aspiran a “fomentar”. A Pedro Santisteve (ZEC) le han preguntado sobre la apertura en festivos, otro asunto muy próximo a su gestión -ha propuesto trabajar para que se pueda “conciliar mejor”.

Menos fácil lo ha tenido Carmelo Asensio (CHA), que ha tenido que responder a una guitarrista sobre cómo ayudar a los grupos musicales a dar conciertos; Asensio ha optado como salida por decir que promueven la “creatividad” y a los “jóvenes” y después, en una alternativa más cómoda, ha llamado a reabrir el Parking Norte. La segunda pregunta a la formación nacionalista ha provenido del colectivo de taxistas, ante lo que Asensio se ha refugiado en la ley del sector aprobada por el Gobierno de Aragón, en el que se integra CHA.

Los candidatos a la alcaldía de Zaragoza se han sometido a un test durante la celebración del debate en directo de Heraldo de Aragón. ¿Lo han aprobado?

Los candidatos han dejado para el final el número 13, que ha recaído en la candidata de Ciudadanos. Sara Fernández, sin embargo, ha asegurado con una sonrisa que no es “nada supersticiosa”. La cuestión iba sobre la Semana Santa zaragozana. Fernández ha reconocido que ella misma es cofrade -“aunque esto no tiene nada que ver”, ha acotado-, y ha propuesto potenciar esta festividad en la ciudad. “Forma parte de nuestra tradición y nuestra cultura”, ha apuntado.

No han tenido mucha historia, finalmente, las preguntas a unos solventes Jorge Azcón y Pilar Alegría, que han respondido sin problemas a un peñista y a un integrante de Disminudos Físicos de Aragón en el primer caso y a un usuario de los mercados de proximidad y a una vecina del Picarral que preguntaba sobre la limpieza de los barrios en el caso de la candidata socialista.

Después ha sido el turno de las pizarras, que ha hecho perder la respiración a más de un cabeza de lista. Por ejemplo al propio Azcón, que ante la pregunta sobre el precio de la bajada de bandera de los taxis ha decidido esperar hasta el último suspiro antes de apuntar su respuesta mientras miraba fíjamente y con una sonrisa helada en el rostro hacia donde estaba situado su equipo. Finalmente, se ha acercado bastante al precio fijado.

Pilar Alegría, la peor parada

La respuesta era 1,85 euros en hora diurno y 2,65 en nocturno y festivos. Varios cabezas de lista solo han tratado de averiguar una de las cifras, con mayor o menor éxito: la peor parada ha sido la socialista Pilar Alegría, que se ha ido hasta los 3,2 euros.

No era fácil tampoco acertar cuál es la línea o las líneas de autobús en la ciudad con mayor frecuencia de paso (respuesta: 24, 33 y 34). Así ha quedado reflejado en las respuestas, con ningún pleno y algún acierto esporádico, salvo en el caso de Jorge Azcón, Pilar Alegría, Sara Fernández y Elena Allué, que no han dado una.

Mientras, ha quedado claro que, no se sabe de forma natural o provocada por las circunstancias -estamos en campaña-, los candidatos al Ayuntamiento son frecuentes usuarios del autobús de línea: todos lo han cogido en la última semana y la mayoría, ayer mismo. La candidata de Ciudadanos, eso sí, es la única que ha ido al debate en este medio de transporte.

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