Zaragoza

Sucesos en Zaragoza

"Rara es la noche que no se oyen gritos", dicen los vecinos de la niña que sufrió la paliza

La Policía había acudido "muchas veces" al edificio de la calle de la calle de José Zamoray donde reside la pequeña, pero siempre por discusiones de la pareja detenida o molestias, nunca por agresiones

Una de las vecinas del edificio, señala el piso de la calle de José Zamoray de Zaragoza donde recibió la presunta paliza la niña.
Una de las vecinas del edificio, señala el piso de la calle de José Zamoray de Zaragoza donde recibió la presunta paliza la niña.
HERALDO

A diferencia de lo que viene siendo habitual desde hace tiempo, la madrugada del pasado sábado los vecinos del edificio no escucharon gritos en el piso del Gancho donde vive la niña de 4 años a la que pegaron la paliza. "La Policía ha tenido que venir muchas noches para ver qué pasaba, porque las discusiones y los chillidos entre la pareja son demasiado frecuentes. Pero esta vez no oímos nada, supimos que algo grave había pasado cuando vimos llegar la ambulancia y a un montón de policías", explicaba este martes Doina, una de las inquilinas de la tercera planta, la misma en la que residen Elena Y. y la pequeña.

Como hacían otros residentes del número 2 de la calle de José Zamoray, esta mujer recordaba que la madre de la niña "no tiene mucho trato con los vecinos". "Apenas le ves mover un poco la cabeza cuando te cruzas con ella y le dices alguna cosa a la chica", apuntaba. Ella lleva ya casi tres años en el bloque y no llegó a conocer a los dos hermanos de la víctima, de los que se hicieron cargo en su día los servicios sociales de la DGA al detectar una situación de desamparo.

Como el supuesto autor de la paliza, Constantin M., esta vecina y otras "tres o cuatro familias" del edificio proceden de Rumanía. "Él siempre me había parecido un buen chico. Sé que trabaja en la construcción y alguna vez ha venido a casa a fumar y beber algo con mi hijo", relataba Doina. "Pero si ha sido él quien ha pegado a la niña, desde luego tendrá que pagar por ello", añadía.

Florian, otro compatriota afincado en el inmueble, insistía también en los gritos y discusiones. "Rara es la noche que no se oyen", decía. Según este, los vecinos han tenido que llamar la atención muchas veces a Elena Y. "Algunas, porque deja que la niña tire cosas por el balcón", concluía.

Mientras, la víctima sigue ingresada en la uci del hospital Materno Infantil, donde tuvieron que operarla de urgencia por las graves lesiones que presentaba en la cabeza.

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