Despliega el menú
Zaragoza

Zaragoza

El 93% de los pasos de peatones de Zaragoza son accesibles pero aún quedan 1.152 con bordillos sin rebajar

Oliver, Casetas y el Distrito Sur son los barrios con más barreras para las personas con movilidad reducida.

Pavimento podotáctil para separar espacios en las calles de cota cero, como Don Jaime I
Pavimento podotáctil para separar espacios en las calles de cota cero, como Don Jaime I
Toni Galán

El 92,7% de los 15.698 pasos de peatones de Zaragoza están adaptados a las necesidades de las personas con movilidad reducida. La concienciación de las administraciones públicas y la aprobación de normativas cada vez más exigentes han impulsado en los últimos años las actuaciones para mejorar la accesibilidad en las calles. Sin embargo, todavía queda ese 7,3% restante, es decir, 1.152 cruces en los que el bordillo aún no se ha rebajado y supone una barrera insalvable para los colectivo más vulnerables. Según los informes de Urbanismo, Oliver, Casetas y el nuevo Distrito Sur son los barrios con más intervenciones pendientes.

Desde el Ayuntamiento explican que los trabajos para mejorar la accesibilidad en Zaragoza «se han venido realizando con continuidad desde hace más de 30 años, pero con distinta intensidad». Por ejemplo, en los peores años de la crisis, el ritmo de ejecución de rebajes rondaba los 125 pasos de peatones al año, mientras que en los últimos ejercicios, esa cifra ha ascendido hasta los 300. De hecho, según los técnicos, «si se mantiene este ritmo, en un periodo de cinco años resulta perfectamente posible adaptar todos los cruces carentes de rebaje».

"Si se mantiene este ritmo, en un periodo de cinco años resulta perfectamente posible adaptar todos los cruces carentes de rebaje"

Para ello, el Consistorio tiene tarea pendiente en todos los barrios de la ciudad, pero en algunos deberá esforzarse especialmente. Es el caso de Casetas, donde el 32% de los pasos de peatones (es decir, 127) están sin rebajar. También habrá que actuar con ahínco en Oliver y Valdefierro, ya que allí faltan 274 bordillos por eliminar, el 21% del total, y en el nuevo Distrito Sur (Valdespartera, Arcosur, Rosales del Canal y Casablanca), en el que pese a contar con urbanizaciones recientes, existen barreras para las sillas de ruedas en 178 cruces (18%).

Eso sí, una vez conseguido ese objetivo no acabarían los deberes para el Consistorio. Porque si bien es cierto que la inmensa mayoría de los pasos de peatones están rebajados, también lo es que «solo el 15% están adaptados a la normativa vigente, por haber sido ejecutados con posterioridad a su aparición», advierten desde Urbanismo. Es decir, aunque las personas con movilidad reducida pueden circular sin problemas, la mayoría de los cruces adaptados de la ciudad requieren de algún retoque para cumplir con las nuevas exigencias de la ley, como por ejemplo, que cuenten con una anchura de paso determinada o con pavimentos podotáctiles.

En este sentido, la normativa establece que todos los nuevos espacios que se urbanicen contarán con estas y otras condiciones básicas, mientras que los que estén ya ejecutados antes de la entrada en vigor de la norma se deberán ir modificando progresivamente.

Calles estrechas

El rebaje de bordillos, que presenta un balance favorable en Zaragoza, es unos de los principales retos de cualquier urbe que quiera ser accesible, pero no el único. Uno de los más complicados de resolver es el de dotar a las aceras de una anchura de paso mínima de 1,80 metros, tal y como exige la regulación. En este sentido, desde Urbanismo reconocen que queda mucho por hacer al respecto. «Las actuaciones han sido cuantitativamente mucho más reducidas», señalan.

El motivo radica, a juicio de los técnicos, en que «requieren obras de renovación integral de pavimentos y servicios, puesto que en general se trata de calles que cuentan con su urbanización original, que data de los años 60 y 70, y con tuberías de agua de fibrocemento y alcantarillados en mal estado». Por ello, el coste de actuación ronda los 300 euros por metro cuadrado. El Ayuntamiento no cuenta con una estadística fiable de cuántas aceras no cumplen con la anchura mínima exigida, pero se asume como «el mayor déficit de la ciudad en materia de accesibilidad».

El secretario general de Cermi Aragón, José Luis Catalán, explica que «se ha avanzado mucho» para reducir barreras y mejorar la movilidad de estos colectivos en Zaragoza. Destaca, por ejemplo, la instalación de semáforos sonoros, aceras podotáctiles, mobiliario alineado, rebajes... «En el transporte urbano también, con las plataformas bajas, y en especial en el tranvía, que es totalmente accesible», apunta.

En cambio, el portavoz de este colectivo en la Comunidad aragonesa destaca otros aspectos importantes a tener en cuenta, en especial el relativo a las conductas ciudadanas. «En ocasiones falta civismo a la hora de estacionar un vehículo cerca de un paso de peatones, o en una zona reservada para las personas con movilidad reducida», advierte. Además, lamenta que con el auge de patinetes y bicicletas compartidas, «si se aparcan mal suponen una dificultad para transitar».

La cota cero, como respuesta a las calles más estrechas

Al margen del rebaje de bordillos en pasos de peatones, la anchura de las aceras es una de las principales exigencias en materia de accesibilidad para las ciudades. Según la normativa vigente, ningún tramo debería tener menos de 1,80 metros de paso. El alto coste de ejecutar renovaciones integrales hace que sea uno de los aspectos más descuidados por parte del Ayuntamiento. Y en otros casos, en aquellos en los que la calle tiene menos de 7 metros, se complican las opciones de intervención.

Para estas situaciones extremas, que se localizan fundamentalmente en el Casco Histórico, Urbanismo ha apostado por ejecutar una plataforma única, en la que la calzada y las aceras están al mismo nivel. Es la llamada cota cero, que ya ha llegado a calles como la de Alfonso I o la de Santa Isabel. Desde Cermi Aragón aplauden esta medida «siempre y cuando se haga de manera adecuada», es decir, diferenciando bien los espacios destinados a los peatones y limitando la velocidad de los vehículos.

Etiquetas
Comentarios