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Deniegan la libertad al hombre que intentó matar a otro en Paracuellos del Jiloca

La Audiencia de Zaragoza considera que por la gravedad de los delitos que se le atribuyen es imprescindible asegurar su presencia durante el procedimiento. 

Detenido el presunto autor de varios disparos contra una casa en Paracuellos de Jiloca
Momento de la detención del Diego G. T. en los alrededores de Ontinar de Salz.
Guardia Civil

La Sección Primera de la Audiencia Provincial de Zaragoza ha denegado la puesta en libertad de Diego G. T., el hombre de 30 años que el pasado mes de diciembre intentó acabar con la vida de un conocido disparándole con una escopeta en un paraje de la localidad de Paracuellos del Jiloca.

Al sospechoso, que permanece ingresado en la prisión de Zuera desde el 15 de diciembre, cuando fue detenido en los alrededores de Ontinar de Salz por la Guardia Civil, se le considera presunto autor de un delito de homicidio en grado de tentativa, uno de robo con fuerza, un tercero de tenencia ilícita de armas y otro de conducción temeraria.

Precisamente, la gravedad de los hechos que se le atribuyen es uno de los argumentos que utilizó la Audiencia Provincial para denegar la puesta en libertad de Diego G. T. a mediados del pasado mes de febrero. El auto explica que las conductas delictivas que presuntamente cometió el investigado son castigadas con penas que superan los dos años de prisión y esta circunstancia podría provocar que escapara de la acción de la justicia si queda en libertad.

El investigado no tiene ni trabajo ni familia a excepción de su madre, hecho este unido a las altas penas que podrían llegar a imponérsele, hace que el riesgo de que se sustraiga a la acción de la justicia sea alto”, justifica la Audiencia en el auto. Además, el tribunal tiene en cuenta que existen indicios de que el sospechoso “amenazó de muerte” al hombre al que disparó, por lo que estima necesario mantenerlo en prisión para proteger a la víctima.

Los hechos por los que fue detenido Diego G. T. se remontan al 12 y 13 de diciembre de 2018. Según informó entonces la Comandancia de la Guardia Civil de Zaragoza, Diego G. T. quería saldar unas cuentas pendientes por un tema de drogas con R. R. A., de 33 años, pero terminó disparando contra la caseta donde creía que se encontraba este último, aunque en su interior realmente quien estaba, de forma circunstancial era G. N. I., de 37 años. Este hombre se ocultó en el interior de la casa mientras el investigado efectuaba hasta nueve disparos. Ninguno de ellos le alcanzó y el agresor cesó en su empeño cuando vio que no era R. R. A. el habitante de la vivienda.

Esto ocurrió sobre las 16.30 del 13 de diciembre. Pero 24 horas antes, el agresor había tenido a la víctima cuando este había ido a una finca familiar de Paracuellos de Jiloca para pasear a sus perros. Según declaró posteriormente a la Guardia Civil, cuando acababa de llegar al paraje y estaba aparcando marcha atrás, vio a un individuo salir de entre unos matorrales y aproximarse hacia ellos con una escopeta entre las manos y la cara cubierta con una bufanda tipo braga. Esto le hizo reaccionar, meterse de nuevo en el coche y salir de la finca pisando el acelerador. En la huida llegó a escuchar entre dos y cuatro disparos, aunque no resultaron heridos.

Acto seguido, R. R. A. llamó al 112 y una patrulla de la Guardia Civil acudió al lugar. Tras explicar lo ocurrido e identificar al individuo como Diego G. T., quien parece ser que le acusa de haberle robado una serie de cosas.

A partir de ese momento, la Guardia Civil de Calatayud organizó un dispositivo de búsqueda al mismo tiempo que abrió una investigación de los hechos para localizar cuanto antes al individuo. Entre tanto, un tercer varón les comunicó que había estado recibiendo mensajes a través de Whatsapp del sospechoso en el que le decía que iba a matar a R. R. A. por una supuesta deuda por drogas.

El operativo montado por los agentes del Instituto Armado permitió localizar a las 14.10 del jueves 13 de diciembre a Diego G. T. cuando iba con su coche por la A-23, en dirección a Huesca. Al ver a la patrulla, se dio a la fuga por un camino de Ontinar del Salz y terminó chocando contra una piedra, momento en que fue detenido. Los agentes hallaron en su coche cuatro escopetas y munición que habían sido robadas el 6 de diciembre en Munébrega.

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