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La plantilla del bus presta hoy servicio con normalidad pero volverá a parar mañana

La primera jornada de huelga se tradujo ayer en más tiempo de espera bajo las marquesinas.

Medio centenar de trabajadores se manifestaron ayer por el paseo de la Independencia
Medio centenar de trabajadores se manifestaron ayer por el paseo de la Independencia
Guillermo Mestre

Más esperas de la cuenta, autobuses llenos hasta los topes y estridentes bocinas retumbando por el paseo de la Independencia. Estas estampas volvieron a darse ayer en Zaragoza, consecuencia de la primera jornada de paros que aprobaron el martes los trabajadores de la contrata del bus urbano. La plantilla de Avanza volverá hoy a sus puestos de trabajo con normalidad, pero mañana reanudarán la huelga, esta vez, en horario matinal: entre las 8.00 y las 12.00.

Los sufridos usuarios se quejaban ayer bajo las marquesinas de que "lo del autobús es el cuento de nunca acabar" y que de "siempre acabamos pagando el pato los mismos". Algunos autobuses llegaban a la plaza de España tan llenos, que los viajeros desistían de intentar subir en ellos, mientras que en otras líneas de la red la huelga apenas tuvo efecto y sus usuarios, incluso, desconocían que ayer había paros. "Es verdad que tarda un poco más en llegar pero, como suele ser tan irregular, ni me había dado cuento", decía Alba Laguna, esperando al 35. "Esta no es una huelga como las de antes. ¿Ves la protesta? Apenas hay una treintena de conductores detrás de la pancarta", decía Alberto Alcober, intentando leer el lema principal, que rezaba: ‘Por unas condiciones laborales dignas’.

"Viajeros como rehenes"

Una representación de trabajadores protagonizó una breve manifestación desde la plaza de España hasta la de Aragón, en la que –a pesar de cabían perfectamente en la acera– se tuvo que interrumpir el tranvía porque la marcha transcurrió sobre las vías. También se cortó el tráfico de entrada a la plaza de España por el Coso Bajo. Los trabajadores iban bien pertrechados de bocinas y las hacían sonar al tiempo que explicaban que no quieren "usar a los viajeros como rehenes", pero "la empresa no negocia los tiempos de recorrido para no perder dinero, y eso acaba en un peor servicio".

El motivo principal de la protesta es que –según denuncian los sindicatos– muchos cuadros de marchas no se pueden completar en el tiempo estipulado y se han abierto expedientes a los conductores por esos incumplimientos, extremo que la concesionaria niega. Lo que sí se percibía ayer en la calle es que el respaldo a estos paros era menor que en convocatorias anteriores y, de hecho, con un censo de 1.143 empleados apenas 354 apoyaron la huelga. En el referéndum del martes tan solo participaron 628 trabajadores (votó la mitad de los que podían hacerlo), de los que el 56,37% decidieron parar.

Caravana de vehículos

José Manuel Montañés, representante sindical de Sattra, indicaba ayer que la plantilla reclama la mejora de los salarios, así como la unificación de relevos, y que la compañía suprima las tareas que "nos han impuesto y no están en el convenio". Igualmente, muchos de los trabajadores consultados pedían la retirada de los expedientes abiertos por la dirección por el incumplimiento de estas labores. El presidente del comité de empresa lamentaba que los responsables de Avanza "no se han movido desde el primer día" y que no tienen previsto reunirse próximamente. Tras encuentros en el Servicio de Mediación, en el Ayuntamiento y en la sede de la empresa, parece que las posturas aún están alejadas pero el comité asegura que "si nos llaman para una propuesta seria, estaremos dispuestos a volver a dialogar".

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