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Zaragoza

tribunales

El empresario que dio de alta a un obrero tras caerse al vacío desde 4,5 metros dijo que quiso "hacerle un favor"

La Fiscalía le acusa de un delito de lesiones y otro contra los derechos de los trabajadores y pide año y medio de cárcel y una indemnización de 21.962 €.

El acusado, Cristian Q. A., minutos antes de empezar el juicio.
El acusado, Cristian Q. A., minutos antes de empezar el juicio.
Guillermo Mestre

La Audiencia de Zaragoza juzgó ayer a un pequeño empresario de Cuarte de Huerva al que la Fiscalía acusa de un delito contra los derechos de los trabajadores y otro de lesiones graves y exige una pena de cárcel de un año y medio y una indemnización de 21.962 euros.

El ministerio público considera acreditado que en 2013, Cristian Q. A. solía realizar trabajos de fontanería para el restaurante del Teatro de las Esquinas. A finales de ese año, le encargaron la instalación de un separador de grasas. El 3 de diciembre de 2013, el acusado estuvo trabajando junto a otro profesional del gremio con el que solía colaborar y al día siguiente, le encargó que continuará él solo la labor. Eso sí, sin darle de alta en la Seguridad Social ni seguir el cauce legal.

Este hombre se cayó desde una escalera al suelo mientras estaba trabajando solo. La caída desde 4,5 metros, registrada hacia las 13.50 del citado día le causó graves heridas, como fractura abierta de pelvis, la rotura de una muñeca y policontusiones.

Pocos después del siniestro, el empresario decidió dar de alta en la Seguridad Social al fontanero. Lo hizo de forma telemática y por una jornada de 8 horas, aunque después volvió a conectarse al sistema y rebajó la jornada a cuatro horas.

"Lo hice porque llegué a un acuerdo con él para darle de alta. Era autónomo, pero me dijo que no había pagado la cuota", declaró ayer Cristian Q. A. ante el tribunal de la Sección Primera. En este sentido, manifestó que no le hizo contrato previamente porque sabía que era autónomo y reiteró que los trámites posteriores al accidente los hizo "por hacerle" un favor. Por su parte, la rebaja de la jornada la achacó a que su empresa estaba "completamente arruinada" (ya no trabaja con ella, sino empleado por cuenta ajena) y solo podía hacer frente a la aportación social por cuatro horas.

"Soy culpable de no haberle hecho contrato y asumiré la parte de responsabilidad que me corresponda", aseveró Cristian Q. A., que negó en todo momento que él le encargara acometer el trabajo que estaba haciendo el herido cuando cayó al vacío. "Lo que yo le encargué era a pie de calle", apuntó, "no necesitaba ni escalera ni arnés, solo las botas de seguridad", abundó.

La víctima afirmó que fue el pequeño empresario quien le encargó el trabajo en altura. De hecho, dijo que le señaló dónde estaba la escalera y que la utilizara. Según declaró, el accidente se produjo cuando estaba subido a ella y le cayó una gran cantidad de agua porque alguien utilizó el sistema de abastecimiento, a pesar de que habían avisado de que estaban reparándolo. "Me desestabilicé y fui al suelo", apuntó.

Su abogado, Fernando González Forradellas, eleva la petición de pena de la Fiscalía hasta los cinco años y tres meses de prisión y exige una indemnización de 36.298 euros por la hospitalización y el tratamiento y 20.000 más por daños morales.

La defensa, a cargo de María del Carmen González, niega los hechos y pide la absolución.

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