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El farmacéutico acusado de arruinar su negocio se enfrenta a casi 8 años de cárcel

La Fiscalía lo acusa de gastarse 218.000 euros en lujos, como un Porsche Panamera

Los acusados, ayer, declarando en la Audiencia Provincial de Zaragoza.
Guillermo Mestre

La Audiencia Provincial de Zaragoza juzgó este martes a Félix G. B., un zaragozano al que acusan de aprovechar la ruptura de su matrimonio para apropiarse de las ganancias de la farmacia que compartía en bienes gananciales junto a su ahora exmujer. La Fiscalía cree que entre septiembre de 2015 y junio de 2016, el farmacéutico distrajo más de 218.000 euros de las cuentas del negocio y los gastó en llevar un alto tren de vida. Le atribuye un delito de insolvencia punible y otro de apropiación indebida y exige para él una pena de siete años y medio de prisión.

El ministerio público sostiene que Félix G. B., con el objetivo de ocultar parte de los beneficios del próspero negocio que la pareja compró en 2010 en el centro de Zaragoza con la ayuda de los padres de ambos, abrió una cuenta corriente diferente a las que tenía asociadas la farmacia desde la adquisición. La hermana del acusado, que trabajaba como auxiliar en la farmacia, acudió al banco con él para hacer el trámite, por lo que también se le acusa de insolvencia punible.

Según la acusación popular, el encartado adquirió un Porsche Panamera de leasing y acabó cargando algunas cuotas a las cuentas de la farmacia. Además, cuatro meses después de comprarlo lo vendió, sin estar autorizado para ello por contrato, y con una rebaja de 31.000 euros, algo "ilógico", a ojos de la Fiscalía.

Félix G. B. negó los hechos tal y como se le atribuyen y explicó al tribunal de la Sección Sexta que la cuenta corriente que abrió la usaba para impedir que su expareja "metiera la mano en la caja", algo que sucedía "todas las semanas". "Llegamos a esconder el dinero de la caja en una bolsa en el laboratorio para evitar que lo cogiera", abundó el acusado, que señaló que todos los empleados sabían de la existencia de esa cuenta.

Sobre el Porsche, explicó que desconocía que no lo podía vender y que si lo malvendió fue para conseguir liquidez y hacer frente a la delicada situación económica en la que entró la farmacia, ahora cerrada, desde el divorcio.

La exmujer del acusado, que declaró como testigo y ejerce la acusación particular a través del abogado Jaime Navarro Llima, solo reconoció una retirada de dinero de la farmacia de 400 euros "para ingresarlos en una cuenta común". Su exmarido la denunció por robo con violencia por estos hechos y fue juzgada y absuelta. La afirmó que cuando siempre que acudía a la farmacia tras la separación, su expareja llamaba a la Policía Nacional. "No era nada agradable y dejé de acudir".

"Llevaba un nivel de vida de un nuevo rico"

La perjudicada también explicó al tribunal que su exmarido no le rindió cuentas mensuales, tal y como establecieron cuando comenzaron el procedimiento de separación y decidieron que fuera él quien llevara la gestión porque era el único con la licenciatura en Farmacia, y "solo en un par de ocasiones" recibió los 2.500 euros que los propios cónyuges se fijaron como asignación mensual. 

El abogado Jaime Navarro destacó la "discordancia" del relato del acusado con los hechos que considera probados como acusación. "Mientras él se presenta como un trabajador que hace lo posible por sacar adelante su negocio, lo cierto es que estaba gastando 2.800 euros en un hotel de lujo", apuntó. "Por su gestión se ha perdido la farmacia y mayor perjuicio que ese no se nos ocurre", añadió. Esta parte exige una sentencia condenatoria, como el resto de acusaciones particulares, a cargo de la empresa de leasing del Porsche y el exsuegro de Félix G. B.

El letrado de la compañía de leasing dedicó palabras muy críticas al acusado durante su informe. Dijo del acusado que llevaba un nivel de vida "propio de un nuevo rico" y que puso en riesgo el bienestar de su familia "para pegarse la gran vida". Félix G. B. utilizó su derecho a la última palabra para contestar a este abogado.

La defensa, ejercida por Marco Antonio Navarro, solicitó la libre absolución porque considera que la documentación que han presentado acredita que "no se desvió dinero" y fue un negocio "mal gestionado" por ambos excónyuges. El letrado apuntó que los que más han perdido con esta situación han sido "Félix y sus familiares" porque han perdido sus viviendas y criticó a las acusaciones porque utilizan la vía penal "como vía residual" para hacer exitoso el cobro de sus créditos. "Todas han hecho valer sus derechos en el concurso de acreedores de la farmacia (aún por finalizar)", añadió el letrado.

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