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Zaragoza

Arun Mansukhani: "En el abuso infantil la sociedad hace un ejercicio de amnesia"

El psicólogo participa en las jornadas de la Sociedad Aragonesa de Psicología Clínica de Zaragoza.

Arun Mansukhani.
Arun Mansukhani: "En el abuso infantil la sociedad hace un ejercicio de amnesia"
Toni Galán

Datos epidémicos. Así se refiere el psicólogo especializado en psicología clínica Arun Mansukhani a las cifras de abuso sexual infantil, ante las cuales considera que la sociedad entera hace "un ejercicio de amnesia colectiva".

¿La razón? "Es un fenómeno que nos desagrada tanto, que no queremos ni pensarlo", señala el sexólogo malagueño en una entrevista, con motivo de su participación en las jornadas de la Sociedad Aragonesa de Psicología Clínica en Zaragoza.

Los datos a los que se refiere, los últimos a nivel europeo, apuntan a que una de cada cuatro niñas y uno de cada siete niños han sufrido abuso antes de la mayoría de edad, utilizando el término "abuso" en un sentido muy amplio, desde tocamientos en un ascensor a un abuso intrafamiliar grave, apunta.

"Si te paras a pensar en los niños de una clase, por probabilidad hay niñas abusadas en esa clase. Y eso es algo que no nos gusta nada pensar", analiza el psicólogo sobre esta situación en la que se mezclan una serie de tabúes distintos como son la infancia, el sexo y la familia.

De hecho, según las estadísticas que maneja Mansukhani, entre un 7 y 8,5 de cada 10 abusadores son del entorno del niño, sin embargo, la mayoría de las denuncias son por casos extrafamiliares (de fuera de ese entorno), por lo que "hay un gran bloque de abusos, sobre todo los intrafamiliares, que no son denunciados".

Preguntado por la prescripción del delito en España- de 5 a 15 años después de que la víctima cumpla la mayoría de edad-, Mansukhani insiste en que son los juristas los que tienen que decidir. Eso sí, aporta su punto de vista, fruto de la experiencia tratando a pacientes durante más de 25 años.

"Un porcentaje alto de personas olvidan el abuso y tardan años en recordarlo. Y, desde luego, aunque no lo olviden, la capacidad que se requiere para sentirse lo suficientemente fuerte para denunciar un abuso así, sobre todo el intrafamiliar, tarda mucho en llegar", señala.

De hecho, como expone, la mayoría de las veces estos pacientes no acuden a la clínica directamente por el abuso sexual, sino con otro problema como puede ser la ansiedad o la depresión, y es a lo largo de la intervención cuando aparece el tema de los abusos.

El psicólogo y sexólogo advierte de que la proporción de pacientes adultos con trastornos emocionales y psicológicos que han sufrido abusos sexuales en la infancia es altísima, y es solo al final del tratamiento cuando se pueden abordar estos recuerdos traumáticos.

En cualquier caso, insiste en que la idea de que el abuso sexual en la infancia es algo que la persona jamás llega a superar del todo no es cierta: "Es verdad que es difícil y que algunas no logran superarlo, pero hay otras que sí y que quedan totalmente libres de síntomas".

Indica que cuanto más pequeña sea la persona cuando ocurre, más cercano sea el familiar y más grave sea el tipo de abuso, más difícil es la patología y más difícil es la recuperación.

Sin embargo, si un niño tiene a quien contarlo, podrá hablar y las secuelas "van a ser mucho menores o van a ser inexistentes", argumenta el psicólogo en relación a la importancia de un vínculo fuerte con los padres, que hace que estos niños estén "relativamente más protegidos".

"Comprobamos que los niños que no tienen buenas relaciones de apego con sus padres sufren más trauma en general y más abuso sexual que los niños que sí lo tienen", matiza el profesional.

De hecho, señala que gran parte de los abusadores son personas que seleccionan muy bien a sus víctimas, niños o niñas afectivmente más necesitados y que son los más vulnerables porque, matiza, todos los niños son vulnerables.

Y toda esta lacra es señal para el psicólogo de que "el ser humano está bastante dañado, aunque a la gente no le guste pensarlo".

"El abuso sexual es la representación de un daño: un adulto que se excita sexualmente con un niño o una niña, y hasta el punto de no poder reprimirse. Nos está hablando de personas muy dañadas", añade.

Mansukhani defiende que a este problema que "choca con nuestro sistema y lo que nos gusta pensar" no se le está prestando la atención que debería.

Aunque ve con optimismo su progresiva visibilización: "Creo que en las próximas décadas la va a recibir: ya le ha llegado el momento. Ya estamos viendo como figuras públicas, como puede ser el pianista James Rhodes, cada vez más están haciendo público este tipo de problema".

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